24/12/08

Mis maestros


Sentir interés o admiración por la gente que posee un don especial es algo normal entre los humanos comunes como yo. Siempre ha existido gente que destaca por su inteligencia, dotes físicas, extrema bondad, o incluso por su crueldad o maldad, ya sea desde Vicente Ferrer hasta Einsten, de la madre Teresa a la Thacher, pasando por Napoleón o Cervantes, hasta Himmler o Alejandro. Cuando leo biografías de personajes especiales me gusta saber como se desenvolvían en la vida cotidiana, de qué manera asumían ese don especial en su ego y como lo aplicaban en sus relaciones familiares, en su entorno cotidiano. Me pregunto si además de ser muy listos o muy buenos o muy malos, llegaron a ser sabios, pues creo que ese es el don más especial que puede poseer una persona.
En nuestro entorno y a lo largo de nuestra vida, encontraremos gente que tiene el don de la sabiduría. Su sensibilidad, su inteligencia emocional, su capacidad de empatía con el Otro, están por encima de la media convirtiéndolos en seres especiales. El sentido común que destilan sus acciones, la gran carga moral que llevan en sus genes les lleva a relacionarse sin el menor esfuerzo, a comprender el entorno y armonizar en él: sus palabras nunca estén vacías. Si hablo por mí, tengo ahora el recuerdo para ellos de tres de mis maestros. Su recuerdo es una guía en la mayoría de mis acciones cotidianas.
Según el principio de la reencarnación, sus almas o su karma, son antiguos, llevan generaciones aprendiendo de sus errores en otras vidas, así que su sabiduría no debe confundirse con la experiencia que da la edad o los conocimientos enciclopédicos. Mi primer maestro, la Parés, me hace comprender que se puede vivir toda una vida con total normalidad sin tener que odiar nunca a nada ni a nadie, tenía ese don especial de amar cada segundo de la vida Una curiosa impenitente. Otro maestro fue la Rayos de Kolkata, tiene el don de saber apreciar en un entorno confuso y caótico quien de verdad necesita una sonrisa, un brazo fuerte que le defienda o la caricia para el más desvalido: su enseñanza fue que siempre, siempre, me he de poner del lado del más débil, del que no tiene voz; situación que olvidamos a menudo en este mundo de falsas imágenes.... sin dudarlo ni una décima de segundo. Mi tercer maestro, Riosuyke, me mostró de una manera tangible, amable y humilde, como mantener el equilibrio indispensable dentro de mí para poder aportar paz y serenidad a mi entorno, el equilibrio que da el no rechazar nada, pero nada desear con vehemencia. Muy fácil de decir pero un esfuerzo titánico para mí; el maestro Riosuyke, su familia, lleva quince generaciones respirando filosofía zen en el corazón de Kyoto, casi nada. La figura de el Despierto en Asia..., otro día.

Estos y muchos más, son la cara oculta de la sabiduría catedrática, soberbia y culta.
El maestro Manuel Vicent, (debería ser lectura obligada en los institutos de todo el país), escribe que sólo una pequeña parte de la sabiduría se ha salvado: esa es la que se puede estudiar, aprender y conocer en universidades, tradiciones, costumbres y religiones... pero que existe un vaso oscuro y mucho más amplio situado en las almas de estos sabios, donde se guardan las cenizas de la biblioteca de Alejandría, o los versos que Safo nunca pudo terminar, incluso un teorema de Pitágoras grabado en las letrinas de Éfeso, o las memorias nunca escritas de Lao Tse, o parte de las enseñanzas de Sócrates que Platón no pudo o quiso recordar. Ser sabio supone navegar en ese mar desconocido sin esfuerzo aparente.
La sabiduría no está en las cátedras ni en los libros, sino en las palabras y, sobretodo, en los silencios, de la gente sencilla. Un campesino te habla con rigor y exactitud de la vida mientras su cabeza cabila la próxima borrasca. Un marinero te describe como si oyeses al mismo Virgilio un temporal de levante.. No deben causarnos admiración, puesto que de su mente fluye la sabiduría que se lee en el aire. Cuando uno se encuentra con seres así, con sabios, debería detenerse, respirar hondo y escuchar el sonido del aire...


En cualquier parte donde decidáis estar atentos, adquiriréis sabiduría. Cuando la atención y la comprensión actúan conjuntamente, aparece su compañera, la sabiduría.


Siddartha

1/12/08

EQUILIBRIO


Ósmosis, gravitación universal, climatología, fotosíntesis, evolución ... son algunas de las palabras que describen las relaciones vitales en el funcionamiento de todo lo que nos rodea, palabras con un nexo común: el equilibrio.
La medicina nos enseña que toda relación celular, como la translación de oxígeno o la absorción y producción hormonal tienen efecto debido a la ósmosis; un delicado equilibrio entre minerales y líquidos a escala microscópica; receptor y donante buscan estar lo más densamente parejos, y cuanto más cerca estén de ese equilibrio, más fluida será la relación entre ellos. La búsqueda constante de ese equilibrio celular nos hace nacer, comer, dormir, transpirar, beber, amar, odiar, reproducirnos y morir.
Los planetas, las estrellas, las galaxias, pueblan el espacio, inmutables al paso del tiempo, pues han encontrado un equilibrio universal entre masa, velocidad, espacio. Los pequeños humanos nos sentimos seguros sabiendo que la noche tiene una duración determinada y la luz volverá cada mañana. Nos guiamos siguiendo las estrellas y la luna nos sigue fascinando con sus continuo pero previsible cambio de forma. Equilibrio.
La perfección en la tierra de este equilibrio, a mi modesto entender, tiene forma de árbol: han encontrado un equilibrio tan perfecto, que se olvidaron incluso de como defenderse, los árboles alcanzan cotas de generosidad que ningún otro ser vivo soñaría con alcanzar, ofrecen más de lo que necesitan para subsistir. Una maravilla. Viven tal simbiosis con el planeta que aterroriza ver como son exterminados, con que facilidad se talan árboles que molestan al progreso, a coches, a edificios y carreteras.... Han tardado millones de años en alcanzar la relación perfecta con su entorno; deberían ser una fuente constante de aprendizaje, no de consumo..., en fin.
Los seres humanos hemos roto ese equilibrio vital con nuestro entorno, necesitamos adaptarlo a nuestras, a veces, infantiles necesidades..."- Si deseas que cambie lo que te rodea, tal vez deberías plantearte en cambiar tu primero"-. dice Tao.
Consumimos sin pensar en restablecer lo consumido creyendo que somos merecedores de tales dádivas. Cuando el equilibrio es norma universal, fomentamos la desigualdad. Ahora, en ciertas zonas del planeta, los que "tenemos" dinero, gozamos de este desequilibrio: talamos, devoramos, desperdiciamos, reímos y jugamos a ser dioses, cuando los dioses, ni existen ni existirán.
India vuelve a primer plano, y hasta en el plano mediático hay un desequilibrio sangrante. Esta es la historia de una mosca y una gente... en India, pero podría pasar en cualquier lugar al otro lado de la balanza.... publicarlo, aunque sea aquí, tal vez ayude en algo, no se.. Equilibrar.
Dicen que las peores infamias no se cuentan con palabras, ni se muestran en fotografías, las peores infamias suceden en la normalidad, en silencio, tras el anonimato de una puerta cerrada, tras unos ojos que no quieren ver.
En esta historia no hay héroes políticos que caminan sobre charcos de sangre para salvarse, ni terroristas suicidas, ni hoteles de lujo, ni televisión que retransmita el drama en directo. En esta historia hay dos grupos de gentes: los que sufren en el anonimato, los que tal vez un día se conviertan en semilleros de nuevos suicidas con la valentía que da saber que ya no te queda nada más por perder, y en el otro lado, un grupo de gente que intenta equilibrar lo que la sociedad les ha ofrecido con su trabajo altruista, como tantos muchos grupos anónimos en el mundo.

En Europa, ganaderos y amantes de los perros sufren cada verano una plaga que provoca sufrimientos duros en el animal querido y gran pesar anímico al dueño. La leishmania donovani infantum es un protozoo que transmite un mosquito y provoca la enfermedad llamada leishmaniasis o ..kala azar. A pesar de tener cura, no dispone de vacuna, por lo que todos los centros veterinarios del primer mundo disponen del remedio para curar la enfermedad. Muchos perros mueren debido a que los síntomas se muestran tarde, pero el remedio para nuestras mascotas está al alcance de todos de una manera barata y efectiva.... En los humanos del primer mundo no causa graves problemas ya que sólo afecta a personas con las defensas casi inexistentes, (casos avanzados de VIH, leucemias, tuberculosis), añadiéndose el factor de que deberían ser picados por el mosquito en cuestión. Así pues, para las farmaceuticas, es más rentable conseguir y poner en el mercado un remedio para nuestros animales que para los humanos, convirtiendo la medicina para la leishmania vírica en rara, costosa y de difícil acceso...
El Kala azar es el nombre en bihari del la leismania vírica. Ya he hablado de mi región favorita: en India; Bihar es la pobre entre las pobres, la que sufre sequías, inundaciones, corrupción endémica, la tierra de Buda. En Bihar, las personas más afectadas por kala azar son las que están en contacto directo con el ganado debido principalmente a su profesión y estilo de vida. Los biharis son sencillos, flacos y sufridos, amantes de los dulces, amables y dispuestos, extrañados de sufrir tanto castigo por parte de clima, políticos y dioses.

Las profesiones en la India están tradicionalmente organizadas por castas, de esta forma son determinadas castas las que están más afectadas por la enfermedad. Entre éstas, se encuentra la casta de los musahar, los más pobres y los más excluidos de todo el sistema social. El nombre en sánscrito para los musahar es el de "los que comen ratas".
Los musahar han sido llamados los dalit de los dalit, los más intocables dentro de los intocables. Suelen ser jornaleros del campo que cobran alrededor de un euro al día por su trabajo. Sus posesiones se limitan a lo que llevan puesto y generalmente viven en casas de paja y barro. A veces recogen del campo los últimos frutos que han sido olvidados después de las cosechas para sobrevivir y durante ésta búsqueda también cazan alguna rata que según dicen ‘cocinan muy bien’.Los musahar así como otras castas, viven segregados en las comunidades y, a veces, no acude absolutamente nadie a la zona donde viven, ni siquiera las trabajadoras comunitarias que se encargan de la salud materno-infantil. Allí están, olvidados por todos y sin recursos para afrontar un mínimo problema fuera de la necesidad de comer cada día. Cuando alguien se pone enfermo tienen que pedir dinero a un prestamista que luego devuelven a un interés altísimo y quedan endeudados por mucho tiempo. La mayoría son analfabetos y más triste aún es ver que muchos lo seguirán siendo porque las niñas y niños musahar no asisten a la escuela aunque la tengan al lado de casa. Los pequeños dicen que los otros niños les insultan por ir sucios y por no tener ni lápiz ni libreta y prefieren quedarse jugando y rondando por la comunidad. Ellos suelen permitir esta situación sin protestar demasiado. Entre los hombres musahar hay un alto grado de alcoholismo, esto deja a las mujeres la responsabilidad de una familia con cinco o seis niños además de otros problemas, como el de la violencia doméstica.
Si esto no fuera suficiente, estos meses decenas de musahar morirán estos mese debido a la ruptura de la presa del río Kosi en la frontera nepalí, las tierras se han inundado y las cosechas perdido: la mayoría de los hombres deberán hacer un largo trayecto hasta Kolkata y Patna y convertirse en mendigos, endeudarse hasta la muerte, literalmente.
Médicos sin fronteras lleva trabajando desde el 2007 en un proyecto para substituir la vieja medicina para el kala azar que provoca resistencias y es cara. Trabajar en India, en Bihar, puede llegar a ser muy complicado: la corrupción entre la clase política es endémica, los problemas brotan como setas año tras año: inundaciones, sequías, atrasos en el monzón, epidemias, nula escolarización, analfabetismo.., pesadas barreras para cualquier proyecto decente y serio. Nacer en Bihar es nacer en crisis..
Este año vuelvo para ver de cerca el proyecto, en Marzo, lo que puedo hacer es casi nada, pero de alguna forma me hace ver el mundo un poco más equilibrado...

24/11/08

Daños colaterales....

Dicen que una imagen vale por mil palabras, siendo así, debemos ser la sociedad más reflexiva, dialogante e instruida de la historia viendo la cantidad de imágenes que nos invaden.... pero lo dudo, nos hemos acostumbrado a no dedicar más de medio minuto a imágenes que deberían hacernos reflexionar largo tiempo. Me propongo hacer un ejercicio para que al pasar la página de esta imagen, sus personajes no queden reducidos a espíritus barridos por el tiempo.
Dice el maestro Kapucinsky que cualquier patán con dos euros en el bolsillo es capaz de viajar y Ver, pero para entender lo que vemos es necesario hacer un esfuerzo que no todo el mundo está dispuesto hacer en esta era de consumo fácil. Entender consiste en un trabajo para ponerse en la piel del OTRO. No, no hace falta pasar hambre para intentar comprender al hambriento, pero si sólo nos limitamos a mirarlo, a obviar al desvalido, cometemos un gran error: creo que nos convertimos en cómplices anónimos de una situación que nos desagrada, pero que nos creemos incapaces de solucionar. Ignorar, no querer entender, pensar que esas cosas sólo suceden por ahí..., lejos, quizá en otro planeta, tal vez nos reconforte, pero es mentira..
Este es el campo de refugiados de Kigali 1, al este del Congo. Los habitantes de esta región llevan soportando una guerra incomprensible para ellos y se ven condenados a refugiarse en estos campos donde malviven, son víctimas de abusos, y esperan un final que no intuyen por desconocimiento de la situación. La foto ya dice mucho del caos en el que está sumido nuestro planeta: gente de etnia, ndomg, tutsi o hutu, viendo pasar unos sijs armados. Una etnia del lejano Punjab, que reclama la independencia de su tierra en medio de India y Pakistan, representando al país del que dice querer separase, y éste a su vez representándonos a todos en forma de soldado azul de la ONU, protegiendo a unos congoleños que sólo quieren plantar patatas, pero que para su infortunio, están inmersos en una guerra a causa de un mineral que permite fabricar ordenadores y móbiles para unos ricos que los ven en la hoja de un periódico o en quince segundos de informativo..., en fin, un mundo globalizado.
Una vida angustiosa para esta gente: lejos de la tierra que les vio nacer, de la tierra que cultivaron sus antepasados, (una tierra tan fértil que llega a dar cuatro cosechas de patatas al año). La intimidad es un lujo, el saqueo y el pillaje es habitual: a veces llegan oleadas de nuevos refugiados por otro estallido de guerra y la situación se torna insostenible. Ya nadie sabe quienes son los "buenos", los ladrones y los malos. Los habitantes de Goma y Kivu tan sólo tienen la esperanza de que el oro, el coltán, los diamantes y la madera, se agoten en su territorio para conseguir la paz de una guerra que nunca buscaron. Tan sólo quieren plantar patatas.
Me estuve largo rato mirando la foto y una extraña asociación de ideas relaciona una canción, Guatemala y el Congo; me pongo a pensar en Don Samuel, a miles de quilómetros de distancia en la región de Quiché, hermanado, sin saberlo ni quererlo, con una imagen de un periódico.

- ... y de repente vino la guerra.- El final de la frase me dejó helado, Don Samuel se expresaba casi en susurros, con ese deje chapín en el que parece que las frases nunca tengan un final claro. Hablábamos de su nieto, del futuro que le espera: mientras yo le explicaba las ventajas que tendría por apuntar al crío a clases de inglés voluntarias, el me instruía sobre la historia de una porción de Guatemala. Estuve escuchando largo rato, consciente de estar ante una ocasión única. Un cachiquel de raza, de más de sesenta años, abriéndome su memoria. Me habló de cómo había cambiado el mundo, su mundo, desde que él no era mas que un patojo. Don Samuel recordaba años duros pero felices de su infancia: trabajar entre plantaciones de ñame, aguacates y ocotes, bañarse en el río, el terremoto del 76. De cómo se casó pronto, de cómo sus hijos se liaron en pendejadas políticas, de los primeros gringos, y de cómo, de repente, llegó la guerra.
Pensé en que hablaba del acto humano de la guerra como de una catástrofe natural. Un huracán, un terremoto, un volcán, pero no, fue la guerra la que se lo llevó todo: uno de sus hijos, su pequeña parcela de tierra, ya que tuvieron que emigrar a Oxaca durante diez años y cuando volvieron ya no quedaba nada de la tierra y casa de sus antepasados, se llevó la paz con la que habían convivido entre poblados, demasiados odios enterrados en las cunetas de los caminos... ( viniendo de España, podía entender eso, la cicatriz purulenta e infectada que deja en toda sociedad una guerra civil).

De repente vino la guerra. Don Samuel asumía el hecho de la guerra, con el mismo conformismo con que sus antepasados asumían los desastres naturales, como algo inevitable, como un suceso en el que el hombre tan sólo puede esconderse, una manera de pensar íntimamente relacionada con el fatalismo de quien ve, cada ciertas generaciones, arruinada la cosecha o pasar hambre a sus hijos por culpa de unas inundaciones inesperadas, un terremoto o la explosión del volcán. Entendí que Don Samuel reflejaba con fidelidad lo que en Europa asociamos con víctimas civiles de una guerra: son gente que no odia, que nunca se plantearon invadir un país, ni si quiera con apropiarse las tierras del vecino, gente que tan sólo debería temer a la naturaleza, y a los que la guerra les enseña a temerse a sí mismos, a temer al ser humano como forma de destrucción masiva. Una nueva forma de terror para el ser humano sencillo.

Relaciono a Don samuel y toda la experiencia que me contó con los desgraciados habitantes de Kivu, de Irak, de Afganistan, Georgia, Colombia..., unidos por un fenómeno común. Una plaga que asola tierras sencillas, sin rascacielos ni tiendas de lujo. Que se ceba en inocentes. Que destruye cosechas y cambia el ciclo natural de la naturaleza obligando a que sean los padres los que entierran a los hijos.
Don Samuel estaba feliz de que su nieto fuera a la escuela en una Guatemala sin guerra, pero en su mirada ya no existía la esperanza que aún se puede observar en el hombre que ha vivido en paz, Don Samuel sabe que su nieto ya no sólo podrá quebrarse ante la naturaleza, que el Hombre es, tal vez, la peor catástrofe de este planeta.... y eso le duele.

Caen las estrellas de su manto,

verdea los campos un resquicio de luz.

La pradera ahora es su casa,

donde la espiga brota entre la flor.

Si desmientes la vida

haces parapetos con poemas.

Un día color de melocotón,

cuando todos seamos libres,

cuando las piedras se puedan comer,

y ya nadie sea más que nadie....

14/11/08

Crisis


Una de las ventajas de pertenecer a la "casta" obrera, es que estas crisis cíclicas, ya sean de bolsa, de puntos com, alimentarias o de la construcción, siempre están alejadas de nuestra realidad. La crisis en las clases obreras tienen apariencias comunes: de habitaciones frías y mantas heredadas, de colas eternas en hospitales públicos, de una televisión junto a la sempiterna estufa de butano, de rezos para que ninguno de los básicos electrodomésticos se estropeen este mes, (que resulta ser todos los meses del año). Nuestros padres nos hablaban de cartillas de racionamiento, de pollo algunos fines de semana, de ahorrar hasta el último céntimo para una vivienda por que los bancos no abrían sus puertas a la gente como nosotros, de excursiones domingueras, ropa que no te viene bien. Ahora, sus herederos viajamos por el mundo, compramos viviendas por valor de millones sin tener un centavo en la bolsa, pagamos decenas de euros por un vino inventado exclusivamente para idiotas como nosotros, y ahora, como gallinas asustadas, la palabra crisis parece surgir como algo nuevo en nosotros. Hemos olvidado lo que fuimos y, mucho más importante, no tenemos ni pajotera idea de lo que somos.
Cuando el miedo asome, lo primero que debes hacer es no asustarte, pues lo que busca el miedo es tu desconcierto, que afloren tus dudas hasta negarte tu propia realidad.
Llevo tiempo sin escribir, desconcertado y atónito ante esta "nueva" plaga mal llamada crisis monetaria. Lo primero que me pregunto es si la gente sabe que cojones es una crisis en realidad: vivir con dos euros al día en un callejón de Delhi es estar en crisis. Ver morir a tus hijos de hambre, o que tu aldea sea asolada por una guerra que no entiendes pero en la que te dicen que estás inmerso, es una crisis. Comprobar como una enfermedad que cuesta dos dólares diarios erradicar y mata a millones de personas cada año, diezma a tu familia y amigos, (el acceso a agua potable) y cuyo coste global de erradicar no subiría más allá de los 50.000 millones de dólares, mientras lees en los periódicos que se destinan 700.000 millones de dólares a ayudar a unos banqueros en apuros en un solo país, si que es para entrar en crisis, si no lo estás ya.
Tal vez tenemos una pequeña ración de lo que se merece el primer mundo: por cada ser humano que pasa hambre o sed en nuestro planeta, nosotros derrochamos energía, comida y vida como para hacerle vivir dos mil años. Este desequilibrio no podía durar eternamente. Un desequilibrio que nos empeñábamos en no ver, endulzando nuestras miserables conciencias con fútiles actos de caridad mientras reímos las gracias a descerebrados que ganan cientos de millones..., bufones de la corte bien adiestrados para adormecer nuestras conciencias, para hacernos olvidar, me incluyo por supuesto, que en el otro lado de nuestra inmensa nevera, esta está enchufada a la energía que desprenden miles de seres humanos al morir en condiciones de vida totalmente inaceptables para cualquiera de nosotros. Chupamos su vida, su sangre y su energía y ahora nos quejamos de que ya no dan más de sí, de que si los chinos tienen coches o comen demasiado, de que los africanos ya no quieren ser más energía barata para nuestros electrodomésticos..... Un equilibrio que desaparece: aumenta la tasa de paro en el primer mundo= más de 400 millones de niños están trabajando en lugar de estudiar y jugar....
Crisis, ... de mierda sin duda, de vivir con ella hasta el cuello y mientras no hedía nos complacía revolvernos en ella. Ricos, millonarios y aspirantes a ello nos complacían con sus joyas, lujos y queríamos ser como ellos sin pararnos a pensar ni un solo instante si éramos, eran y son merecedores de ello.
Recuerdo con claridad la charla con el señor del bar? de la foto superior. Un garito situado en uno de los senderos que llevaban desde el lago Dal hasta la cima de la montaña desde donde casi se podían tocar los Annapurnas. me habló del esfuerzo diario al trajinar con las botellas de agua mineral, el fogón de gas para preparar el te, latas de naranjada y nevera portátil que debía hacer cada día, hubiera o no hubiera algún loco que trepara por una de las siete u ocho pistas que llevaban a la cima. Tres hijos y orgulloso de su negocio, de su trabajo honrado, de poder gozar de unas vistas cada día por las que yo había tenido que recorrer nueve mil kilómetros. Fumamos, tomamos el te y en ningún momento el hombre se quejó por su vida, ni rastro de envidia en su mirada. sencillamente, ese hombre era feliz.

1/10/08

Comprometido

Acabé medio libro. Casi trescientas páginas repletas de nada. Es bueno ser crítico con uno mismo antes de hacer el ridículo en público. Me doy cuenta de que la ficción es pueril, ñoña, fría: así que guardo lo escrito como quien almacena un mal recuerdo.
La realidad siempre supera a la más delirante de las ficciones. Me voy a dar una vuelta y a vivir en mis recuerdos: me gustaría saber narrar la tristeza que provoca el hambre en la mirada de un niño, la estúpida emoción al ver mi primer letrero de campo minado, la extraña sensación de felicidad que te invade cuando la soledad es abrumadora, cuando no conoces las constumbres, el idioma, los dioses y los sabores de todo lo que te rodea. Turista accidental de la nada. Me gustaría ser valiente y tener un compromiso con el mundo. Divago. Ojeo el periódico y veo una cara conocida. Miguel vuelve a Barcelona.
Visito la exposición dedicada a la memoria de Miguel Gil situada en el Palau Robert del Paseo de Gracia, -(buscar en internet o en libros y sabréis quien es)
Me doy cuenta de que lo que más me asusta del mundo, es la indiferencia con la que contemplamos la barbarie, el sufrimiento ajeno: sin apenas mostrar emoción por nada, dejamos impunes acciones cometidas en remotos lugares, olvidando con extrema facilidad la tremenda carga de brutalidad que esconde cada noticia de guerra y hambre, sin preocuparnos por apenas nada que esté en el exterior de nuestro círculo virtuoso, sin preocuparnos del que se arriesga por dar esa noticia.
Empieza el frío en el Caúcaso y miles de familias seguirán sin techo ni calor en Ingusetia, Osetia, Chechenia, Georgia, Azerbayán, Daguestán....nombres que parecen fabricados a propósito para el olvido. Me comentan, y tal vez concon razón, la inutilidad de la preocupación o de la protesta, sin duda a causa de la improbable ayuda que les podemos aportar. Nuestras manos, me dicen, están atadas y todo depende de los grandes grupos corporativos, de alianzas geoestratégicas, de suministros de energía....
Parece que el ser humano como individuo ya no pinta nada en el concierto internacional, hasta que un Miguel Gil cualquiera te devuelve a la realidad. Sus imágenes únicas y exclusivas de las deportaciones de albanokosovares en Kosovo, el valor de quedarse en Pristina en un momento en que todos los periodistas eran expulsados y los diplomáticos europeos y norteamericanos huían, el mostrar al mundo los vagones atestados de famélicas familias rumbo a la nada, fueron decisivas en la conciencia internacional, devolvieron los peores recuerdos a la civilizada Europa y desvelaron la mentira serbia de que en Kosovo no pasaba nada digno de ser mencionado.
Su testarudez en mostrar al mundo el sufrimiento del pueblo checheno, tras atravesar montañas y soportar la "frialdad" rusa me ha permitido vomitar a gusto cada vez que veo a Zapatero, al Papa o a Sarkozy lamerle el miembro a Putin a cambio de gas... y volverme más escéptico si cabe.
Si no se escribir, así será, pero en cada viaje aprendo a no eludir responsabilidades escudándome en que el otro es más fuerte y poderoso. Siempre serán más fuertes y poderosos, qué más da. El mal se alimenta de nuestra ceguera, de nuestra indiferencia y descansa en nuestro olvido.
El ejemplo de Miguel, olvidado por instituciones, televisiones y público en general, tal vez no venda, sus minutos televisivos como persona no deben ser rentables.... tal vez la crisis famosa venga por lo que nos venden, mierda a precio de oro. No compro.

25/8/08

Sarajevo & Libros 26-08-1992




Hace poco me preguntaron qué libro quería por el aniversario. Pedí que me encontraran el de Ana Draculic, -"No matarían ni a una mosca". Libros y más libros. Siempre es el mismo formato: unas hojas encuadernadas de buena o mala manera en cuyo interior hay unas letras y signos de puntuación en un orden determinado, que una vez transcritos nos evaden de nuestra cotidianidad. Sudokus vitales. Básicos en la educación, aprendizaje y formación de cualquier ser humano. Hace poco leí un artículo sobre los libros que más habían marcado a cien escritores de habla hispana y pensé en los mís libros básicos. Aquellos que me empujaron a leer. Sin vergüenza, sin dármelas de "lector".... los tres libros que más me han marcado. Sin duda, en primer lugar; las aventuras de los cinco de Enid Blyton, no recuerdo si se escribe así, pero fueron los primeros libros reales, los que me descubrieron un nuevo mundo. Los hijos del capitán Grant,,,buff, desde esa lectura soñé con viajar y ser un Paganel. ¡Y la definitiva, la que me descubrió que no sólo entretenimiento, sino filosofía, arte, humanismo e historia, podían caber en unas sencillas hojas de papel. Tengo un recuerdo vivo de como y cuando leí y releí ese libro,... y que vuelvo a leer. Moby Dick. Tres libros
Cuentan, que durante el sitio de Sarajevo, Karadkic se acercó con unos invitados excepcionales a una de las colinas del barrio de Alifakovac desde donde se acribillaba la ciudad: el general serbio mostró una de las ametralladoras pesadas al "famoso" poeta ruso Luvov y le ofreció el honor de efectuar unos disparos. -¿Hacia donde?, preguntó el poeta, pues desde su posición sólo se veían hogares y edificios. Ningún enemigo a la vista. El general, riéndose, sonrió con indulgencia al invitado y extiendo la mano le mostró la ciudad entera. El poeta, según varios periodistas testigos del acto, no lo dudó mucho: la corta ráfaga partió sin rumbo determinado y nunca se sabrá si las pesadas balas del 7.52mm se perdieron y cayeron por su propio peso, si impactaron en alguna maltrecha fachada o sesgaron la vida de otro inocente más. El poeta, según sus palabras, acababa de experimentar el poder de un dios: repatir la muerte al azar.
Unos días después la biblioteca nacional de Sarajevo ardía hasta los cimientos y con el humo se perdían para siempre incunables musulmanes y ortodoxos de más de 500 años, obras únicas y gran parte de la historia escrita de los balcanes.
Me impresionó la historia del poeta: un supuesto hombre que se dedica a la más alta expresión era capaz de sembrar el terror y la muerte sin apenas dudar un segundo, pero el incendio de la biblioteca me entristeció aún más. Con el poeta, se podría achacar a un sólo comportamiento humano, un hecho puntual que sin duda marcará su nombre para siempre: en las guerras, no sólo participan asesinos con ganas de matar, lo terrible de las guerras es ver al sonriente panadero, o al pacífico maestro, o el indolente funcionario, transformarse en seres que violan, matan y destruyen impelidos por la parte más salvaje del interior del ser humano.
La quema de libros, de historia, es un acto premeditado. pensado con detenimiento no sólo para provocar el terror del instante, sino para borrar de la memoria de un pueblo quién es y quien ha sido. Los ejércitos invasores, desde los romanos y la biblioteca de Alejandría, hasta los americanos en Bagdag, han procurado no sólo matar lo más y mejor posible, también han intentado borrar de la memoria humana la existencia de una forma de vida diferente a la suya.
En esta era de internet y televisión, los libros adquieren una importancia mayor, en un futuro, serán la única referencia palpable, física, de nuestra historia. El 26 de agosto ardía una de los grandes tesoros de la vieja europa mientras la población se escondía de balas y bombas lanzadas por poetas, escritores, panaderos y funcionarios..., y mientras, pongo por ejemplo mi ciudad, Barcelona, se relamía su propia polla pensando en la brillantez de unos juegos que no fueron interrumpidos por los llantos, ni los disparos efectuados a tan sólo mil quinientos kilómetros de Cacho, del pebetero, del dream team. El ser humano mostraba su cara más oscura, o se esconde..... y la historia se repite, se repetirá, dándonos una justa media de lo que somos como especie. Qué bonitas las gestas de Bolt, Phelps, qué fantástico gobierno tienen los pobres chinos, etc... mientras, ahora, en el Caúcaso vuelven a sonar tambores de guerra...

15/8/08

mandalas.....1

Muchos años después me encuentro en una situación... volando sería la palabra. Hacía tanto que no volaba que casi se me había olvidado el sabor de las nubes. Volando fue como pusieron esta poesía de Eugenio Montijo en mi alma. Pensé que nunca podría volver a leerla, pues en algunos momentos, los seres humanos desconfiamos, recelamos o incluso odiamos a la vida. Pero no, la vida está llena de gente maravillosa, sensible, buena y nada codiciosa: no suelen salir en televisión, ni resaltar en el ámbito mediático y por ello parece que no existan para muchos. La verdad es que tan sólo haciendo el intento de volar, notaríamos su presencia. Hacen su trabajo diario de una manera sorda, pero iluminan toda estancia por donde pasan flotando. Gente ingrávida y sencilla...
Conocí a una persona de estas a 9.000km de distancia que me hizo creer que a pesar de haber perdido las alas, éstas vuelven a crecer con un ligero esfuerzo por mi parte... y mi mejor amiga me enseñó con su ejemplo vital, a recuperar la fe en el ser humano; fue entonces cuando creí estar preparado para volar de nuevo.
Para los malos, es muy fácil hacer daño a estas personas: nos aprovechamos de su sensibilidad y bondad, de su falta de instinto de depredación tan habitual entre nosotros, pero si de verdad viéramos la grandeza de su corazón, la fe que tienen en el ser humano o la pureza de sus sentimientos, los Malos tan sólo comprobaríamos que esas ofensas, desplantes o exigencias, no causaron nunca un daño irreparable, pues esas personas tienen el don del perdón y saben que vivir odiando, incluso a sí mismos, es la pérdida de tiempo más absurda que puede hacer un humano. Los malos, al contrario, vengamos las ofensas, respondemos airados a los desplantes, envilecemos el planeta que habitamos, nos complace criticar, y no dudamos en abusar del débil o del ignorante aparándonos en unas inexistentes leyes de la naturaleza.. Es mentira que sólo sobreviva el más fuerte. ¿Quién coño se inventó eso? Si así fuera, sólo habría granito en este planeta. ¿Nadie se acuerda de las mariposas, flores o colibrís que abundan en la "despiadada" naturaleza? Es por eso que la gente mala nunca descansa tranquila, nunca regala sonrisas sin esperar nada a cambio, nunca ven colores en los grises, ni sienten la música, sólo la oyen.
Ahora tengo la suerte de disfrutar de una de esos espíritus. Un alma libre que me hace recuperar poesías perdidas y sentimientos enterrados... es un lujo tener a Marina cerca y quien no sepa apreciarlo debe vivir con los ojos y el alma cerrados. Las personas que vuelan, cuando están cerca de uno, extraen lo mejor de nosotros, su brillo se contagia. Sin duda alguna, el mundo sería mejor si abundaran las personas sensibles, buenas....
La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

10/8/08

Añoranza







Qué bonita palabra para expresar uno de los sentimientos mas desoladores que existen... Añoranza.
Me encuentro en un dilema, pues debería estar preparando la ruta de Pakistan y pensando en volver a mis amigos de Varanasi, Delhi, o Simla, y sin embargo estoy aquí, en el ciber de mi amigo Rahul escuchando una grabación de cánticos musulmanes viendo una Barcelona vacía. Nos miramos y una sonrisa triste cruza despacio nuestros rostros; creo que los dos pensamos lo mismo, qué mierda hago yo aquí si siento tanta añoranza de Asia. Cada uno por sus motivos, razones o amores, pero la sensación de tristeza interior, mientras el muhecín canta de fondo, es abrumadora.
Añoro perderme en bazares y mercados, descubrir y redescubrir sabores, texturas y sonidos que ya forman parte de mi. Añoro la fe que se respira en Asia, sin importarme la religión que se profese en el país de turno. Añoro esa comprensión total de la vida, con respuestas que pueden gustarte o no, ser veraces o no, pero Asia es un lugar con respuestas a todo, desde Iran a China, nunca he encontrado tantas preguntas y soluciones como en esos países. Añoro a la señora Fuji que me hace de madre, a Krish que me hace de hermano mayor y menor a la vez. Añoro las montañas donde no cualquier idiota puede subir, a pesar de que entre los que las suben hay mucho fantasma, unas montañas que se juntan con el cielo y viven los dioses. Añoro el Ganga, la carga vital que arrastra a través de su recorrido, la servidumbre con la que es adorado y la indiferencia con la que es profanado. Añoro esa carga de eternidad que lleva consigo cada piedra, cada mantra cada puja vespertina y cada oración matinal. Añoro la belleza visual de los mandalas, de los saris, de la selva del Nan-Pa junto al Mekong, de las procesiones de budistas bendiciendo hogares, calles, animales y niños en las calles de Luan-Prabang. Añoro la musicalidad que adquiere cualquier palabra en el interior de un templo budista. añoro la adoración a la diosa Kali, negra y bella porque representa lo real y cruel de la vida. Añoro los dulces bengalís, queso pistacho, geg, miel, anarcardo y menta. Añoro la miel con hormigas, los mosquitos, el olor a chinche recién pisoteado y las letrinas infectas. Añoro los thalis, los samosas recién hechos, el arroz al vapor, los huevos de pato cocidos, la guindilla salvaje, el te fresco, la pimienta de Kerala.
Añoro la sonrisa eterna y tranquila de Meshua Baba, un maestro de la vida...
La verdad, estoy en un gran dilema, pues decir adiós a estas cosas sería como decir adiós a mi propia vida, sería como morir un poco por dentro, y todo lo aprendido en Asia, la tolerancia, el respeto, el amor a la vida sin exclusiones...., todo se difuminaría dentro de mí....

27/7/08

TIEMPO

Unos dicen que el tiempo lo cura todo. Otros que es el causante de los males. Me piden que defina el Tiempo...
Unos van y otros vienen. Otros muchos nunca irán. Si no me muevo, estaré siempre en mi tiempo. El tiempo se cuela en mi interior, entre lo que me rodea: familiares, amigos, amores. Se instala en mi casa, entre lo muebles, junto a libros y viejas fotos. El tiempo trae polvo viejo, canas, recuerdos, y luego, sin avisar, casi a traición, se va. Si, el tiempo se va en silencio y se lo lleva todo como una marea. Es entonces cuando sigo pensando, amando y llorando a un tiempo que ya se fue.
La sensación de que el tiempo ha pasado es dolorosa y cuando miras como se va, puedes ver como en su interior habitan, junto a familias, amigos amores y trastos, sentimientos, deseos, anhelos y esperanzas. es cuando te quedas huérfano. Es duro ser hijastro del tiempo, sentir que no perteneces a nada ni a nadie; este dolor se mitiga en parte caminando, encontrando tiempos ajenos, pidiendo asilo en la vida de otros.
Los hijastros del tiempo nos reconocemos enseguida; una mirada en un aeropuerto, la sonrisa amarga tras un café, una frase en un ascensor. los hijastros sabemos que el tiempo sólo ama a sus hijos. Los hijos del tiempo no siempre son felices con ese amor paternal, pero trabajan, aman, crecen y mueren asumiendo con naturalidad la vida cotidiana, casi con un suspiro de alivio. El tiempo ama a sus hijos. Engendran con esperanza, labran su tierra sin dudar en los ciclos de la naturaleza: el miedo es tan sólo un recuerdo vago de la infancia o una niebla espesa al final del camino que sólo atravesarán cuando el tiempo, su gran aliado y protector, los lleve de la mano. Siento una sana envidia por los hijos del tiempo.
El tiempo también me hace comprender: un día me vi joven, fuerte, sano y confiado, pero fue una coincidencia. Una adopción momentanea....fue bonito sin embargo sentirse intemporal. la soledad es relativa pues siempre coincidimos en el tiempo de alguien: son momentos de cobijo, de amor, de seguridad, de esperanza, de alegría y conocimiento.
Coincido el el tiempo de un santón hundú, de una mujer sensible, del cariño de un amigo. Un hijastro del tiempo sabe reconocer en unos segundos esa adopción, ese cobijo que te proporcionan los hijos del tiempo. Para el hijastro, esas adopciones se convierten en una suma de momentos que acaban conformando una vida. para el niño, el campesino, el amigo o la mujer, el hijastro tan sólo espera haber dejado un recuerdo dulce de su paso por el tiempo...por Su vida. Hay momentos que el hijastro desearía quedarse en esos tiempos, pero el tiempo sólo ama a sus hijos y cuando se va, no sólo se los lleva a ellos, se lleva la tierra, el sol, incluso el aire para respirar, y el hijastro, falto de oxígeno y luz, debe ponerse en movimiento para sobrevivir..... Siempre en busca de algo tan etereo, sutil y frágil como el Tiempo, muchas veces ya sin ganas, sin alma, cansado, sólo para sobrevivir....

24/7/08

Palabras


... -Cuanto más hablaban y discutían, menos se comprendían. Luego se hacía el silencio; el odio y el desprecio mutuos era patente. En aquel gemido de mudos y de discursos ciegos, en aquella mezcla de individuos, unidos por el horror, la esperanza y la desgracia, en aquel odio e incomprensión entre hombres que hablaban la misma lengua, se perfilaba de un modo trágico una de las grandes calamidades del siglo XX. Vassili Grosman.

Esta frase bien podría aplicarse a cualquier gobierno de cualquier país del mundo. Incluso hablando el mismo idioma se confunden entre grandes palabras que ya han perdido su significado. Igualdad, hambre, guerra.

Los grandes terremotos sociales de nuestra historia siempre empezaron con palabras. Ver a un respetado e ilustre psiquiatra, que siempre se había relacionado con filósofos y poetas, convertido en un genocida y criminal de guerra es el ejemplo ilustrativo del poder de la palabra. Unas palabras que arrastraron a miles de jóvenes a matarse entre ellos por el bien de unos pocos. Ayer brindé por la detención de Karadzic. Un gran orador. Un artista de la palabra. Un ser despiadado.( recomiendo el libro de Svalenka Drakulic, No matarían ni a una mosca.)

Es curioso como los humanos aplicamos unos mismos fonemas para comunicarnos y no nos entendemos: usamos las palabras sin detenernos a mirar su real significado, tal vez, como nos resulta tan fácil aprender el idioma materno, las palabras acaban perdiendo su contenido hasta que pierden el significado o incluso adoptan otro. Ninguna lengua tiene los mismos fonemas: los que carecen de la rotundidad de la doble erre, lo compensan con una gran variedad de vocales. Quienes disfrutan de la romántica hache aspirada, se pierden la contundencia de la zeta, y sin embargo, nos empeñamos en erradicar esa riqueza del planeta.

Algunas lenguas parecen contener en algunas de sus palabras el significado primigenio de su significado, que en otras lenguas parecen introducidas con calzador. El -" Déjame en paz y lárgate"-, se resume en mandarín con un eficaz, "me-yú". Un golpe en tzutujil se llama choc. En Izabal escuché como los críos de clase se agolpaban frente a la ventana chillando que venía un cristo; miré hacia el lago y vi un animal que sólo había visto por televisión. Ellos montaron un cristo por culpa de un cristo. El basilisco, pues ese era el bicho, es una especie de lagartija acuática, corría como un loco mientras cruzaba el lago... Sobre el agua!! La boca abierta, los antebrazos alzados y las piernas arqueadas dando rápidas zancadas. Un cristo hecho un basilisco.

Cuando alguien te dice que te quiere, el primer pensamiento debería ser de precaución, raramente la gente te dice que te ama y esta traslación de palabras puede llevar a confusiones graves pues el amar está más cerca del dar y el querer se asociaría con el necesitar. Sin duda, hay una diferencia abismal entre querer y amar que el inglés define y separa con radicalidad con el love y el want. Los ingleses diferencian su significado en la vida real, pero como a todos, parece que también deben confundirse, sino estaríamos hablando de la sociedad perfecta donde todos se aman....

Deberíamos tener mucho más cuidado a la hora de hablar y escuchar, aunque algunas veces las palabras nos sorprenden con un nuevo significado mucho más bonito del que conocíamos. En centro América me "molestaba" que las tiendas nunca dieran nada, todo se regalaba a cambio de dinero: en el mercado, en la posada, en la vida cotidiana, se substituye el verbo dar por el de regalar, y así uno escuchaba: -"me regalas un refresco, o una de tamal, o dos libras de aguacates". Me pareció pretencioso decir que se regalan las cosas cuando debías pagar por ellas hasta que un día, mi "china" me dijo muy suave al oído.... "hay que ver mi güero, lo que tardas en regalarme un beso".... ahí lo entendí todo....


10/7/08

tres años............


Hoy he realizado mi primera puja...
A lo largo de estos años he hecho toda clase de tonterías y participado en diversos rituales. En la mayoría de ellos, tan sólo por curiosidad y en unos pocos, sintiendo que necesitaba creer, tal vez huérfano de respuestas; de todos modos me han servido para saber que en algunos lugares o en ciertas atmósferas, hay tal carga de energía en el ambiente, que hasta el más incrédulo... duda. Otras fueron una mera pantomima, de lo que estoy arrepentido.
Bautizado y comulgado sin poder opinar, más tarde apostaté en vano pues no puedes desprenderte de lo que nunca tuviste. Después llegaron los viajes y mi curiosidad aumentó. Me fascinan los lugares donde la fe es una forma de vida, y me es indiferente que sean judíos, budistas, hinduístas, cristianos o musulmanes: sentir como tanta gente parece haber encontrado una respuesta creo que nos da a los incrédulos una cierta envidia. Recuperé respeto por los cristianos el día que vi rezar a decenas de ancianas en la basílica de St María de la Esperanza, en Sevilla, a la macarena. Rezaban en completa soledad, sin aspavientos: me explicaron que habían hecho un largo camino para postrarse frente a esa imagen. Paseé por el barrio ortodoxo de Jerusalén y se puede comprobar como cada piedra suda historia y sangre por culpa de unas creencias. Esto me convenció de que algo abstracto es capaz de gobernar nuestro destino, nuestras vidas... exista o no, ya da igual, sus efectos son patentes. En Asia, encontré una fe real. Gente que cree sin el menor atisbo de duda, pues la religión está tan enraizada en la vida cotidiana que es imposible separar vida y fe. Pero también es cierto que cuando entras en una mezquita, la paz te rodea: es todo tan perfecto. A mi modesta opinión, es el lugar ideal para hacer budismo.... que lío. Pasé una noche junto al fuego junto a un matrimonio maya antes de la cosecha del maíz nuevo. Su fuego, su pachamama, sus ofrendas y rezos a los volcanes, a los lagos; era todo tan cercano a nuestras raíces, que el ritual parecía no sólo lógico, sino necesario...¿ Cómo dudar de la madre tierra?.
Sigo descreído tras ver, oler, conversar y querer creer y aún así hoy me he visto llorando frente a tres barras de sándalo, un poco de agua y una vela que arderá todo el día. Ha salido de dentro, pero sin saber porqué, sabía muy bien lo que debía hacer nada más abrir los ojos... una puja. poco ortodoxa, creo..., pero lógica y necesaria.
Me he levantado justo a la hora que recibí la llamada notificándome el fin de su agonía, apenas unas horas antes del amanecer y ya no he podido dormirme. He esperado a ver el primer rayo de sol. He buscado los restos de una vela, el sándalo, cuatro flores al azar y un poco de agua.
Lo único que me llevé del hospital fue un rosal pequeño, de rosas amarillas, que alguien había traído, ya no recuerdo bien muchos detalles de esos días confusos... a la gorda le gustaban mucho las plantas y no me hubiera perdonado dejar algo vivo abandonado. Lo planté en casa y procuré seguir con mi vida sintiéndome, por primera vez, totalmente solo en el mundo, como si el último lazo que me unía con mi vida pasada se hubiera roto..... y hoy, no he encontrado un lugar mejor donde hacer la puja y reencontrar mi pasado, que bajo esas flores amarillas.

20/6/08

Escribir???


Cada vez menos enchufado: en mi casa sobreviven pocos aparatos que funcionen con electricidad. También sobreviven geranios olvidados, un árbol de aguacate que parece seguir la trágica moda de ser fan de Barcelona y se ha adaptado de maravilla a la contaminación, un dragón sin cola que la gata mutiló en uno de sus tantos duelos a la sombra de la luna. Ya volvieron las golondrinas y de nuevo eligen la terraza para anidar: mi madre me decía que sólo eligen lugares donde se respira paz. Me honra su visita. De vez en cuando, también da color a mi vida gris, una princesa con pijama rosa que se deja caer por la guarida los días que el ogro es social; me duermo rodeado de fotos antiguas y recuerdos desenfocados. En el baño sobrevive algún fantasma en el espejo, también parece tener vida propia los días en el que el barómetro del alma presagia tormenta: esos días, desisto de mi verdadero rostro.
Otros días aparecen amigos; algunos de paso, unos locos, otros fijos y predecibles, tan importantes como semáforos en una gran ciudad, son ellos regulando mi tránsito perdido.
Tres fans y medio que siguen el blog me dicen que ya no escribo: lo hago y mucho. Muchos días las letras se confunden y la mano se niega a seguir trabajando sabiendo que el cerebro desistió hace rato. Vuelvo a llenar folios sin sentirme culpable del calentamiento global y el papel y los libros vuelven a ser grandes aliados...., pero aún me gusta entrar en cibers, de tanto en tanto, con el tiempo como enemigo, escribiendo a contra relog, rectificando párrafos de semanas atrás, maldiciendo en el momento que se apaga la pantalla consumidos los treinta minutos de rigor.
Pese a todo, me gusta ver como las palabras nacen de la nada cuando escribo en casa. Me gusta sentir la conexión entre cerebro, mano, bolígrafo y tacto del papel. Un conjunto...Nada de calidad ni lo pretendo, ningún pensamiento positivo, pero lo intento... Por ello hay cierta dejadez en el blog: el mundo parece ir de mal en peor y no necesita otro agorero más, sino un currante más.
Somos influenciables e influyentes, por lo tanto, fluímos. El estancamiento produce pobredumbre y hedor: pudre el agua de nuestro cuerpo. No entendiendo la vida sin cambio, sin movimiento.
Leo sin cesar noticias desastrosas y me pregunto si no hay más que tragedias, predicciones catastrofistas, y miedos que vendernos. Nos hacen sentir culpables de las crisis, de los gobiernos que nos gobiernan, por no comprar coches nuevos o por usarlos demasiado, por comprar casas y por pedir dinero para comprarlas, por no comprarlas, por no devolver el dinero a los usureros. Consiguen que asociemos que el mundo va mal por nuestra mala conducta y unos cuantos sonríen al ver como temblamos, y ellos, mientras, afilan sus navajas.....
Más descreído que nunca, me refugio en viejos y nuevos libros, en los habitantes ocasionales de casa, en los nuevos brotes del rosal amarillo que estaba muy enfermo y rescaté de un hospital hará tres años, en los malabares, en shiva, en mi vecina María....
No entiendo porqué la gente llena los depósitos del coche cuando tiene miedo, no entiendo la acaparación instintiva de víveres....¿ Tan poco confíamos en nuestro entorno?. Creo que juegan con nuestro miedo...miedo, miedo. ¿ A qué?. Veo a un vecino comprando ingentes cantidades de comida por miedo.... ¿Miedo a que su vecino no quiera compartir la comida con él?... tal vez.
Es tan fácil vivir feliz, coexistiendo con el miedo pero sin dejarse condicionar por Él...... sin miedo joder...

22/5/08

CHINOS

May-Li Han es ya una buena amiga. Llegó a españa hace 18 años y ha sido testigo, como uno más de nosotros, de la transformación de este país. Ahora es muy feliz, me dice enseñándome los tres dientes que le quedan y cortando con sus manos el inmenso brote de bambú que se ha empeñado en hacerme probar. La señora Han vive con su marido y los dos tienen una coqueta tienda de alimentación en uno de tantos barrios obreros de barcelona.... Qué los hay!, aunque los regidores municipales intenten olvidarlo. En los cinco años que llevamos charlando, siempre la he visto de buen humor: yo intento aprender un refrán o una palabra nueva cada semana, y los dos nos reímos de lo lindo con mi pronunciación de bárbaro. La señora Han, vela por mi alimentación y procura que pruebe y cocine como un ser humano, es muy curiosa y atenta a todos los detalles; le gusta preguntar siempre que vuelvo de algún viaje, me invita a que alguna vez visite a su familia, a la que echa de menos. A sus más de sesenta años debe acumular una montaña de experiencias, sinsabores, recuerdos buenos y malos.... Como salió de su región cerca de los montes Chengdu, en el centro de China, la salida del país vía Yunnan- Laos- Thailandia, su estancia en Turquía trabajando para unos familiares, el definitivo asentamiento en Barcelona. Todo esto me lo ha ido explicando en cinco años de relación, entre sonrisas y verduras.
Cuando veo las imágenes del terremoto a mi mente viene el calor con el que fui recibido en China en uno de mis primeros viajes; como La familia Han es de la provincia de Sichuan me apresuro a preguntar por sus familiares: me comenta que están bien, que en el año de la rata siempre pasan desgracias en China, que sus familiares han sido atendidos por el gobierno. Su cara se ilumina cuando me dice que en pocos años ella volverá a pasar sus últimos días en un pueblo cerca de las montañas sagradas de Chengdu.... Sin duda, la señora Han es una mujer admirable.
Oh-Yan y yo nos conocimos en 1998 en Yangsuo. Su hermano mayor tenía una pensión para turistas y ella nos hizo de guía, consejera y finalmente amiga, durante 20 días. La jovencita Oh-Yan, siguió escribiéndonos durante muchos años después. Unas cartas que llegaban a Cerdanyola de papel grueso, un inglés preciso y limitado, con la inspección realizada por el gobierno chino. En ellas nos narraba que seguía soñando con emigrar a América, estudiar, crecer como persona.... En ese viaje de casi dos meses no tuve ni un solo problema con la población china....al contrario: su sentido del humor, su disciplina, sus ganas de vivir y saber... hicieron que me enamorara definitivamente de Asia....
...Me molesta mucho no parar de oir comentarios despectivos o alarmistas contra los chinos: su gobierno es una puta dictadura, están censurados, hay desequilibrios brutales de riqueza...y pese a ello, los europeos seguimos considerando al pueblo chino como una amenaza para el planeta en vez de tener un mínomo de solidaridad como con tantos otros. ¿ Acaso alguien cree que la dictadura iraquí, la de Arabia, la de Guinea, o la norcoreana,son peores que la china?. Me molesta que ni dos dignemos a preguntar a los cientos de ellos que tenemos siempre al alcance por como están en su tierra, que quieren, que piensan de nosotros y en cambio les colguemos la etiqueta que nos mandan desde los medios.....
Tal vez si vivieramos y pensáramos como el pueblo Chino, ...tal vez el mundo sería un poco mejor...

24/4/08

Cosas que hago/hice




Busco alguna fuente de inspiración para tener algo sólido con lo que enfrentarme al nuevo lío en el que me he metido.
Una asociación de ayuda del Raval y su cordinadora, creen que puedo ser la persona adecuada para...., (charlar, sería la palabra más cercana), con gente con demasiados problemas: gente a los que la vida y sus rutinas cotidianas les parecen un muro demasiado alto como para molestarse en derribarlo, subirlo, o lo que sea y prefieren sobrevivir como sea, y a veces ni eso... La llamada de Carmen me pilló por sorpresa, pues a pesar de que se que sabe mi historia vital, creo que hay mucha gente más preparada para este cometido. Tan sólo seré alguien que intente encender una linterna en esa oscuridad en la que parecen sumidos. Rebusco en mi pasado y encuentro un viaje que realicé casi a escondidas: cuando los blogs no erán más que unas carpetas de cartón con anillas que las muchachas llevaban pegadas a sus incipientes pechos mientras nosotros emulábamos a unos ejecutivos de pacotilla con acné y ridículas carteras. De cuando las postales eran el medio más efectivo para mandar una foto del lugar donde estabas.
Reaccioné en julio del 98. Fue en un viaje corto, tan sólo conocido por una docena de personas. Un viaje en el que quise conocer el verdadero alcance de la maldad humana, justo en el momento en el que había perdido toda fe en mí, y en los demás. Quise comprobar hasta donde el hombre está dispuesto a llegar, si el mal se "fabrica" o tan sólo hay que dejarlo aflorar desde nuestro interior. Comprobar como todo...TODO ser humano puede caer en ese pozo de miseria humana y convertirse en la perfecta rencarnación de una pesadilla. Entender porqué la flor de loto crece en pozas sucias y contaminadas y sin embargo su tallo está unido al centro de la tierra....
El julio del 98 me embarqué rumbo a Sarajevo con mi amigo "jabalí", (no hubiera podido ir sin un "experto" en zonas conflictivas como él), en busca del puente de Márquez en Bijelo pole, también, con el firme propósito de conocer los restos de una sociedad que había sufrido una guerra. Está de más decir que ahora no me siento orgulloso ni mucho menos de ese viaje. Ahora soy tonto, pero antes era un perfecto idiota. Una guerra que Europa había permitido, y a veces, instigado, cuyo final se intuía en la nueva ocupación, casi suicida, de las tropas serbias en Kosovo. Desde Barcelona todo parecía claro: quienes eran los buenos y los malos. Desde una posición más cercana comprendí que al igual que somos un 70% agua, también el entorno que nos rodea nos influye en la misma proporción en nuestras acciones. La certeza de que nunca estaremos a salvo de nosotros mismos se hizo clara en aquel viaje. No hay refugios ni retiros. Para que el ser humano no caiga en la maldad, en la pobredumbre o en la iniquidad, se le han de dar medios para ello. No basta con la teoría. Un pueblo amable, civilizado, jovial y pacífico como el yugoslavo, se había convertido en un atajo de bestias ciegas de ira tan sólo agitando el poso del odio ancestral que todos llevamos dentro. Desde entonces muchas cosas cambiaron en mi forma de ver al mundo y a sus habitantes. Esta sensación la viví de nuevo en Guatemala....los países que han sufrido una guerra son silenciosos y parecen sumidos en una especie de sopor, como si nadie quisiera destacar.... y cuesta mucho que la gente vuelva a confiar en el ser humano como tal....Entendí porqué tanta gente calló y se hizo el invisible durante la dictadura española.... los que recordaban el horror de la guerra preferían callar verse sumidos de nuevo en ese infierno. Tal vez por eso las guerras en Yugoslavia sean cíclicas... a la tercera generación que no ha vivido el horror, se la puede azuzar con el fantasma del pasado y de nuevo los jóvenes son lanzados al asesinato en masa. ¿ Cuánto tiempo tardará Afganistán o Irak en tener una sociedad alegre?....
La luz que trataré de encender entre esta gente del Raval deberá ser la del ejemplo, la del trabajo diario en ser buena persona, en la educación básica con el que tienes más cercano, en no culpar al entorno, a la sociedad, al vecino de todos sus males. En la autoexigencia.... si consigo esto, ya podremos hablar de drogas, enfermedades sexuales, problemas familiares y desarraigos.... hay que volver al principio del ser humano, a la sonrisa.
Por cierto, se acabaron las protestas en favor de los tibetanos y compruebo alucinado como un partido de futbol ocupa seis veces más tiempo y espacio en los informativos que los cien mil muertos en Myammar. Deduzco que se deberán organizar olimpiadas en Rangún y Rabbat para que los pueblos birmanos y saharahuis puedan ser escuchados.... hasta el próximo partido de futbol, claro

10/4/08

TRADICIONES Y LEYENDAS


India está forjada en base a unas tradiciones que con el tiempo se convirtieron en leyendas o en legado espiritual: algunas son mas antiguas que la misma leyenda, otras son fantásticas epopeyas. Otras, sin embargo, se construyen de manera anónima cada día y son fruto de una acción personal... entre personajes reales. Tuve la suerte de presenciar el inicio de una de ellas. Los protagonistas de esta historia son demasiado grandes para poder describirlos con cuatro lineas, y demasiado humildes como para querer figurar en ellas: así que les nombraré como S, a ella, y A, e I, a ellos dos.... Este es un pequeño resumen de como vieron mis ojos el inicio de una tradición....

A finales de mayo del 2006 mis cansados y felices huesos fueron a parar a Calcuta. Un horno húmedo y extrañamente bello. Como casi todos los mochileros busqué refugio en el barrio de Chowringheee, en una calle llamada Sudder Street. En esa zona se alojan y conviven, entre la variopinta fauna hindú: cooperantes, voluntarios, viajeros de bajo presupuesto y diversos nómadas de la vida. De entre todos ellos habían tres que brillaban con luz propia, al menos para mí, y me acerqué a ellos sintiendo que estaba a punto de conocer a alguien muy especial. No me equivoqué ni lo más mínimo. Se presentaron como S, A, e I. y estaban hablando del final más o menos feliz de una historia desgraciada; me la contaron... pero esa es otra historia que forma parte de ellos.... Junto a ellos tres, comiendo con ganas un plato de arroz con verduras, se encontraba el protagonista de ésta: Gopal.
Gopal tiene entre 27 y 35 años, creo. es alto y de buen porte hindú. Gopal tiene alguna deficiencia psíquica, tal vez debido a un trauma pasado o tal vez de nacimiento. Gopal posee una de las sonrisas más cálidas que jamás me han regalado. Gopal no tiene familia, dinero, ni casa, ni pasado conocido. India es bella, pero también es implacable y cruel, y el futuro de Gopal estaba decidido, pero Ellos se cruzaron en su camino.
S.A.I., me explicaron que encontraron a Gopal sucio, con largas uñas, hambriento y desconfiado. Me explicaron que tan "solo" querían adecentarlo, alimentarle y darle un poco de cariño....Aún ahora sonrío al recordar la permanente hungry de Gopal. Lo cuidaron y Gopal respondió desplegando un gran sentido del humor, regalalando su sonrisa y su cariño. Durante esos días no pude dejar de cojerle un gran cariño y me preguntaba que sería de él cuando sus benefactores tuvieran que partir y volviera a quedarse abandonado a su suerte.
Yo partí, ellos también y el mundo siguió girando para todos...
De nuevo el destino me llevó a la India en el 2008. Los mismos huesos, un poco más cansados, reposaban en mi amada Varanasi. Mi buen amigo Kkrish, que es un relaciones públicas excelente y gusta de presentar a compatriotas, me presentó a una chica a la que estaba dando clases de hindi. Una jovencita de Lleida, Alba si no recuerdo mal: decidida como un búfalo y con su mismo corazón y empuje. Alba trabaja de voluntaria en Calcuta y ahora estaba disfrutando de unos días de descanso en Varanasi. Le pregunté a Alba donde se alojaba. En Sudder Street, por supuesto. Tanteando, empecé a preguntar por los hindús locos de la cabra gigante, por los encantadores cocineros del Tirupati, por la chica de Euskadi que tiene la tienda... y al fin, con algo de temor, pregunté por Gopal.
Los ojos de Alba se iluminaron, -"el cariñoso Gopal, que maco" me dijo-. Me explicó que cuando llegó hace tres meses, unos españoles que partían le explicaron que ellos no sabían quien empezó con la tradición de cuidar y mimar a Gopal. Que no sabían quienes fueron los primeros, pero que entre la comunidad española de Sudder ya es una costumbre ocuparse de Gopal. Alba me explicó que Gopal fue su primer contacto con una India real en su primer día de Kolkata, que un placer para ella continuar con esa tradición, pues -"Gopal es un solet"-.(sic)
Durante un rato pensé en contarle la historia; pero callé y acabé diciéndole que yo también tenía la misma información. La tradición se conserva y soy afortunado por haber presenciado la historia, y mucho más por haber conocido a sus gestores. La acción de tres personas se había convertido en tradición, un trozo de tierra fértil dejada tras su paso y no el erial que suele dejar el hombre..., Qué más da que un día sea leyenda, es una fantástica tradición. Me diréis que soy exagerado, pero no es poco lo que consiguieron, creo que estos dos años de vida de Gopal habrán sido de los mejores gracias a ellos.... Gracias a todos los que han continuado, a esos desconocidos que se lo comunicaron a Alba, a quien lo esté haciendo ahora.
Comprendí que Gopal, los tres sadhus, yo mismo..., todos acabaremos desapareciendo, pero si alguna vez alguno de vosotros va a Calcuta, no dejéis de acercaros a Sudder Street. Tal vez no veais ni a la cabra gigante, ni los noodles del Tirupati sean ya sabrosos, pero seguro que encontraréis a un Gopal con el que podréis seguir manteniendo esta bella tradición, y sin duda, también formarás parte de la tradición de Sudder street.
a todos esos locos maravillosos, por salvar a un ser humano....

9/4/08

Manipulados...

Historias parecidas, pero sin petróleo de por medio....

En 1904 los británicos enviaron un fuerte contingente militar y ocuparon Lhasa, forzando en esta forma la apertura de la frontera entre la India y el Tíbet. En 1906 los británicos firmaron un tratado con China por el cual el Tíbet se convertía en un protectorado británico.
En 1907 se firmó un nuevo tratado entre Gran Bretaña, China y Rusia donde se le daba a China la soberanía sobre el Tíbet. En 1910 el poder central Qing ejerció por primera vez el gobierno directo sobre el Tíbet. Sin embargo, en 1911 el estallido de la guerra civil en China obligó a las tropas de este país estacionadas en el Tíbet a regresar a aquel país, oportunidad que aprovechó el Dalai Lama para restablecer su control sobre el Tíbet. En 1913 el Tíbet y Mongolia firmaron un acuerdo reconociendo su mutua independencia de China. En 1914 se negoció un tratado entre China, Tíbet y Gran Bretaña denominado Convención de Simla. Durante esta convención los británicos trataron de dividir al Tíbet en dos regiones, lo cual no prosperó. Sin embargo los representantes de Tíbet y de Gran Bretaña firmaron un acuerdo a espaldas de China, mediante el cual el Tíbet sería una región autónoma de China y los británicos se adjudicarían 90.000 kilómetros cuadrados de territorio tradicionalmente tibetano que corresponde al actual estado de Arunachal Pradesh. Después de declarada la independencia de India, esta nación consideró esta región como suya en función a la frontera establecida en el mencionado tratado. China, sin embargo, rechazó tal posición, indicando que dicho tratado no tenía ninguna validez ya que no fue firmado por ellos y el Tíbet no era una nación independiente, sino un protectorado de China. La disputa por esta región ocasionó la guerra entre China e India en
1962
.
Al estallar la
Revolución de Xinhai y la Primera Guerra Mundial Tíbet perdió interés para las potencias occidentales y para China. En esa coyuntura el decimotercer Dalai Lama tomó el gobierno del Tíbet sin interferencia alguna de otros países.


Tras el fin de la I Guerra Mundial, con el Imperio Otomano en proceso de desintegración, el Tratado de Sèvres reconocía el derecho a la autodeterminación de las nacionalidades de los antiguos imperios. En 1921 una nueva insurrección kurda fue derrotada por las tropas kemalistas. Tras el Tratado de Laussane (1923) el Kurdistán sería dividido entre Turquía, Persia, Iraq, Siria y la antigua URSS. Tras la II Guerra Mundial y el inicio de la descolonización se trazaron las fronteras actuales de los estados en los que se halla dividido el Kurdistán.

Se pone de moda el Tibet y cientos de personas enarbolan banderas que desconocían y reclaman la independencia para un país que no saben situar en el mapa y sin meditar un solo instante en las consecuencias, ni en la razón de sus actos.
Me fascina ver a esos seudo-pacifistas criticar a China mientras lucen móviles y zapatillas manufacturados por mano de obra semi esclava sin ningún pudor. Ensalzan el reino de los lamas sin pararse a pensar que los tibetanos, cuando los ingleses los dejaron con el culo al aire tras la guerra del opio, vivían en un régimen feudal donde el 5% de la población controlaba el 95% del terreno productivo...
¿ Cómo podemos dejarnos manipular de esta manera?. Hagamos un poco de reflexión y consultemos cuatro libros para ver que nos dice la historia.
Si, el reino del Tibet fue independiente hasta mediados del siglo XI, después llegaron mongoles, afganos, chinos, ingleses.... Los ingleses y japoneses no pensaron nunca en "tibetano" cuando conquistaron Birmania, cuyo norte también es Tibet.
Otra, porque todos me preguntan que pasa con los tibetanos a mi vuelta de Nepal. El reino de Nepal poco tiene que ver con el del Tibet, basta con decir que Nepal es el único país del mundo cuya religión oficial es el hinduísmo, y su ya defenestrado rey ha sido considerado durante miles de años un avatar del dios Vishnu. Lo único que vi en Katmandú fue la brutal represión de manifestantes, pocos, frente la embajada china por parte de la policía nepalí.
Por supuesto que en Tibet se está cometiendo una injusticia, como en Cuba, Irak, la mayoría de países africanos, como en centro América, como en Arabia....
Los tibetanos están mejor, ahora, que kurdos, yanomamis, o sioux... A nadie se le ocurre manifestarse por la devolución del estado de dakota del sur.... por citar algunos que tienen tanto o más derecho a reclamar un país para su gente y que detengan el genocidio cultural que sufren....
Los europeos somos buenos apuntándonos a causas lejanas y románticas, sin detenernos a mirar el por qué de todo ello: por qué tenemos un trigo y un arroz barato, por qué somos los que manejamos el oro?, los diamantes, la plata, los automóviles, los que contaminamos, los que hemos exterminado un continente para vivir mejor, África, los que montamos guerras entre nosotros y nos frotamos las manos vendiendo armas, Yugoslavia....cuando no criticamos a los americanos, intentamos cargarle el muerto a los Chinos....
Alguien sabe como es la bandera del Kurdistán?????... y son 26 millones de humanos: sin tierra, masacrados por iranís, turcos y occidentales...frente, y no es excusa el número, los seis millones de tibetanos que tienen una región autónoma, RAT, una región propia, Tíbet, un representante escuchado por las autoridades mundiales.....pero tienen la desgracia de vivir en una dictadura. No sería mejor tratar de hacer caer esa dictadura antes que promover violencia de la quedaremos ajenos cuando les lluevan los palos y todos estemos ocupados en otros asuntos "importantes"???????

31/3/08

Despedidas

Y otro final que se acerca de nuevo, como en un eterno mandala, debo irme para poder volver a mi segunda casa.... ya me atrevo a nombrarla así.
La primera vez que visité este país no había internet, la rupia costaba cinco pesetas, el mundo estaba mal, pero no tanto como ahora, sólo los de la CIA conocían a Bin Laden, Yugoslavia se desangraba y Europa miraba a otro lado. Ahora está peor: calentamiento global, sequías constantes, más guerras, más pobreza, más desequilibrio entre ricos y pobres. La especie humana es sin duda el animal más curioso que he observado. Evolucionamos desde lo individual, tenemos un espíritu de supervivencia increíble, nos adaptamos a todas las situaciones posibles, pero no sabemos o no tenemos consciencia de nuestra colectividad como especie.
India es un claro ejemplo de como creo que somos los humanos: complejos, bellos, crueles, adaptables, misteriosos, feos, humanos y dioses...
No quiero ni puedo criticar a un país desde la perspectiva de un simple ser humano, nadie soy para hacerlo y mi ignorancia es patente en muchos aspectos. Cierto es, que cuando mas conoces a ese país y a sus gentes, mas te crees en el derecho de hacerlo, pero necesitaré diez vidas para conocer este....
Hoy estoy triste, muy triste por dejar a esta gente, pero también, y esta es la grandeza de India, me he levantado sonriendo, pensando que aunque solo sea por un día, sigo estando aquí y no puedo dejar escapar un segundo de Vida: a las seis de la mañana no he querido perderme el espectáculo de un nuevo bostezo hindú. Aun siendo la capital, Delhi conserva muchos de los aspectos que la hacen única de entre todas las capitales del mundo: sigo encontrándome al tullido esperando la salida de los primeros paseantes, al vendedor, que con amplia sonrisa, prepara la parada de zumos y espanta las primeras mocas. Una vaca y un toyota han hecho buenas migas durante la noche y duermen como enamorados, y a su alrededor, como despojos de una fiesta loca, se amontonan diminutos montones de basura a punto para ser recojidos que mezclándose con pequeños regueros de agua provinientes de casas y cañerías acaban encharcando las calzada. Me gusta. Me gusta el olor que hace la gente por la mañana, el aroma que desprenden los alientos debido el pan, esa mierda roja que usan de elixir bucal y por puro vicio. Me gusta la sonrisa bajo el bigote que tanto parece asustar al novato, y me gustan esas miradas fijas, clavadas en uno, examinándote sin pudor ni vergüenza. Me gustan las mujeres que, a pesar de las exigentes condiciones de vida y de suciedad que las envuelve, siempre aparecen en el cuadro inmaculadas, portando sus mejores colores y adornos, peinadísimas, con sus tobilleras de cascabeles y pulseras de colores. Me gusta el olor a dosa frita, me gusta el lassi de búfala recien hecho, me gusta ver las teteras humeantes a punto para servir el dulce chai, disfruto viendo como comen curd sentados en cualquier acera. Me gusta ver turistas con la boca abierta señalando cualquier suceso normal de la calle, me gusta dar los buenos días medio centenar de veces y ser contestado, me gusta que me deseen un buen día, me gusta que no funcione el calentador y bañarme a cubos, me gusta ver una parada de desayunos junto a los urinarios públicos y sentir esa mezcla dulzona de olores que a tantos repugna. Me gusta ver barberos por la calle afeitando y limpiando. Me gusta ver limpiadores de orejas, ciclistas sucios transportando fardos enormes, y vendedores de mangos para ollas. Me gusta cruzar una y otra vez la misma calle sorteando el intenso y anárquico tráfico, tan sólo por el mero placer de escuchar como me pitan o me esquivan sin apenas mirarme. Me gusta ver como la luz eléctrica sigue funcionando como por arte de magia mientras los cables cuelgan como lianas sin electrocutar a nadie. Me gustan las fachadas sucias y rotas y los socavones en las calzadas. Me gusta que me pregunten el nombre de mi padre o la edad que tengo antes de cojer un tren, me gusta ser interrogado cien veces por mi país, por mi situación laboral, familiar y civil. Me gusta ver como cada ciudad tiene a su dios preferido, y como hasta en Delhi, el mas sucio callejón puede albergar un templo o una mezquita. Me gusta ver a hindúes, musulmanes, sijs y cristianos, comiendo en el mismo restaurante en perfecta armonía, me gusta oír-no oír la insoportable música que ellos tanto adoran, me gusta ver un ratón, como ahora, asomando justo detrás de la pantalla del ordenador, me gusta informar de a donde voy y de donde vengo continuamente, me gusta.....
De este viaje me ha gustado tener como compañía a mi mejor amiga, no conozco a nadie que se mereciera mas visitar este país...ahora se dará cuenta de que lo podía haber hecho sola hace mucho, pues India te acoge, nunca de rechaza.....
Volveré porque me queda mucho por aprender, de mí y del mundo. Volveré porque debo visitar las provincias perdidas de Nagaland y Mizoram, porque quiero volver a bañarme en las playas del sur, porque en Varanasi tengo algo mas parecido a una familia que unos conocidos. Volveré porque Gopal y la mama Fuji lloraron cuando me fui. Volveré porque estoy invitado a pasar muchas vidas entre ellos, como me dijo Krrish. Volveré porque debo decirle a mis familiares que ya no están, que sigo portándome bien y el único teléfono que funciona correctamente se llama Madre Ganga. Volveré porque Mirek, el sin casta Domm que trabaja en los crematorios, me dice que le doy suerte y cada vez que vuelvo, su mujer se queda embarazada y la ultima vez fue niño, doble suerte. Volveré porque se muere de risa cuando le pregunto si los críos nacen bien oscuros y pequeños como él, o con cara de pato y blancos como yo. Volveré porque un día tendré hambre de verdad, y necesitare comer con las manos, sentir la comida con los cinco sentidos y no zampar como hago en Barcelona. Volveré porque necesito creer que no todos somos unos escépticos materialistas y que en el planeta hay seres humanos que priman su fe por delante de su bolsillo. Volveré porque le he prometido a Meshua Baba que le traeré un chaleco rojo con decenas de bolsillos, porque se acabara el incienso y solo lo encuentro aquí, porque mis sobrinos disfrutan con las fotos de los monos y los pequeños regalos que vienen de Asia, o porque alguien querrá que lo acompañe para conocer India..... tengo tantos motivos para volver......

30/3/08

Magia en Varanasi





27/3/08

Rutinas en Varanasi....II

Hay momentos en los que un viaje es una sucesión caótica de cientos de acontecimientos, sensaciones, aromas y pestes, sabores y sin sabores. Enlazas un tren con un bus, uno tras otro y apenas recuerdas el lugar donde dormiste la noche pasada. Ya tendrás tiempo en la tranquila ciudad para ordenar estos momentos: me gusta este ritmo, pero hay muchas maneras de viajar....
Una manera con la que mas disfruto, una vez instalado en el destino escogido, es la simple contemplación de la vida cotidiana, de las rutinas de la gente. Para conseguir esto en cualquier lugar, has de tener paciencia unos días: primero, esperar que pase la "noticia" de tu llegada. Cuando dejas de ser la novedad en las tiendas de alrededor, o en el comedor donde localizas la comida segura del día, el thali, o en la esquina, donde cada día eres observado y observas, tomando el chai, o cuando los vendedores te saludan y se olvidan de que pasaste, pero saben donde vas y de donde vienes... los niños, siguen habiendo decenas de India Kim's en las calles, esperan tu salida de la pensión para tomarse, si se portan bien, un lassi de leche de búfala contigo....
Vanarasi tiene rutinas mágicas. De nuevo el muecín despierta a los madrugadores, Vanarasi tiene una hermosa mezquita, y los monos aparecen entre los tejados y patios de casas derruidas, sus escondites nocturnos, y trepan por terrazas, ventanas y rejas. Mi primera rutina es ver la rutina del vecino: recita sus mantras, prepara el banyo, vierte agua del Ganges en su ropa..., mientras, los monos ya golpean la reja de mi ventana exigiendo su acostumbrada ración de remolacha y zanahoria....., (es una larga historia, pero me estoy reconciliando con Hanumman, el dios mono....) Bueno, observas como ellos también están estratificados, primero comen los mas ágiles y fuertes, después las grandes mamas, y luego los enanos. . Aparecen las mujeres limpiando las terrazas, asustando a los monos que les roban ropa y comida.
Bajar antes de que caliente el sol es una prioridad para poder seguir los baños matinales de media ciudad: de camino, me detengo unos minutos para hacer un chai en el puesto callejero, llevarle otro al baba de la esquina. El señor del chai me guarda el periódico en ingles y mientras lo ojeo, veo como bajan los vivos para el baño matutino y como algún muerto sube transportado, entre oraciones y flores lanzadas por los porteadores, en dirección a Manikarnika, el gat funerario cerca de casa. Hoy veo a dos abuelitos, Vida. Alguna vez es un crío y el chai se torna amargo de verdad.
Tras el paseo por el gat y sin nada que hacer de provecho, excepto bajar a desayunar, uno a veces se olvida de la comida y empieza a callejear hasta que el sol o el hambre lo recluyen a zonas mas conocidas. Cada calle es un mundo propio, en Benares apenas puedes apoyarte en una pared sin chafar un dios o pisar un templo: se suceden a centenares, diminutos, enormes, de oro, en medio de la basura a lo largo de estrechos callejones..., no tiene desperdicio ni una sola calle: te asombras al ver árboles naciendo de las casas y dudas quien fue primero, si el árbol o la casa.
Las tiendas ya han abierto y dependiendo del grado de tostadura de la piel, el comerciante se lanza a la caza del "nuevo" en la ciudad. Justo es decir que a los tres días ya caminas tranquilo, y a la semana ya te ofrecen que vigiles la tienda mientras van a buscar a su madre al medico...., son la pera.
El calor aprieta de verdad antes de las once: las calles son frescas y el sol apenas incide en ellas dándote un par de horas antes de que Vanarasi se sumerja en un siesta reparadora...
Antes deberé haberme acordado de comprar remolacha para las monas, hacer las ofrendas a la pobre gente de la escalera del gat..., (los que ya hayan visitado el lugar sabrán a que me refiero), y empezar la reparadora siesta hasta la tarde....,
Levantarse y pensar en comer: los niños juegan con las cometas, hay mucha afición de los mayores a la cría de palomas, es un bonito espectáculo...., los tejados vuelven a estar ocupados por humanos y los monos ceden el territorio hasta la noche.
En un mismo día, empieza un nuevo día en Vanarasi, las tardes.... pero esto ya lo explicare otro día

Rutinas de Varanasi, pictures



















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