El hombre honesto considera las cosas desde el punto de vista de la justicia; el hombre vulgar, desde el punto de vista de su interes.
Confucio
Se podrá discutir mi erudición ornitológica y la eficacia de mis aperturas de ajedrez.
Nunca faltará algún zopenco que niegue la exactitud astronómica de mis horóscopos...
¡pero eso sí! a nadie se le ocurrirá dudar, ni un solo instante,
de mi perfecta, de mi absoluta solidaridad.
¿Una colonia de microbios se aloja en los pulmones de una señorita? Solidario de los microbios, de los pulmones y de la señorita.
¿A un estudiante se le ocurre esperar el tranvía adentro del ropero de una mujer casada?
Solidario del ropero, de la mujer casada, del tranvía, del estudiante y de la espera.
A todas horas de la noche, en las fiestas patrias,
en el aniversario del descubrimiento de América,
dispuesto a solidarizarme con lo que sea, víctima de mi solidaridad.
Inútil, completamente inútil, que me resista. La solidaridad ya es un reflejo en mí, algo tan inconsciente como la dilatación de las pupilas.
Si durante un centésimo de segundo consigo desolidarizarme de mi solidaridad, en el centésimo de segundo que lo sucede, sufro un verdadero vértigo de solidaridad.
Solidario de las olas sin velas... sin esperanza.
Solidario del naufragio de las señoras ballenatos,
y de los tiburones vestidos de frac, que les devoran el vientre y la cartera.
Solidario de las carteras, de los ballenatos y de los fraques.
Solidario de los sirvientes y de las ratas que circulan en el subsuelo,
junto con los abortos y las flores marchitas.
Solidario de los automóviles, de los cadáveres descompuestos,
de las comunicaciones telefónicas que se cortan al mismo tiempo que los collares de perlas y las sogas de los andamios.
Solidario de los esqueletos que crecen casi tanto como los expedientes;
de los estómagos que ingieren toneladas de sardinas y de bicarbonato, mientras se van llenando los depósitos de agua y de objetos perdidos.
Solidario de los carteros, de las amas de cría, de los coroneles,
de los pedicuros, de los contrabandistas.
Solidario por predestinación y por oficio.
Solidario por atavismo, por convencionalismo.
Solidario a perpetuidad.
Solidario de los insolidarios y solidario de mi propia solidaridad.
Afectuosamente: Oliverio Girondo, solidario.
5/3/09
Solidaridad
4/3/09
Varanasi

La ciudad de Shiva tiene su vida propia.
A mi alrededor se alinean tiendas desde donde se proyectan al exterior coloristas reflejos de seda, aromas de incienso, algún escupitajo de pann, brillos de espejuelos, piedras semi preciosas y miradas incisivas que atraen la atención del mas indiferente. Un shadu se cruza conmigo: ni me mira ocupado en recitar su mantra particular. Las tres grandes rayas blancas de Shiva cruzan su frente alineadas sobre el tikka rojo. La tenue luz del sol parece atraída por el brillante naranja de su túnica y por el rojo intenso del pañuelo y reverbera coloreando la calle a su alrededor: me fijo en la longitud de sus rastas enrolladas sobre la cabeza y anudadas con rudras, en el pequeño tridente que asoma en la punta del bastón, la escudilla plateada donde poner la comida, y el andar enérgico y decidido de quien tiene las cosas muy claras en la vida. Me vuelvo a distraer al pasar junto a la pastelería, una montaña de dulces me recuerda unos postres que nunca encuentro en Europa,... salivando, me alejo rápido de la tentación.
Subo a la habitación y me distraigo mirando la manada de monas locas que jugando entre los tejados amenazan con dejar sin saris a la vecina. La mujer sale con la eternal vara y golpea la uralita, las monas son demasiado listas y saben, lo han aprendido durante generaciones, que un humano no les hará daño. Hanuman se respeta mucho en la India interior. Pronto aparecerán los primeros chavales, que aprovechando las corrientes cálidas de aire que se forman por la tarde, empezaran a hacer volar cometas llenando el cielo de color, mientras el resto de los mayores se preparan para la pooja nocturna que llenara la noche de Benares de luz y música.
3/3/09
Plain Asia
Intentamos construir nuestro pequeño nido, nuestro propio capullo para vivir solos y seguros.
Maestro Taishen Daishimura
Aprender II
Mucha gente pregunta por los pobres de la India, -"esos que se ven en las fotos". No acabo de comprender esa tediosa fascinación por ellos. Pobres hay en todo el mundo y puedo asegurar que cada centímetro de este país NO esta habitado por un pobre. Los hay, y algunos muy, muy pobres, tanto que duele mirarlos: los niños, los ancianos, lisiados o con algún problema mental son los mas vulnerables entre ellos. Me duelen los niños, pero siento una especial ternura por los pobres ancianas, viudas por lo general, diminutas y delgadas, que procuran llevar con la mayor dignidad el sari raído y gastado, con sus gafas enormes y pies curtidos por el camino, expuestas a vilezas e ignoradas por todos. Ya hace mucho que deje de fotografiar el dolor y cada vez me siento mas incomodo "violando" la intimidad de nadie con una fotografía, así que ya solo enfoco a animales y amigos. Pero no por no ser fotografiados, dejan de existir....
Hay que aprender a mirar a la gente necesitada, tamizar entre lo que quieres ver y lo que realmente existe. Desde que me enseñaron a verlos, aunque suene a redundancia; los veo, me importan y procuro dedicarles una parte preferencial del tiempo y del dinero.
Creo que tener hambre y estar solo es lo peor que le puede pasar al ser humano. En gran parte del mundo, escondemos a esta gente, tal vez para mantener nuestra consciencia colectiva a salvo. Dejamos que los sucesos ocurran, sabiendo que ocurren, pero sin querer verlos. Aquí la pobreza te toca la mano, te mira y se convierte en una decisión personal.
Yo también me he llenado de excusas racionales cuando incluso aquí, negaba ver esa mano extendida: pensaba que debían ser sus compatriotas quienes pusieran solución. Sus políticos infames y corruptos, su multimillonarios obscenos, que los hay. Fotografiaba, soltaba cuatro rupias y me iba pensando que ya estaba mi trabajo hecho; supongo que todos necesitamos alguien que nos enseñe a mirar, gente que te enseña a ser persona, y cuando has aprendido, ya no puedes dar volver atrás como si nada.
Supe que no los veía porque temía dar cariño a cambio de nada, perder un tiempo que consideraba precioso en las vacaciones... que no era por las cuatro rupias que te dejas, que luego gastas en chorradas y en no perder tiempo. Es el no querer dar cariño pensando que lo tienes limitado, como si fuera un bien que deberíamos dosificar, que tontería!!!!!.
Ahora, en cada ser que veo que se lleva la mano a la boca y me mira, veo a Gophal y en como se convirtió en otro gracias al cariño y el tiempo que le dedicaron mis "profes" en estas lides.
La caricia que le doy a la abuelita mientras te gastas 20 céntimos de euro en un kilo de arroz, mientras intentas saber que necesita, de donde viene, es en ese tiempo que no rechazas su presencia cuando intuyes que tras esa capa de suciedad, de soledad, de horror, antes hubo una vida.
Si dedicas un poco mas de tiempo, es cuando comprendes la diferencia entre la Vida y la existencia. La Vida de la abuela se ha acabado, borrado, pero sigue condenada a existir. Su existencia se prolonga de una manera cruel, muchas veces ofendiendo con su presencia al que Vive....y aun así,... joder,... guarda el puñado de arroz, me bendice llevándose la mano al corazón mientras murmura una plegaria a los dioses que también la han abandonado, y me ofrece su regalo: una pequeña sonrisa que aflora cuando le acaricio su reseca mejilla.
La compasión es la cualidad de la que manan todas las virtudes humanas
Rosseau
2/3/09
Un dia cualquiera en Delhi...

Siento como que algo falla mientras paseo entre tiendas, perros flacos y vacas hastiadas de ser fotografiadas: la gente me parece mucho mas tranquila de lo que recuerdo y pienso durante un instante que esto esta cambiando demasiado, pero al instante, oigo los gritos, asperos y subidos de tono, de una turista a un comisionista diciéndole que no necesita nada ni nunca querrá nada, esas son sus palabras. Veo como sonríen las vendedores ante el ataque de nervios de la señora; algo habitual, y que a todos, en menor o mayor medida nos ha pasado. Nada ha cambiado y tal vez sea yo a quien ya no le molesta o no escucha las parrafadas interminables de los comisionistas.
Comisionistas, este es un trabajo difícil de ver a esta escala en Europa. El negocio funciona así en esta zona de tiendas para turistas: unos pocos poseen los locales, otros pocos se encargan de traer mercancía desde Cachemira, Punjab o Rajastan, otros pocos son vendedores, tienen un puesto fijo detrás del mostrador y deben tener un gran don de gentes, hablar idiomas, conocer al personal extranjero, tener una mente rápida... y el resto, siete de cada diez trabajadores, deben ganarse la vida con las comisiones.
El comisionista vive en la calle y se encarga de "guiar" al posible comprador hasta la tienda de turno. Su insistencia es legendaria digna de cuentos de las mil y una noches: palabras amables, sonrisas inquebrantables, nunca entienden un no por respuesta, siempre tiene una contrareplica adecuada para tus excusas, te sonríen, insisten. Así uno detrás de otro, todo el día. Si llegase a realizarse la venta, el comisionista se llevaría un uno por ciento, mas o menos. Si el comprador no quiere nada o el vendedor a tenido que ajustar mucho el precio, el comisionista no ganara nada.
Es un trabajo honrado, agotador, lleno de negativas, de gente que te ignora y te convierte en invisible, deben escuchar muchos comentarios despectivos, algunos gritos, soportando calor, polvo, lluvias y una competencia feroz y desleal por hacerse con su puesto, lo que les lleva mas de una vez a pelearse por una esquina o por un rostro pálido con cara de inocente.
Han de aprender rápido: el turista japones y coreano vale muchos puntos, el americano un poco menos, a los europeos se les debe diferenciar entre pobres y ricos, no deberán enviar israelitas a la tienda pues su comisión sera mínima pues es de sobras conocida la capacidad con la que negocian un precio. Al italiano y al español, europeos "pobres", saben que les interesa mas el hachís que la seda. Un buen comisionista debe saber tocar todo tipo de mercancías y no es extraño el tipo que trabaja para una tienda de ropa, para un camello y para una agencia de viajes. Todo representa una comisión. Muchas veces pueden llegar a ser una buena ayuda. Son graciosos y chapuerrean desde unas palabras en japones hasta el hebreo. Increíbles en verdad.
Ayer estuve en casa de Raj. La historia empieza por culpa de un regalo que quiero presentar a mi amigo Meshua baba, el gran sadhu de Tripura Temple en Benares, y al final me he decidido a llevarle un poco de hachís para que medite a su gusto. Raj va muy elegante por lo que deduzco que debe tener un estatus como comisionista, y tras oír mis negativas de rigor a piedras y telas, me pregunta si fumo. Le explico que no, pero que debo hacer un regalo a un sadhu: se ofrece encantado a solucionarlo. Me lleva hasta su casa pues esta mercancía es mejor no llevarla encima, y empezamos a regatear mientras sorbemos un chai caliente y dulce. Así que por mil INR tendré la oportunidad de conocer un hogar de un comisionista, escuchar su historia y tener un regalo para Meshua. Negocio bueno.
De camino me explica que vino desde Calcuta porque tuvo un enfrenamiento con su hermano, me dice que era un cabeza loca y decidió emigrar a la capital, ahora ya vuelve a tener relaciones y admite que fue un error de juventud, lo que le honra pues reconoce un error ante un extraño.
Raj y su esposa viven en unos bajos en el interior de Parganhj que no debe sobrepasar los ocho metros cuadrados: un rectángulo donde a la izquierda se halla un hogar, con los utensilios de cocina alineados con esmero, cuatro recipientes y un grifo de agua. Una parte central donde están los dos altares, el de Siva y la televisón, y una pulcra cama a la derecha del rectángulo. El aseo y las letrinas son comunitarias en el exterior. Raj trabaja de comisionista para una joyería, la tienda de seda donde me encontro y se apaña con el camello para revender algunos gramos de charas, el hachís que fuman los sadhus y la mayoría de fumetas cuando vienen a India. Con las tres comisiones, paga el pequeño hogar y mantiene a su esposa. Su esposa es muy agradable: una chica guapa, alta y con aspecto sano y pulcro como su marido: le pido permiso para entrar y me descalzo antes de pisar la vieja pero limpia alfombra que hay a los pies de la cama. Tomamos chai y Raj sirve la mitad del suyo a su esposa. Le digo que tiene una casa muy agradable y una esposa muy bella y veo como una brizna de orgullo asoma en su rostro, pero es verdad, en medio de pobredumbre, sin sistemas de alcantarillado, con nulas infraestructuras, los hindúes, muchos, se las apañan para vivir con una decencia envidiable.
Charlamos, le pregunto por si tendrán hijos y veo que ella se ruboriza, tal vez no debería haber hablado así delante de ella, me queda por aprender un buen trecho, pero Raj es amable, salva la situacion y me comenta que de momento no piensan mucho en ello, es joven y confía en encontrar un puesto fijo como vendedor en alguna de las tiendas de Parganhj: una vez tenga ese sueldo se planteara tener uno o dos niños.
Tomamos otro chai, dulce y caliente, hacemos la transacción pues ya se me había olvidado y cuando le digo cual es mi trabajo, me dice si quiero dar una vuelta con su moto. No me lo puedo creer y seguro que se me nota en la cara de niño iluminado que pongo, -" por supuesto, adoro las motos"-. Tiene la típica Honda de 150 HERO, bien cuidada, con siete años de antiguedad y para los que nunca hayan estado por aquí, bueno, conducir un rato entre vacas, ricks, carromatos y millones de coches y personas...., No se, no necesito hacer ninguna cosa que acabe en -ing
Que gozada ir con la moto, con Raj detrás, sin cascos, sin preocuparme de policias de trafico, Raj no parece tan confiado, pero me guia con suaves toques en el hombro: puedes pitar a todo el mundo sin que te manden a la mierda, te pitan, no existen las señálese ni las preferencias, si algo es mas grande y rápido que tu, pues le dejas pasar y punto. Asustar a peatones, esquivar perros famélico y conducir por la derecha, aunque esto es relativo.
Damos dos vueltas a la manzana y de verdad que no se como darle las gracias....
Puede que para muchos, Raj no sea mas que un camello, un busca vidas, un pesado o uno mas con bigote a los que no hacer caso cuando paseas tu pálido cuerpo por su país...., pero cada persona puede darte algo cuando menos lo esperas siempre que no desees nada de ella.
EL RECONOCIMIENTO DE NUESTRO VINCULO CON ELLOS.
ENTONCES LAS RELACIONES SE VUELVEN MAS FÁCILES
1/3/09
Primer dia

Me recoje en el aeropuerto un aprendiz del señor Budhjara y en los treinta minutos que dura el trayecto procuro saber algo del chaval. Primero me mira extrañado cuando le comento que conozco a su jefe desde años atrás, cuando llegue como un novato y me ayudo en todo lo que estaba en su mano, de ahí que siempre vaya a la misma pensión por cutre que pueda parecer o dinero que pueda tener. Respondo a las preguntas de rigor: mi situación profesional, civil, cuantos hijos, motivo del viaje, en que trabaja mi mujer y luego le hago un par de preguntas y le dejo hablar. El hindú es un tipo al que le gusta la charla y nunca pierde oportunidad de conversar con quien sea. Acepta el cigarro que le ofrezco mientras yo aspiro con ansias de toxicomano el humo del mio tras casi un veinte horas sin llenar los pulmones de mierda.
Me explica que su turno es de dos días ininterrumpidos y medio día de descanso. Se casara el año que viene, si consigue ahorrar lo suficiente, con su prometida del pueblo. Me dice que su pequeño pueblo esta cerca de Daramshala el hogar del Dalai Lama. (Su tierra esta en el Himachal Pradesh, una de las entradas naturales al Himalaya; uno de los lugares, a mi entender, mas bellos del planeta,... nadie debería morir sin ver antes los valles de Manali, o de Kulu en primavera).
Ni un asomo de maldad con su jefe, ni una queja por el sueldo. Solo la ilusión y las ganas de que sea mañana. Contento por tener familia y trabajo, contento por tener ilusion, sin desear ser tal o pascual
27/2/09
Aviso a navegantes....
23/2/09
tan lejos, tan cerca
Indian news
"Si tu vecina es maltratada, ¡llama al timbre!"
Cualquier excusa es buena para llamar a la puerta de una casa en la que se está produciendo un maltrato. Ese es el lema de una campaña iniciada en la India contra la violencia doméstica, que afecta al 37% de las mujeres.
¿Tu vecina está siendo golpeada por su marido? Pues un simple timbrazo a la puerta con cualquier excusa es la fórmula que propone una original campaña de publicidad para aliviar la tragedia del maltrato doméstico en la India, habitual en gran parte de los hogares. La campaña 'Bell Bajao' (llama al timbre, en hindi) ha sido preparada por la organización no gubernamental Breakthrough en colaboración con el Ministerio indio de la Mujer, y es una apuesta por la participación ciudadana en un asunto que afecta a un tercio de las mujeres indias, según los responsables. "Hay que romper con la idea de que la violencia doméstica es cosa privada. Es importante que la gente intervenga y además queremos la implicación de los hombres. Da igual la edad, la riqueza o la educación, cualquiera puede prevenir esa violencia", explicó la responsable de Breakthrough, Sunita Menon.
Reacción a los gritos Los pulcros anuncios televisivos de la campaña inciden en los gritos rotos de una mujer maltratada, hasta que alguien reacciona y acude a la casa en cuestión con cualquier excusa cotidiana -un poco de azúcar, usar el teléfono, una pelota perdida- para cortar la ira del maltratador. En los tres anuncios insertados en televisión, son hombres o niños los que acuden en socorro de la víctima y ofrecen a su verdugo una mirada o actitud de advertencia que consigue avergonzarlo. "Generalmente pensamos que es un asunto privado y que no debemos intervenir", admitió Charu Saxena, una joven de clase media de Delhi, para quien la campaña es "una forma muy sutil de hacer algo con solo llamar al timbre. Es perfecto".
Una empleada del hogar que no quiso dar su nombre dijo que en su vecindario han logrado contener a un hombre que "siempre llegaba a casa borracho y pegaba mucho a su esposa". Más que la llegada de la Policía, ha sido la intervención de sus vecinos la que lo ha frenado. La organización Breakthrough, que se felicita por el éxito cosechado en pocas semanas de campaña, confía en la intervención comunitaria para frenar el maltrato conyugal, una plaga, si se piensa que el 37 por ciento de las mujeres indias está sometida a violencia doméstica, según datos oficiales. "Nuestra campaña recuerda que la violencia no es solo física, sino de muchos tipos. Como pasa en la comunidad, la respuesta debe ser comunitaria. Es que la gente pensaba hasta hace poco que el bofetón de cuando en cuando estaba bien", expuso la representante de la oenegé.
Las últimas estadísticas disponibles, de 2006, revelan una realidad preocupante: un 51 por ciento de los hombres justifica el maltrato en casos de "falta de respeto a la familia" y hay quien también cita como causas el rechazo a practicar sexo o un plato de deficiente sabor. Esos porcentajes, recogidos por el Tercer Sondeo de Bienestar Familiar, son también alarmantes entre las mujeres: el 55 por ciento de ellas afirmó que la violencia era prerrogativa del marido y una de cada tres admitió haberla sufrido en sus primeros cinco años de matrimonio. "La cifra es aún mayor, pero muchas mujeres no lo dicen. La sociedad india es muy tradicional. El hecho de que tantas mujeres consideren normal la violencia ilustra las fuertes raíces de la discriminación, que dura generaciones", afirmó la directora de la oenegé de defensa de los derechos de la mujer Centro de Investigación Social, Ranjana Kumari.
Con la familia política, en muchos hogares indios domina la creencia de que la autoridad masculina no puede ser cuestionada y de que el marido es superior a la mujer, unas ideas reforzadas porque la mayoría de las indias pasan a vivir con la familia política al casarse. Según los datos oficiales, el 41 por ciento de los casi 76.000 delitos contra mujeres registrados en 2007 fueron "actos de crueldad de maridos y familiares" y apenas el 21 por ciento recibieron condena judicial. "Cada vez se quejan más mujeres porque hay más concienciación social. Ahora lo que falta es que se agilice la justicia y que las políticas de protección tengan más fondos. Apenas hay policías para proteger a las víctimas", razonó Kumari. Y mientras la lenta administración se pone en marcha, decenas de millones de mujeres indias aguardan ahora que alguien llame al timbre de casa con cualquier excusa. Y tal vez no solo indias, sino también de otros puntos del planeta.
Bueno, unos me dicen que me voy al otro extremo del mundo, la verdad, es que todos estamos mucho más cerca unos de otros de lo que en realidad pensamos: compartimos problemas, deseos y ganas de solucionarlos. compartimos brutos, estúpidos e insensibles....
4/2/09
Mafia
Los tres hermanos Wellington son originarios de Zuchicatepez, centro América: las hermanas Wellington ya están casadas, las bodas de jóvenes en las zonas rurales de Guatemala no difieren en nada de otras zonas del mundo, el mismo drama. En total suman seis hermanos. Vivían, cuando eran jóvenes, en una pequeña casa de dos habitaciones, así que mientras los pequeños dormían con los padres, los hermanos mayores se las tenían que apañar para encaber su humanidad en la otra habitación junto con los abuelos por parte de padre, aunque estos ya no molestaban apenas, el abuelo se moría lentamente mientras sus pulmones se acababan de descomponer a causa de una vida en las minas de mercurio. La abuela no era más que una sombra de lo que fue tras tres guerras civiles, decenas de entierros y nulas recompensas divinas. Parió catorce hijos, vio como la guerra y el hambre se llevaban a media docena y da gracias al Cristo Negro de que uno de sus hijos tenga un techo donde acogerla: procura molestar lo menos posible.
A primeros del 2004, Luís, el más despierto de los tres varones decidió buscar fortuna en lo que antes se llamaba la madre patria, (a saber lo que tuvo que pasar antes de poder conseguir el visado de turista, el dinero, avales de gente de aquí.... otra historia). Llegó a nuestro país y como era ducho en las artes de la construcción, enseguida consiguió un puesto de trabajo razonable: 1.800 euros al mes como encofrador, más unas horas extras que cada mes caían como agua de mayo. No tardó en acercarse a un banco pensando en la legítima posibilidad de comprar una casa. En la familia de los Wellington, tal vez fuera Luís el primer hombre en generaciones que se atrevía a entrar en un banco con la cabeza alta, con la intención de pedir dinero sin esperar que un usurero mafioso lo desplumase. Aquí, en Europa, las cosas son diferentes pensaría al ver el inmaculado traje y la amplísima sonrisa del vendedor de créditos de turno. Hay que vivir en esos países para comprender la verdadera definición de banquero: allá, los banqueros del mundo tenebroso sólo trabajan para políticos, narcotraficantes, traficantes de armas y familias latifundistas que controlan la riqueza, las tierras y las vidas del ochenta por ciento del país. Sin duda, más le vale al pueblo llano mantenerse alejados de ellos, pero aquí, el director de la pequeña sucursal bancaria no le dejó pensar, le halagó, le dio caramelos, le ofreció más dinero del que pedía. Impensable. Puso en las manos de Luís una hipoteca por valor de 285.000 euros. Luís ni lo podía traducir en pesos; no entendía nada de euribor, raes, tasas y etc..., pero por fin tendría una casa decente fruto de su trabajo, aunque tardara cincuenta años en pagar, sería su casa. No tardó en llamar a su hermano Walter para comunicarle la buena nueva. Cuando se hermano llegó se maravilló de lo bien que le iban las cosas; encontró trabajo de camarero, y a pesar de que el sueldo no era muy alto, unos 950 euros, pero también, entre propinas y horas, conseguía llevar una cantidad decente a casa. Fueron a la sucursal "amiga" donde el mismo director les ofreció una nueva hipoteca para una casa. Es el momento les dijo. Ah, el momento... Luís avaló los 215.000 euros con su casa. Generaciones sin deber nada, y de repende la familia Wellington debía medio millón de euros....
Bien, yo no soy economista ni banquero y alguien me debería decir no tan sólo si existe una mala praxis o si el aval de Luís es legal. Tampoco tengo la certeza, como se dice por ahí, de que los directores de sucursal tienen primas por volumen y no por beneficio. Desde luego, no dudo que el director de la sucursal sigue unas directrices bien concretas. Tampoco me planteo, y esto es lo que duele más, si tuvo alguna duda ética, pues me parece que tantos masters, esades, ieses, etc..., no hacen más que alinear al personal y desprenderlos de valores éticos y morales. Desprenderlos de su escasa condición humana.
He leido por ahí que los bancos incumplieron el Pacto de Basilea y de ahí empezaron los problemas, creo, pero bueno, supongo que la "avaricia", y lo pongo de verdad entre comillas, de los Wellington, también ayudó un poco: mi madre me decía que sólo aceptara regalos de personas que yo supiera que me aprecian, de todo los demás, debería desconfiar pues " Ningú dona duros a cuatre pesetes".
En el 2009, cinco años más tarde, los dos hermanos han de volver a su país habiendo aceptado el banco todas sus pertenencias a cambio de las dos hipotecas. Vuelven más pobres de lo que vinieron, tal vez sintiéndose estafados de alguna manera, sin acabar de entender la jugada.
Mientras escribo esta historia basada en hechos reales, leo en el periódico una entrevista al banquero más poderoso de la eurozona, así lo bautizan, Emilio Botín. Sus palabras, todas, son dignas del mejor trilero de las Ramblas intentando justificar una cantidad indecente de billetes que la policía le ha descubierto en el bolsillo, pero me quedo con unas...
RESPONSABILIDAD. Así las cosas, la banca haría un "flaco favor" a la economía si aumentase "de forma irresponsable" el crédito, porque pondría en peligro la solvencia del sector. Lo que sí sería un problema es que el sistema financiero no fuera capaz de prestar a clientes solventes, bien por dificultades de liquidez o de capital", apostilló.
Se me ocurre una sencilla comparación. Una madre guarda en un enorme jarro de cristal la mermelada que cada año hacen los abuelos, su hijo es un forofo de ella, de la mermelada, pero la madre sabe que aunque pusiera los 10 kilos de mermelada a su alcance, si hijo no podría acabar con ellos, se pondría enfermo pues no controla su ansia o su gula. En un momento dado, la madre, pensando que su hijo se comportará, abandona la vigilancia del pesado pote y deja al niño a solas en la cocina. Cuando el impacto del cristal resuena en toda la casa, la primera reacción de la madre es de pánico, terror; corre hacia la cocina y al cmprobar que no hay heridos su corazón se tranquiliza. Por su mente pasan una sucesión de ideas: no podrán comerse la mermelada, ni ella ni él. De nada servirá chilllar al niño, el daño ya está hecho, y lo más importante, deberá buscar y recoger todos y cada uno de los cristales en cada uno de los recodos de la estancia, pues su instinto le dice que con tan sólo uno de ellos sin controlar, existe un peligro potencial. Mientras, como una cantinela conocida, sonando muy a lo lejos apesar de la cercanía repite sin cesar. -" Yo no he sido mami, yo no he sido"-
28/1/09
Why India ???
16/1/09
Una historia más...
MADRID.- La ONG internacional de ayuda humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) ha suspendido temporalmente su actividad en Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo (RDC), ante la inseguridad en la ciudad.
Según fuentes de la organización, el personal internacional en Kinshasa ha permanecido en sus casas y ha restringido sus movimientos por la ciudad, en el tercer día consecutivo de enfrentamientos entre los partidarios del presidente Joseph Kabila y de su principal contrincante electoral, Jean-Pierre Bemb
8/1/09
Per tu....
Mi amor me dice que no sale en el blog....., podría decir de ella que..., pero tan sólo os diré porqué me tiene enganchado...., y mejor que yo, un necio de toscas palabras, recurriremos al señor Oliverio Girondo que me fue presentado en buena hora....
NO SE, ME IMPORTA UN PITO
No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias
o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca
o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.
2/1/09
a Jordi
Me resisto a creer que las cualidades que hacen especiales a los seres humanos no sean más que el fruto de una correcta ordenación neuronal. La generosidad, la abnegación, el dolor, el amor. Sellos de identidad que imprimen muchas personas, más de las que creemos, en sus actos y en sus acciones diarias más alllá de la mera supervivencia. Estos actos deben tener una razón mucho más profunda que un proceso bioquímico, pues de ser como dicen científicos y descreídos, todos los seres humanos deberíamos ser igual de generosos, enamorarnos las mismas veces, sentir el mismo dolor por el prójimo; y todos sabemos que no es así. Hay seres especiales, y esas cualidades, seguro que brotan de algún lugar que unos llaman alma, otros espíritu, otros karma, otros memoria cognitiva, otros...., que más da. Están en nuestro interior en mayor y menor medida y no parece que tenga que ver con nuestro aspecto físico ni con nuestro metabolismo.
La religión, la ciencia, los amigos; nadie nos dará una explicación plausible al hecho de que la vida propine golpes brutales, inesperados y crueles, sin importar los actos diarios, la edad o lo vivido. Por qué unos sí y otros no....
Es por ello que ese dolor que sientes ahora, deberás dejarlo nacer, y verás que nace con furia, envuelto de rabia e incomprensión, sin control ni cauce posible, sin medida. Un dolor que aplasta. Muchas veces se desbordará e inundará tu cuerpo hasta que todos tus sentidos estén anegados por este nuevo dolor. No intentes frenarlo ni extirparlo; se encauzará, se calmará, y aunque nunca dejará de ser dolor, con el paso del tiempo, recorrerá tu alma de una forma tranquila, haciéndote crecer, formando parte de ti y de tus acciones..., y, con el tiempo, hablo por experiencia, agradecerás que ese recuerdo forme parte de tu alma, pues sabrás que una parte del ser desaparecido sigue viviendo, de alguna forma; guiándote de alguna manera en tus actos, haciendo que tu alma adquiera otro peso y otra dimensión.
Está ahí, ahora, dándote la fortaleza que necesitas para con los tuyos.
Ja saps, aquí amb tu
24/12/08
Mis maestros
1/12/08
EQUILIBRIO
La medicina nos enseña que toda relación celular, como la translación de oxígeno o la absorción y producción hormonal tienen efecto debido a la ósmosis; un delicado equilibrio entre minerales y líquidos a escala microscópica; receptor y donante buscan estar lo más densamente parejos, y cuanto más cerca estén de ese equilibrio, más fluida será la relación entre ellos. La búsqueda constante de ese equilibrio celular nos hace nacer, comer, dormir, transpirar, beber, amar, odiar, reproducirnos y morir.
Los planetas, las estrellas, las galaxias, pueblan el espacio, inmutables al paso del tiempo, pues han encontrado un equilibrio universal entre masa, velocidad, espacio. Los pequeños humanos nos sentimos seguros sabiendo que la noche tiene una duración determinada y la luz volverá cada mañana. Nos guiamos siguiendo las estrellas y la luna nos sigue fascinando con sus continuo pero previsible cambio de forma. Equilibrio.
La perfección en la tierra de este equilibrio, a mi modesto entender, tiene forma de árbol: han encontrado un equilibrio tan perfecto, que se olvidaron incluso de como defenderse, los árboles alcanzan cotas de generosidad que ningún otro ser vivo soñaría con alcanzar, ofrecen más de lo que necesitan para subsistir. Una maravilla. Viven tal simbiosis con el planeta que aterroriza ver como son exterminados, con que facilidad se talan árboles que molestan al progreso, a coches, a edificios y carreteras.... Han tardado millones de años en alcanzar la relación perfecta con su entorno; deberían ser una fuente constante de aprendizaje, no de consumo..., en fin.
Los seres humanos hemos roto ese equilibrio vital con nuestro entorno, necesitamos adaptarlo a nuestras, a veces, infantiles necesidades..."- Si deseas que cambie lo que te rodea, tal vez deberías plantearte en cambiar tu primero"-. dice Tao.
Consumimos sin pensar en restablecer lo consumido creyendo que somos merecedores de tales dádivas. Cuando el equilibrio es norma universal, fomentamos la desigualdad. Ahora, en ciertas zonas del planeta, los que "tenemos" dinero, gozamos de este desequilibrio: talamos, devoramos, desperdiciamos, reímos y jugamos a ser dioses, cuando los dioses, ni existen ni existirán.
India vuelve a primer plano, y hasta en el plano mediático hay un desequilibrio sangrante. Esta es la historia de una mosca y una gente... en India, pero podría pasar en cualquier lugar al otro lado de la balanza.... publicarlo, aunque sea aquí, tal vez ayude en algo, no se.. Equilibrar.
En Europa, ganaderos y amantes de los perros sufren cada verano una plaga que provoca sufrimientos duros en el animal querido y gran pesar anímico al dueño. La leishmania donovani infantum es un protozoo que transmite un mosquito y provoca la enfermedad llamada leishmaniasis o ..kala azar. A pesar de tener cura, no dispone de vacuna, por lo que todos los centros veterinarios del primer mundo disponen del remedio para curar la enfermedad. Muchos perros mueren debido a que los síntomas se muestran tarde, pero el remedio para nuestras mascotas está al alcance de todos de una manera barata y efectiva.... En los humanos del primer mundo no causa graves problemas ya que sólo afecta a personas con las defensas casi inexistentes, (casos avanzados de VIH, leucemias, tuberculosis), añadiéndose el factor de que deberían ser picados por el mosquito en cuestión. Así pues, para las farmaceuticas, es más rentable conseguir y poner en el mercado un remedio para nuestros animales que para los humanos, convirtiendo la medicina para la leishmania vírica en rara, costosa y de difícil acceso...
El Kala azar es el nombre en bihari del la leismania vírica. Ya he hablado de mi región favorita: en India; Bihar es la pobre entre las pobres, la que sufre sequías, inundaciones, corrupción endémica, la tierra de Buda. En Bihar, las personas más afectadas por kala azar son las que están en contacto directo con el ganado debido principalmente a su profesión y estilo de vida. Los biharis son sencillos, flacos y sufridos, amantes de los dulces, amables y dispuestos, extrañados de sufrir tanto castigo por parte de clima, políticos y dioses.
Las profesiones en la India están tradicionalmente organizadas por castas, de esta forma son determinadas castas las que están más afectadas por la enfermedad. Entre éstas, se encuentra la casta de los musahar, los más pobres y los más excluidos de todo el sistema social. El nombre en sánscrito para los musahar es el de "los que comen ratas".
Los musahar han sido llamados los dalit de los dalit, los más intocables dentro de los intocables. Suelen ser jornaleros del campo que cobran alrededor de un euro al día por su trabajo. Sus posesiones se limitan a lo que llevan puesto y generalmente viven en casas de paja y barro. A veces recogen del campo los últimos frutos que han sido olvidados después de las cosechas para sobrevivir y durante ésta búsqueda también cazan alguna rata que según dicen ‘cocinan muy bien’.Los musahar así como otras castas, viven segregados en las comunidades y, a veces, no acude absolutamente nadie a la zona donde viven, ni siquiera las trabajadoras comunitarias que se encargan de la salud materno-infantil. Allí están, olvidados por todos y sin recursos para afrontar un mínimo problema fuera de la necesidad de comer cada día. Cuando alguien se pone enfermo tienen que pedir dinero a un prestamista que luego devuelven a un interés altísimo y quedan endeudados por mucho tiempo. La mayoría son analfabetos y más triste aún es ver que muchos lo seguirán siendo porque las niñas y niños musahar no asisten a la escuela aunque la tengan al lado de casa. Los pequeños dicen que los otros niños les insultan por ir sucios y por no tener ni lápiz ni libreta y prefieren quedarse jugando y rondando por la comunidad. Ellos suelen permitir esta situación sin protestar demasiado. Entre los hombres musahar hay un alto grado de alcoholismo, esto deja a las mujeres la responsabilidad de una familia con cinco o seis niños además de otros problemas, como el de la violencia doméstica.
Si esto no fuera suficiente, estos meses decenas de musahar morirán estos mese debido a la ruptura de la presa del río Kosi en la frontera nepalí, las tierras se han inundado y las cosechas perdido: la mayoría de los hombres deberán hacer un largo trayecto hasta Kolkata y Patna y convertirse en mendigos, endeudarse hasta la muerte, literalmente.
Médicos sin fronteras lleva trabajando desde el 2007 en un proyecto para substituir la vieja medicina para el kala azar que provoca resistencias y es cara. Trabajar en India, en Bihar, puede llegar a ser muy complicado: la corrupción entre la clase política es endémica, los problemas brotan como setas año tras año: inundaciones, sequías, atrasos en el monzón, epidemias, nula escolarización, analfabetismo.., pesadas barreras para cualquier proyecto decente y serio. Nacer en Bihar es nacer en crisis..
Este año vuelvo para ver de cerca el proyecto, en Marzo, lo que puedo hacer es casi nada, pero de alguna forma me hace ver el mundo un poco más equilibrado...
24/11/08
Daños colaterales....
Dicen que una imagen vale por mil palabras, siendo así, debemos ser la sociedad más reflexiva, dialogante e instruida de la historia viendo la cantidad de imágenes que nos invaden.... pero lo dudo, nos hemos acostumbrado a no dedicar más de medio minuto a imágenes que deberían hacernos reflexionar largo tiempo. Me propongo hacer un ejercicio para que al pasar la página de esta imagen, sus personajes no queden reducidos a espíritus barridos por el tiempo.
Dice el maestro Kapucinsky que cualquier patán con dos euros en el bolsillo es capaz de viajar y Ver, pero para entender lo que vemos es necesario hacer un esfuerzo que no todo el mundo está dispuesto hacer en esta era de consumo fácil. Entender consiste en un trabajo para ponerse en la piel del OTRO. No, no hace falta pasar hambre para intentar comprender al hambriento, pero si sólo nos limitamos a mirarlo, a obviar al desvalido, cometemos un gran error: creo que nos convertimos en cómplices anónimos de una situación que nos desagrada, pero que nos creemos incapaces de solucionar. Ignorar, no querer entender, pensar que esas cosas sólo suceden por ahí..., lejos, quizá en otro planeta, tal vez nos reconforte, pero es mentira..
Este es el campo de refugiados de Kigali 1, al este del Congo. Los habitantes de esta región llevan soportando una guerra incomprensible para ellos y se ven condenados a refugiarse en estos campos donde malviven, son víctimas de abusos, y esperan un final que no intuyen por desconocimiento de la situación. La foto ya dice mucho del caos en el que está sumido nuestro planeta: gente de etnia, ndomg, tutsi o hutu, viendo pasar unos sijs armados. Una etnia del lejano Punjab, que reclama la independencia de su tierra en medio de India y Pakistan, representando al país del que dice querer separase, y éste a su vez representándonos a todos en forma de soldado azul de la ONU, protegiendo a unos congoleños que sólo quieren plantar patatas, pero que para su infortunio, están inmersos en una guerra a causa de un mineral que permite fabricar ordenadores y móbiles para unos ricos que los ven en la hoja de un periódico o en quince segundos de informativo..., en fin, un mundo globalizado.
Una vida angustiosa para esta gente: lejos de la tierra que les vio nacer, de la tierra que cultivaron sus antepasados, (una tierra tan fértil que llega a dar cuatro cosechas de patatas al año). La intimidad es un lujo, el saqueo y el pillaje es habitual: a veces llegan oleadas de nuevos refugiados por otro estallido de guerra y la situación se torna insostenible. Ya nadie sabe quienes son los "buenos", los ladrones y los malos. Los habitantes de Goma y Kivu tan sólo tienen la esperanza de que el oro, el coltán, los diamantes y la madera, se agoten en su territorio para conseguir la paz de una guerra que nunca buscaron. Tan sólo quieren plantar patatas.
Me estuve largo rato mirando la foto y una extraña asociación de ideas relaciona una canción, Guatemala y el Congo; me pongo a pensar en Don Samuel, a miles de quilómetros de distancia en la región de Quiché, hermanado, sin saberlo ni quererlo, con una imagen de un periódico.
Pensé en que hablaba del acto humano de la guerra como de una catástrofe natural. Un huracán, un terremoto, un volcán, pero no, fue la guerra la que se lo llevó todo: uno de sus hijos, su pequeña parcela de tierra, ya que tuvieron que emigrar a Oxaca durante diez años y cuando volvieron ya no quedaba nada de la tierra y casa de sus antepasados, se llevó la paz con la que habían convivido entre poblados, demasiados odios enterrados en las cunetas de los caminos... ( viniendo de España, podía entender eso, la cicatriz purulenta e infectada que deja en toda sociedad una guerra civil).
De repente vino la guerra. Don Samuel asumía el hecho de la guerra, con el mismo conformismo con que sus antepasados asumían los desastres naturales, como algo inevitable, como un suceso en el que el hombre tan sólo puede esconderse, una manera de pensar íntimamente relacionada con el fatalismo de quien ve, cada ciertas generaciones, arruinada la cosecha o pasar hambre a sus hijos por culpa de unas inundaciones inesperadas, un terremoto o la explosión del volcán. Entendí que Don Samuel reflejaba con fidelidad lo que en Europa asociamos con víctimas civiles de una guerra: son gente que no odia, que nunca se plantearon invadir un país, ni si quiera con apropiarse las tierras del vecino, gente que tan sólo debería temer a la naturaleza, y a los que la guerra les enseña a temerse a sí mismos, a temer al ser humano como forma de destrucción masiva. Una nueva forma de terror para el ser humano sencillo.
Relaciono a Don samuel y toda la experiencia que me contó con los desgraciados habitantes de Kivu, de Irak, de Afganistan, Georgia, Colombia..., unidos por un fenómeno común. Una plaga que asola tierras sencillas, sin rascacielos ni tiendas de lujo. Que se ceba en inocentes. Que destruye cosechas y cambia el ciclo natural de la naturaleza obligando a que sean los padres los que entierran a los hijos.
Don Samuel estaba feliz de que su nieto fuera a la escuela en una Guatemala sin guerra, pero en su mirada ya no existía la esperanza que aún se puede observar en el hombre que ha vivido en paz, Don Samuel sabe que su nieto ya no sólo podrá quebrarse ante la naturaleza, que el Hombre es, tal vez, la peor catástrofe de este planeta.... y eso le duele.
Caen las estrellas de su manto,
verdea los campos un resquicio de luz.
La pradera ahora es su casa,
donde la espiga brota entre la flor.
Si desmientes la vida
haces parapetos con poemas.
Un día color de melocotón,
cuando todos seamos libres,
cuando las piedras se puedan comer,
y ya nadie sea más que nadie....
14/11/08
Crisis
Cuando el miedo asome, lo primero que debes hacer es no asustarte, pues lo que busca el miedo es tu desconcierto, que afloren tus dudas hasta negarte tu propia realidad.
Llevo tiempo sin escribir, desconcertado y atónito ante esta "nueva" plaga mal llamada crisis monetaria. Lo primero que me pregunto es si la gente sabe que cojones es una crisis en realidad: vivir con dos euros al día en un callejón de Delhi es estar en crisis. Ver morir a tus hijos de hambre, o que tu aldea sea asolada por una guerra que no entiendes pero en la que te dicen que estás inmerso, es una crisis. Comprobar como una enfermedad que cuesta dos dólares diarios erradicar y mata a millones de personas cada año, diezma a tu familia y amigos, (el acceso a agua potable) y cuyo coste global de erradicar no subiría más allá de los 50.000 millones de dólares, mientras lees en los periódicos que se destinan 700.000 millones de dólares a ayudar a unos banqueros en apuros en un solo país, si que es para entrar en crisis, si no lo estás ya.
Tal vez tenemos una pequeña ración de lo que se merece el primer mundo: por cada ser humano que pasa hambre o sed en nuestro planeta, nosotros derrochamos energía, comida y vida como para hacerle vivir dos mil años. Este desequilibrio no podía durar eternamente. Un desequilibrio que nos empeñábamos en no ver, endulzando nuestras miserables conciencias con fútiles actos de caridad mientras reímos las gracias a descerebrados que ganan cientos de millones..., bufones de la corte bien adiestrados para adormecer nuestras conciencias, para hacernos olvidar, me incluyo por supuesto, que en el otro lado de nuestra inmensa nevera, esta está enchufada a la energía que desprenden miles de seres humanos al morir en condiciones de vida totalmente inaceptables para cualquiera de nosotros. Chupamos su vida, su sangre y su energía y ahora nos quejamos de que ya no dan más de sí, de que si los chinos tienen coches o comen demasiado, de que los africanos ya no quieren ser más energía barata para nuestros electrodomésticos..... Un equilibrio que desaparece: aumenta la tasa de paro en el primer mundo= más de 400 millones de niños están trabajando en lugar de estudiar y jugar....
Crisis, ... de mierda sin duda, de vivir con ella hasta el cuello y mientras no hedía nos complacía revolvernos en ella. Ricos, millonarios y aspirantes a ello nos complacían con sus joyas, lujos y queríamos ser como ellos sin pararnos a pensar ni un solo instante si éramos, eran y son merecedores de ello.











