17/3/10

A Don Miguel

Y se murió tal y como había vivido: sin estridencias, ni pompas; con discreción, silencio y rodeado de quienes le amaban: que eso ya es mucho pedir en un país donde los suicidios anticipados son carnaza para la televisión y los cadáveres de según quien son vendidos al mejor postor para regocijo público. Me da una vergüenza enorme escribir algo acerca del maestro Delibes, y nada puedo decir de él que no esté dicho ya, pero puedo contar lo que supuso su descubrimiento por parte de un lector novel.
Un hombre del pueblo, al que sólo vi una vez en televisión, extraño parece, cuando hasta personas sensatas se descuelgan diciendo que si no sales en TV no eres nadie, (por lo tanto deben creer que cuanto más apareces, da igual haciendo el qué, mas eres). Un hombre, que a pesar de su inmensa sabiduría, no participaba en esas peleas de gallos en celo que llaman ahora debates, donde nadie escucha y lo importante es decir lo que sea, pero más alto que el otro, con más malos modos, y si es sin educación, prima doble. Un hombre que se dedicó "tan sólo" a escribir.
Se ha ido un hombre que me enseñó cientos de palabras nuevas, y mucho más; una manera sensata, hermosa y correcta de ordenar esas palabras, dándole una nueva dimensión a mis primeras lecturas hasta convertirse en un autor de referencia, para mí, del pasado siglo en España, un país que por cada genio que alumbra, defeca cientos de miserables.
Como era poco dado a entrevistas y a publicitarse, los que lo amamos debimos conformarnos con entrever parte de su ser en sus personajes, y de éstos, sin duda, me quedo con Pacífico: amante de la naturaleza e impertérrito espectador del odio que es capaz de generar el ser humano.
Mi deuda con Don Miguel viene de lejos; recuerdo el día en que mi madre me recomendó dejar ya las lecturas de adolescente y atreverme con algo más serio. Recuerdo la desilusión enorme al pensar en los estúpido que debía ser por no gustarme, ni poder entender, a Pío Baroja, Camilo José Cela, Unamuno, Faulkner, Conrad..., hasta que llegó a mis manos, ya casi desesperado y decidido a no leer nunca más, ya se sabe la vehemencia con la que nos tomamos la vida a los 17 años, un ejemplar de El príncipe destronado. "Una novela de niños, lo que faltaba", pensé. No sólo fue el poder entender lo que ahí se narraba: sin con Los hijos del capitán Grant, Los viajes de Gulliver o Kim de la india, los autores habían conseguido llevarme sin esfuerzo a todos los confines de la Tierra y vivir mil aventuras, con Don Miguel aprendí a viajar al interior del alma humana, a entender que se cuece en ese caldero que llamamos corazón. Entender a Don Miguel, y gustarme, representó el empujón definitivo a perder el miedo, que no el respeto, a otros autores, aprender que no debía ir muy lejos para experimentar con escritores y poetas superlativos, pues todos los tenía al alcance de mi mano; a respetar cualquier libro que lleve editándose más allá de la desaparición de su autor, algunos incluso tras más de tres mil años, a aprender la diferencia entre un best-seller, un libro que debe gustar a todos, al verdadero libro: ese conjunto de palabras donde el escritor pone parte de su alma y su saber, que puede gustarte o no, entenderlo o no, (hay libros para todas las edades), pero que consiguen, algunos, formar parte de tu vida de una manera perpetua.
Al recuperar este artículo escrito por Don Miguel en 1962 acerca de los funerales, pretendo nada más acercaros un breve boceto de este personaje y animar al personal a leer...., leer, aunque cuesto entenderlo a la primera, o a la segunda. Hacer como poco, un parte del esfuerzo que el escritor tuvo que hacer para elaborarlo, enriquecerse....

Hoy sólo quiero ocuparme de los entierros: de los entierros a la Federica, con carrozas barrocas, caballos empenachados y aurigas con peluca, que es como se hacen los entierros en mi pueblo. Uno está, más bien, contra los formalismos falaces. Uno aboga, en suma, por los entierros sencillos, minoritarios, donde el que vaya, vaya por sentimiento y no por educación. Tal vez así se evitaría que en los entierros se hablara tanto de fútbol y que, a la hora de partir, el difunto se encontrara solo por aquello de que los muertos son los únicos hombres puntuales del país
Tal vez fuera una coincidencia que unos versos del maestro Quevedo se asomaran entre mi tristeza a la hora de despedir a mi madre hace años en esa incineradora horrible de Montjuic: los mismos versos que de alguna manera me ayudaron a confortar mi penita, fueron recitados en su responso, y yo, tonto de mí, pienso que nada es casual.
Buen viaje Don Miguel.


"...serán ceniza, más tendrán sentido;


polvo serán, más polvo enamorado.

3/3/10

A un merluzo.....

Nos dejamos llevar por las apariencias, al menos eso parece viendo como nos tratamos en esta tierra donde es más importante el dinero que tienes o el tamaño del cocodrilo en la pechera. Y ésto en el mejor de los casos: desaparecidos para siempre, gracias a televisió, maestros y periodistas; los términos usted, por favor, o buenos días, son reemplazados po gruñidos o el típico eh!, tú, vale o silencios maleducados, que a uno, que de por sí es de carácter pacífico, le entran ganas de volver a Guatemala donde hasta para atracarte a punta de pistola te tratan con respeto y educación. "Buenos días tenga usted licenciado, ahorita mismo, si es tan amable, me regala su plata, por favor. Muchas gracias y vaya con Dios".

Me enseñaron que cada uno debe trabajar y que hay trabajo para todos y de todos los colores. Que alguien debe hacerlos, y que mientras éstos se hagan con respeto y dedicación, todos, absolutamente todos los trabajos merecen la misma consideación: desde el minero al doctor, del barrendero a la ama de casa, pasando por abogados y traficantes de droga.
Tengo un trabajo sencillo, creo que si dedicara el tiempo suficiente, podría amaestrar a un mandril para que lo realizara por mí; sería curioso ver un mono cabreado, de culo rosado y grandes colmillos, yendo de aquí para allá en una moto...., tal vez esa idea ya la tiene algún afamado empresario. Pues estaba en lo mío y fui a parar de morros con un tipo que me hizo recordar que el planeta es un lugar maravilloso poblado de gente buena, así que le estoy agradecido por subirme la moral y a él van dedicadas estas letras.
El tipo seguro que tiene varios master de todo y más, su sueldo debe cuatruplicar el mío y como no lo conozco a fondo, debo de suponer de él que es buena persona y amante de los animales y todo eso. Se dirigió a mí al verme pasar frente a su despacho, no le pido que me hable de usted pues tan sólo debo tener diez años más que él, pero tampoco es mi amigo. -"Oye tú, espera un momento que tengo de darte una cosa". Obviando el tuteo, me dolió más el de, que el tú. Debería hablar bien cuando alza la voz, por lo menos. Acto seguido empezó a explicarme una gestión, (un registro público), con pelos y señales. Fue ahí donde mi mente empezó a viajar; tan sólo mi mirada puesta en sus labios me indicaba que ese merluzo me seguía hablando.
Viajé a Belihya, un pueblecito en el Terai nepalí y recordé a Jaume, Mikka y Hans, y de como me alegró recibir un correo de la parejita holandesa hace pocos días recordándome, medio en broma, medio en serio, que hace un año les serví de guía durante una noche a través de 17 quilómetros interminables: realizados a pie y de noche, durante las huelgas, piquetes y consecuentes revueltas que casi incendian el valle del Terai la primavera pasada. Pueden ustedes imaginarse el espectáculo: primero una huelga general que paraliza el tráfico de camiones con India, el ejército viene a solucionar el dislate, la cosa se calienta y más sabiendo que hace apenas dos años este país sufría una guerra civil. Alguien que dispara al aire y casualidades de la vida, esa bala acaba en el pecho de un chaval. La gente se cabrea de veras. La gente coje palos, machetes y piedras y se planta. Esta carretera es mía. Unos treinta turistas se quedan bloqueados. Tras algunas negociaciones, unos cuantos grupos se buscan la vida por su cuenta. El grupo nuestro son los referidos y un servidor, que, tras ser dejados de la mano de Siva por un conductor cobarde o precavido en medio de la carretera, tras pactar con él cruzar los piquetes, se preguntan que hacemos ahora, en medio de una carretera desconocida a las dos de la madrugada. Y ahí te quedas que yo me voy a mi casita debió decir el pájaro al aparcar el coche en el arcén y salir por pies tras devolvernos parte del dinero.
Todos teníamos alguna razón, más o menos peregrina por estar ahí: la pareja de holandeses en viaje de novios hacia Katmandú, Jaume, un chaval en su primer viaje( esa fue la razón por la que me cayeron bien desde el principio.), y un servidor maldiciendo la promesa hecha a la familia Thapa de volver a verlos a la que me acercara a trescientos kilómetros de Nepal. No sé porqué confiaron en mí si yo tenía tanto miedo como ellos, la verdad...
Esa noche fuimos obligados espectadores de un linchamiento y sentimos juntos la vergüenza y el miedo que nos atenazaron, mientras medio centenar de salvajes apaleaban a dos hombres. De como el instinto de permanecer juntos y a pie y no subir en los sospechosos mini coches que se ofrecían a llevarnos nos salvó de una somanta de palos o de alguna pedrada traicionera, cosa que tres turistas francesas no pudieron evitar. Esa noche pude sentir la mirada de Hans temiendo por lo que en este momento más ama, repitiéndome, "are you sure? No, Hans, no lo estaba.
Esa noche tuvimos, tuvieron, tuve, la inmensa suerte de que fui reconocido en medio de la noche por un dúo calavera con el que había entramado alguna amistad el año pasado, habíamos compartido un silum en la azotea del hostal y muchas tazas de chai. Ellos estaban entre la multitud que aplaudía el linchamiento, cierto, y cuando me vieron entre el ajetreo se acercaron a mi: no te acuerdas?, el año pasado, muchas risas y luna llena?, Claro que me acordaba. Me preguntaron si estaba loco por ir de noche con la que hay montada. No hagas fotos me dijeron y todo irá bien: ya no permitieron que acabáramos solos el recorrido. Nos guiaron por las callejuelas del pueblo y hasta que no encontraron un hostal conocido por ellos que nos abrió la puerta a disgusto, no se separaron de nosotros.
Are you sure? me preguntaba Hans cuando le dije que yo me fiaba de estos dos tipos y no de otros, mal rayo me parta por olvidar sus nombres.
Pero si, la cosa funcionó. La gente es buena, la mayoría y no me costó mucho convencer a Hans y Mikka, y mucho menos a un alucinado Jaume al que su inglés de London School y su juventud le estaban jugando una mala pasada, de que en medio de ese caos, aun a riesgo de joderla, lo mejor era confiar en la breve amistad trazada un año antes en una noche de luna llena.
Los labios dejaron de moverse justo para oír sus últimas palabras, ..y luego te esperas a que lo registren y me lo devuelves, cuidado no lo pierdas, lo has entendido?
No, no entiendo porque supones que no sabré encontrar la delegación de Hacienda, no entiendo porqué no te molestas en saber el nombre de la gente, no entiendo porque no lees un poco más y aprendes a hablar mejor. No, no entiendo como presupones que sin tu aviso empezaré a descuidarme y perderé tu papel.
Los merluzos son los menos y eso es lo bonito de este planeta, por cada uno que me encuentro, me topo con cien personas educadas, que te preguntan como estás, que se interesan por la persona, que te recuerdan y te dan las gracias cuando tu ya lo habías olvidado. Tal vez ese trato, el de persona a persona, fue lo que nos ayudó esa noche en la carretera de Belihya, que no traté al vendedor de chais ni a su amigo con el desdé y la condescendencia con el que suelen tratar los turistas a los nativos que les inoportunan, sino que recuerdo que nos intercambiamos fotos de novias y familia, hablamos de tú a tú y que estuvimos largo rato mirando a una luna gorda y luminosa ajena a todas las nimierdades que nos acechan en cada esquina.
Gracias merluzo

9/2/10

Cuando....

Cuando muere un ser humano, muere con él toda una serie de vivencias, desaparece un saber acumulado por la experiencia vital que nunca podrá ser restituido.
Cada día, la humanidad pierde miles de formas de entender la vida con ese tránsito natural que es el ir de la vida a la muerte. Una parte de ese saber lo heredan quienes han estado cerca del desaparecido convirtiéndose a su vez en propietarios de parte de ese saber. En algunos raros casos, los menos, algunos humanos nos legan obras, ya sean escritas, pintadas o esculpidas, ya sean inventos, descubrimientos científicos o médicos, que no sólo perduran entre sus allegados, sino que trascienden al mundo entero... pero la mayoría de la gente no tenemos el don de las artes y nuestro legado tiene como único soporte la memoria de los que nos amaron, respetaron o conocieron. Es importante ser consciente de esa responsabilidad, pues la mayoría de nuestras acciones no son más que mecánicas, meras imitaciones del comportamiento observado. Y ya se sabe, la memoria es frágil y como decía no se que sabio de la antigua Grecia, la memoria es como ese viejo rollo de pergamino escrito que de tanto en tanto ha de desenpolvarse y procurar que vea la luz, pues sino se pierde junto con el tiempo.
Ese legado es lo que nos convierte en lo que somos como sociedad, como personas: el saber estar del abuelo, la tolerancia innata de la madre, la tortilla de patatas del cuñado o el perpetuo buen humor del amigo. Creo que son legados tan o más importantes que los de Curie, Newton o Pascal, pues es lo que conforma el nivel ético y humano de una población, bien al contrario, cuando en una sociedad se hereda el odio o el miedo, ésta se corrompe cada vez más hasta rebajar la categoría moral de una sociedad. Es importante es entender lo que se hereda para así poder despreciar y no repetir los defectos: la avaricia de la abuela, el desdén hacia lo extraño del padre o el sexismo de un amigo.

Me quedo perplejo cuando leo que tras el terremoto de 1755 de Lisboa, dos grandes pensadores, Voltaire y Rosseau se enfrascaron en unas discusiones públicas sobre la existencia de un dios bueno que pudiera permitir esas desgracias; unas discusiones que cambiaron para siempre el pensamiento europeo, mientras que ahora, tras el desastre de Haití, un triste obispo español se dedica a relativizar y comparar judías con melones y otros le contestan con palabras de odio. Tal vez estemos perdiendo , o peor, heredando, una memoria colectiva que huele a podrido. Sigo pensando que la gente es buena por naturaleza y la reacción popular creo que se demuestra, pero también sigo pensando que cada vez estamos más desinformados y no entendemos nada...., peor aún, encuentro a faltar humanos de la altura intelectual capaces de rebatir las palabras del obispo de manera que lleguen de una manera profunda a nuestro intelecto y tal vez al suyo....
Cuando sucede un gran desastre como el de Haití, donde decenas de miles de humanos desaparecen en un instante, la conmoción es brutal: recuerdos, sabiduría de madres a hijos, cuentos y leyendas de abuelos que ya no podrán se recordados por nietos inexistentes, experiencias profesionales de padres que no podrán repetir los hijos. Si el dolor por su desaparición ya es tremendo, la llaga que perdurará entre la memoria de los vivos será siempre purulenta y viva.
Siempre quedará alguien, es el consuelo que puede venirle a uno a la mente, pero eso no siempre es cierto.
Leo como el Sr. Boa a muerto y pienso que este mundo ya no tiene solución.
¿Qué tiene que ver el Sr. Boa con Haití?. El Sr Boa era el último de una tribu de las diez tribus autóctonas que pueblan las islas Adnaman desde hace 65.000 años: con su muerte, el mundo ha perdido su idioma, una forma de entender la vida, una forma de contar cuentos, una historia.
El Sr. Boa pasó los últimos años en una especie de soñolienta tristeza, pues desde su viudedad, aunque parezca imposible, ya no le quedaba nadie con quien hablar, nadie lo entendía y nadie podía mantener una conversación con él.
Las tribus autóctonas de Adnaman han sido sistemáticamente diezmadas, esclavizadas y apartadas, por ingleses, tailandeses e hindús, a los que ahora pertenece el archipiélago situado a unos mil quilómetros de sus costas.
Durante el tsunami del 2006 los miembros de estas tribus no sufrieron ningún daño gracias a esa memoria colectiva, a esa transmisión de conocimientos, leyendas y cánticos que forman su cultura: supieron leer el mar, su casas son flotantes y desde tiempos lejanos habían podido conservar esa cultura que les guarecía de situaciones que pueden pasar cada cien años, pero esas diez tribus siguen sin estar preparadas ante el turismo masivo, la contaminación de sus mares y la expoliación de sus recursos.
El mundo no oirá nunca más la lengua Bo, una de las diez de estas islas, los jóvenes de las islas no sabrán como reaccionar ante un tifón, no sabrán donde vivir seguros; como en todo el mundo, poco a poco pero sin respiro, una nueva forma de memoria colectiva parece adueñarse de todo.

En Haití, donde las condiciones del mercado internacional y las subvenciones agrarias obligaron al hacinamiento en suburbios de la capital a miles de campesinos, (esto es demasiado extenso para explicar ahora), fue donde el terremoto causó el mayor mal: si por lo menos esas gentes hubieran podido construir sus barracas y casas con caña y madera como sus abuelos, el terremoto no hubiera causado ese desastre debido al derrumbe de piedra y adobe sobre sus cabezas, pero no sabían ni podían hacerlo, ya alguien se había ocupado de desforestar la isla para plantar azúcar: primero les robaron su manera de vivir, luego les robaron la memoria y ahora han perdido su futuro.

9/12/09

Cosas....














Poco a poco fui dándole importancia al hecho de que las vacas pudiesen convivir de manera pacífica con el hombre..., bueno, me he expresado muy mal, que los hombres pudiesen convivir de manera pacífica con cualquier otro ser vivo.

Más allá del hecho cultural y religioso que implica la divinidad de las vacas, la convivencia, el día a día, siempre ha sido un motivo para olvidar tradiciones y costumbres, o prescindir de muchos actos religiosos. Uno no puede bañarse cada día en un río o ya no se tiene tiempo de hacer la puja por cuestiones de horarios..., la vida. Pero mira por donde, las vacas y el ser humano han encontrado un punto de equilibrio y han pasado de ser divinas, a ser uno más de los actores que pueblan una mega ciudad como Nueva Delhi o Mumbai o Bophal.

Me gusta la tolerancia de conductores, ciclistas, tenderos y barrenderos que procuran esquivarlas, rodearlas y espantarlas de la forma más natural posible, o cuando se acercan de manera golosa a cualquier parada de verduras y el tendero deja caer con disimulo una berenjena y así no tener que espantar a la sagrada vaca. Las vacas, por su parte, han aprendido a ignorar a la gente, parece que no escuchan el estridente ruido, el constante atronar de bocinas, claxons y pitos. En el ajetreo incesante de gente: ellas comen, defecan y pasean con igual naturalidad que las vacas de un cantón suizo.

Es un pequeño y curioso ejemplo de que la vida y las tradiciones pueden adaptarse al constante devenir del progreso, tan sólo hace falta un poco de paciencia, de tolerancia ante otro ser vivo, sea planta o animal que reclama en silencio su derecho a estar en el planeta. Creo que esa es una de las razones de los desajustes y crueldades que existen en el mundo. Somos posesivos y reclamamos nuestra parcela de planeta como si en verdad nos perteneciera, y no creo que sea así: nos toca compartir ese espacio, nos guste o no. Esa sensación de tolerar y respetar, cuando se siente, te acerca mucho más al lugar en el que vives, eso te permite sentirte mucho más seguro y a olvidar el temor a perder las posesiones.

No me he vuelto un marxista o un anti-todo, no hablo del capital ni de toros, entiendo que cada uno es, aunque no lo crea, depositario de sus acciones y es natural, por tradición, por fe, o por bajeza moral, que en el mundo coexistan Vicentes ferrer con G. Bush. Pero ahí entra la acción diaria de cada uno y la normalidad: ¿ Se podría o debería prohibir el libre tránsito de vacas por la calzada o no?..., o es mucho mejor dejar que la vida actúe con naturalidad y siga su libre cauce.

Creo que muchos confunden la salvación del planeta con la salvación de cierto método de vida humana. Somos lo que somos, una especie más, y el planeta, con sus vacas, sus vegetales, sus mares, sus nuevas especies o no de vida, y sus montañas y las hermosas ruinas que vamos dejando los humanos por aquí y allá. Todo eso seguirá ahí, estemos nosotros o no.

29/10/09

Ignorancia o desinterés....


Apenas podemos distinguir entre las diferentes realidades que nos muestran los medios de comunicación. Es tal la acumulación de información poco precisa, pero intensiva y constante, que no nos permite pararnos a pensar, y ni mucho menos, a relacionar los contenidos. Nadie se molesta en explicar la razón de una noticia. Tan solo nos la sirven bien enpaquetada, etiquetada y muy digerible. Tampoco nadie se molesta en exigir esas razones...
Ladrones, corruptos, políticos, guerras, pobreza, crisis, desastres naturales y violencia doméstica: todo ofrecido en paquetes de veinte minutos de consumo rápido: contenidos concentrados, tanto, que me recuerdan a las pastillas de caldo: nos dicen lo que son, pero no tenemos ni idea de donde han salido ni como se han elaborado... pero siempre desprenden un ligero tufo a falso.
Una de las noticias del caldo pasa de refilón y apenas merece unos segundos de pantalla, una noticia más que será olvidada en segundos, pero sus imágenes me recuerdan unos años que cambiaron mi vida y la forma de afrontarla: el juicio al general Karadzic ha empezado. Una imágenes del cerco a Sarajevo vuelven a mostrarse en televisión y muchos, muchos recuerdos, lecturas y pensamientos acuden a mi memoria.
Me acuerdo de Irina, de como dejó los estudios en Barcelona para volver a socorrer a su familia en Sarajevo. Recuerdo a Trinidad, una compañera de estudios, que le siguió la pista y poco a poco un pequeño grupo fuimos interesándonos por esa guerra. Recuerdo cómo barcelona,( sí, barcelona en minúsculas), vivía su espíritu olímpico mientras a unos centenares de quilómetros una guerra se enseñaba con civiles, una ciudad que había sido olímpica no hace mucho, era sitiada, bombardeada, y todo ese supuesto movimiento olímpico se desentendía de la forma más natural posible. No mirar. Recuerdo seguir no sólo las noticias que llegaban de esa "lejana" guerra, sino de quienes se jugaban el pellejo para poder informarnos. Fuentes, Rojo, Reverte, Martí, Sánchez, Sistiaga, Lobo, Márquez, y tantos otros de memoria obligada en un país que venera a periodistas de mierda televisivos y se olvida de los que realmente importan. Recuerdo que en un mundo sin internet, debía pasar de los tres minutos de conexión de Radio Nacional, a los de la Ser, de buscar una vez a la semana el Heraldo de Aragón, el Punt de tarragona, releer La Vanguardia, El Mundo o el País en busca de esas crónicas que merecían mucho menos espacio que cientos de noticias banales. Aunque el mundo es así y en nada nos diferenciamos de los otros países "civilizados": durante el genocidio de Ruanda, el mundo estaba más pendiente por encontrar restos de semen presidencial en el vestido de una becaria que del segundo mayor genocidio de la era moderna. En fin, no acababa de entender como alguien se jugaba la piel para informar de una guerra cuando en el país receptor de la información importa menos que quien ganaba la liga, quien se folla a quien, o que muebles a puesto el especulador de turno en su salón. Fue en ese tiempo cuando me acostumbré a mirar siempre los pies de foto, la firma de los artículos que leía..., y a viajar. Ya no pude dejarlo. La muerte de Miguel Gil y de Kurtis Slhock en Sierra Leona creo que marcó un antes y un después y propició un interés cada vez más voraz.
Recuerdo el interés de "Jabalí", mi maestro en el arte de viajar, por arrastrarme allá por el 97 hasta Sarajevo. Recuerdo como me impactó ver tantas miradas tristes, mucho más que los agujeros provocados por los morteros, o las fachadas desconchadas a balazos, o los carteles de terreno minado. Miradas de gente como tú y yo a la que una guerra les ha pasado por encima como una segadora llevándose todo lo bueno que habita en los corazones.
La muerte de Miguel merece otro artículo, pero la verdad es que estoy demasiado desengañado y creo que ya a nadie le importa lo que ocurre con el Otro, ni mucho menos el por que...
Antes me enfadaba por el desdén, o la ignorancia mostrada por la mayoría de la gente que me rodea ante las tremendas injusticias que sufren millones de inocentes a lo largo y ancho de Nuestro planeta: Ves una noticia mientras comes en un bar y escuchas comentarios del tipo; "demasiado lejos", "algo habrán hecho", "quién les manda vivir ahí", "¿y qué puedo hacer yo?", "que lo solucionen los políticos que para eso les pagan", por poner los más suaves. Problemas lejanos a los que sólo prestamos atención cuando los medios lo desean o cuando la catástrofe es de tal magnitud que la población de los países desarrollados fuerza a sus políticos para que limpien la conciencia colectiva. ... o cuando nos explota en las narices.
Es por ello que sigo más o menos de cerca a esta raza de personas que buscan mostrar el rostro del inocente que sufre, ese esfuerzo que hacen para que pierdan ese anonimato y su voz de auxilio pueda llegar al otro extremo del mundo. No creo que seamos culpables del hambre en Somalia o de la guerra en Afganistán, pero creo que cada uno debería también asumir una mínima parte de responsabilidad con los otros seres humanos que sufren. Eso puede traducirse en por lo menos tomarse con un mínimo interés lo que sucede en el planeta.
Todo el mundo sitúa Somalia en el mapa, desde hace un mes claro, un pequeño problema olvidado que ahora repercute en forma de sufrimiento para las familias de unos pescadores; ¿Quién lo iba a decir? Si hasta se han hecho películas sobre ese pobre país que fueron éxito en taquilla...., pero no importaba, ni importa, ni creo que llegue nunca a importar que condiciones de vida tienen los habitantes de un país que lleva más de diez años de guerras civiles, que no tiene gobierno, ni instituciones, donde no se puede enviar una carta porque nadie hace sellos, no hay fábrica de moneda, sin escuelas ni ejército, donde la policía no es más que las diversas facciones armadas que controlan pequeñas zonas del país. ¿Es tan difícil imaginar como debe ser la vida para la gente honrada? No creo, tal vez pensemos que todos son piratas o bandidos, pero lo cierto es que la necesidad crea. Para los campesinos y pescadores, para los ancianos y mujeres, para los miles de niños que cada día dejan de asistir a una red de escuelas inexistentes la elección cada día se vuelve más fácil: traficar con drogas, piratear, secuestrar. Vidas sin futuro, viendo como los grandes barcos del hombre blanco faenan y esquilman sus costas sin ni si quiera poder acceder a puestos de trabajo debido a esa pesca, sin impuestos que cobrar pues no hay estado que recaude...., y ahora resulta que los malos son ellos, ..Piratas!!!
La verdad es que el nivel de vergüenza que tenemos en Europa es sonrojante, pero, ¿qué más da? Mañana será centroamérica, pasado el magreb,... ahora leo que han sido secuestrados en Mauritania gente de la caravana humanitaria.
Me pregunto si habrá sido muy difícil convencer a esos mauritanos de que es mejor secuestrar a cuatro blancos, que estar toda la vida esperando a que pase una carrera de coches al año o a que lleguen las ayudas de navidad....
Si algo aprendes en Asia es que los desequilibrios siempre se rompen de manera brusca y violenta, que todo, todo en absoluto, está conectado de alguna manera.
¿Quién podría suponer que el odio y el miedo infringido por los nazis al pueblo judío repercutiría de una manera directa y violenta en unos pobres palestinos de Gaza sesenta años después?

4/9/09

Cuestión de fe II







Le prometí a Marina que el día que viera a dos mil humanos rezando a la vez, en perfecta sintonía consigo mismos y, de verdad creyendo en lo que están haciendo, cambiaría su manera de entender la religión: la entendería como algo tan especial para tantos miles de millones de humanos: fuera de cualquier iglesia y sacerdote. Entendería por qué los humanos seguimos buscando una explicación al misterio del terrible acontecimiento de la muerte o al acto incomprensible y espectacular de la vida. A pesar de todos nuestros avances, cuando resulta que vivimos en un mundo donde todo se entiende mediante la lógica, el pragmatismo y el resultado, todavía las preguntas más metafísicas pueden ser formuladas por el más sencillo de los hombres ignorantes; unas preguntas que ni el más sabio entre los sabios acierta responder.
Los vio, y cuando observé su cara de sorpresa y de felicidad por ser testigo de ese acto, el rezo nocturno de más de dos mil fieles, ya supe que el viaje no sería unas meras vacaciones. A mi me sigue pareciendo un acto espectacular la fe que profesan miles de millones de humanos, incluso siento algo de envidia tal vez: la oración de esos dos mil fieles junto a una mezquita atestada de gente, el mantra recitado entre dientes por un budista al encender el incienso de la mañana, la abuela rogando por vete a saber quien a san Judas Tadeo en cualquier iglesia de barrio, o el hindú mojándose la cabeza por las mañanas mientras tirita de frío, pero quizá el acto multitudinario, por espectacular, consigue que el agnóstico, el laico o el descreído.... dude un poco.
..Ella quería probarse antes de viajar a mi segunda casa, yo sabía en mi interior que no hacía falta: tan solo los ignorantes, los prepotentes, los insulsos y los vacíos que carecen de sensibilidad pueden no disfrutar de un viaje..., donde sea, pero cuanto más te acercas a la raíz del ser humano, cuanto más lejos estás de lo que consideramos la "vida normal", más nos damos cuenta de lo afortunados que somos por haber nacido donde nacimos, pero también de lo mucho que nos perdemos en nuestra perfecta vida occidental.
Pienso que cualquier cualquier melón puede coger un avión y parece que no nos damos cuenta de la inmensa suerte que tenemos por poder disponer de un pasaporte que nos permite la entrada franca en cualquier país, de poseer euros recién salidos de fábrica que cambias por diminutas monedas y enormes billetes. Ellos, los habitantes de esos países, creo que merecen más que nuestras divisas y ser portada en un álbum de verano. Por eso me gusta meterme en Sus autobuses, dormir en Sus pensiones y hoteles, comer en Sus restaurantes, saber lo que cuesta su cesta de la compra, es la única manera de poder entender a esta gente que luego ves en las noticias cuando hay desgracias, o ahogados en el estrecho, o prostituyéndose en la Boquería, o sufriendo gobiernos y guerras que desaparecen al cambiar de canal. Nos lo ponen tan fácil el pode escapar de la realidad que parece que hemos perdido la noción de lo que somos y donde estamos, no me extraña que el planeta se esté yendo al pozo. Ya que vamos hasta Sus países....., bueno, es un punto de vista tan sólo...., pero,
Cuando alguien me dice que nunca a visto una puesta de sol sobre el mar libre de contaminación, o a un pescador de verdad remendar las redes entre gaviotas y cabezas de sardinas, o a un campesino recogiendo el arroz o el te en perfecta harmonía con su entorno, cuando uno no sabe distinguir un coco si no es fuera de su vaina, si no ha visto la espectacular flor del bananero, o le han despertado unos monos aulladores, o el gallo del pueblo.... Es como si me dijera que nunca ha hecho el amor con la persona amada, sólo sexo e impersonal.
Cuando ese alguien no ha Vivido, me pregunto como debe sobrellevar los tiempos tristes, duros y solitarios que se padecen en la vida. Mirando la tele tal vez... ¿En qué recuerdos debe guarecerse ante el frío de la soledad y la monotonía?.
Nunca me he arrepentido de llevar a nadie conmigo de viaje: no hace falta llevarte a un Miguel de la Cuadra, o un superviviente, ni si quiera a un experto políglota geólogo y astrónomo. Tan sólo me aseguro de que esa persona sea curiosa y sensible, y el mundo se muestra tal como es; bello, terrible, acogedor, humano, cruel, amigable, sabroso, de vivos colores y sin sabores.

29/8/09

Costumbres

Soy muy nuevo en este país y me hes muy difícil expresar una opinión algo certera acerca de Marruecos; ahora que ya he cambiado el chip y ya no lo comparo con la India una cosa es ciierta, sin duda cada vez me gusta mas. Decía Herodoto que solo se puede explicar lo que sabes y lo que te cuentan, es arriesgado pretender Saber sin observar largo tiempo, así que narrare lo que me cuentan.
Una de las controversias que hay acerca de llevar el velo en las mujeres, si deben, si no deben. La obligación de llevarlo o prohibirlo en Europa, se ha despejado con una larga charla con Mohamed, un anciano caballero con el que tuvimos el placer de charlar durante unas cuantas horas y algunos tes.
Le comento que en Marrakech he visto de todo, musulmanas con tejanos ajustados y mechas de colores saliendo de fiesta y musulmanas a las que apenas vislumbras entre tanta tela, una mirada furtiva y triste. Me comenta, que al menos en lo que el conoce, su ciudad y su país, el problema no es religioso, sino social: la mujer o la familia de esta, pacta con el futuro marido sus obligaciones matrimoniales, así pues una mujer de familia adinerada que se case con una familia mas pobre o igual, tendrá mucha mas libertad que una familia pobre negociando como sacarse una hija de casa. De esta manera, en las ciudades, la nueva clase media, con posibilidades económicas impensables hace treinta años pueden decidir su futuro, mientras que en las zonas rurales y entre la pobreza, al ser necesario casar a la hija, siempre se negocia en desventaja con el tipo que te toque en desgracia, ya que ese hombre tampoco podrá aspirar a encontrar esposa entre la clase pudiente, repitiéndose un ciclo de humillación e incultura que se hereda junto con la pobreza. Eso sin contar con los ultraortodoxos que abundan en cada religión, por supuesto.
Parece claro, a mas igualdad social, mayor libertad. No creo que sea la mejor opción incidir en cuestiones religiosas acerca del velo, pues a nadie le importa como vaya vestido el prójimo si este se viste con libertad. Seria recomendable igualar los estratos sociales, lo que por supuesto, es mucho mas difícil y complicado que embarcarse en falsas demagogias.
En Marruecos hay una dictadura encubierta por la legitimidad de un rey y a ningún país europeo le importa; no hay libertad de prensa, pero como es un socio clave en el control de inmigración, resulta mas cómodo criticar y cambiar al lejano Afganistan.
Algo parece claro, son las propias mujeres musulmanas quienes impulsan su cambio y creo que les duele cuando las que optan con libertad para llevar el pelo cubierto son criticadas por permanecer fieles a sus costumbres...., mientras nosotros matamos toros y creemos que nuestra fiesta nacional no existiría sin el alcohol. Costumbres, seguro que a nadie le gusta que un sueco nos diga lo que hacer con nuestras fiestas, somos nosotros, como personas libres las que poco a poco intentamos cambiar algunas costumbres nuestras por crueles y desfasadas en el tiempo.
Esto es lo que saco en claro con mi charla con Mohamed, igual me mintió, o yo banalizo...., pero por lo menos ya se algo mas, que de eso se trata cuando viajas.

28/8/09

Marroc bites




Esperando el canto del muezzin que cantara la puesta del sol dando inicio al fin del ayuno diario.....










24/8/09

Cuestión de Fe


Todos me decían: ¿Cómo se te ocurre visitar un país islámico en pleno Ramadan y en verano?. No había caído que estos días coinciden con esa festividad del ayuno, pero después de pensarlo un rato, creo que debo estar agradecido a mis dioses por concederme la oportunidad de presenciar esta fiesta en directo.
Me gusta estar presente cuando el ser humano no se avergüenza de creer en algo. Visitar países donde la religión forme parte del orden natural de los acontecimientos cotidianos; me hace sentir más puro y libre. Siento que el que está lleno de dudas y prejuicios soy yo, el occidental racional y descreído. Ellos, ya sean budistas, hindús o musulmanes, no esconden que creen en algo, que su fe, personal e intransferible, es una especie de motor que les guía en el quehacer diario. Que procuran apaciguar sus dudas con unas creencias que aquí consideramos fuera de lugar.... una fe personal, alejada de las dictaduras que impone cualquier tipo de Iglesia.
Aqui en Europa disfrazamos las cosas , tal vez para no tener que avergonzarnos de las dudas que nos corroen. Aceptamos tener fiesta los domingos como algo natural, sin saber que cumplimos un precepto judeo cristiano,... y pobre del que nos lo niegue. Aceptamos con perfecta naturalidad las fiestas navideñas y organizamos reuniones donde comemos y reímos sin saber de que nos reímos o por qué comemos tanto, pero a todos nos importa una mierda que hizo ese tal Jesús un doce de agosto o un seis de noviembre. Incitamos a los niños a creer en los reyes magos, propagamos nuestra falsa fe.... mientras, nos quejamos de que el estado da subvenciones para tales escuelas o tales religiones. Aceptamos las fiestas de semana santa, pero ni se nos pasa por la cabeza revivir el martirio de ese hombre. Somos así, ya no nos gusta pensar ni dudar de nada. Todo tiene su ordenamiento y su razón lógica, y sino, nos la inventamos, que coño. Por lo menos, puedo entender que el ayuno del Ramadan y su consiguiente fiesta, ellos la llaman La fiesta del ayuno, les ayuda a acercarse a su dios.
Cuando visitas un país, "atrasado"según nuestro parecer, pensamos que Ellos, "pobretes", les falta cultura, iluminación y razón. Esgrimimos como arma académica todos los defectos que tiene ese seguimiento de fe sin pararnos a pensar ni un sólo segundo las ventajas que conlleva tener algún tipo de fe.
Si han de rezar cinco veces, si se debe hacer una puja por la mañana, si alguien cree que es necesario recitar 108 veces el Om mani padme om.... es que debe ser tan necesario como hartarse de turrones o regalarle algo al primo que odias desde pequeño, o mas...., pero yo veo mucho más feliz a un musulmán ayunando, que a un cristiano compartiendo mesa en navidad con alguien a quien no soporta. Veo más feliz a un famélico hindú bañándose en el Ganges o a un monje budista en silencio que a la mayoría de gente que habita a mi alrededor, entonces, ¿por qué banalizamos sus actos? Tenemos miedo a dudar de nuestra razón, o con la tdt y el dólar ya tenemos suficiente?

El ramadan es una fiesta, una tradición con la cual se acercan a sus creencias; Supongo que depende de la forma en que mires a tu alrededor, creo que soy un tipo con suerte de poder compartir, aunque sea sin creer, pues a mi me tiran mas las vacas sagradas, de poder compartir estos días de fiesta y ayuno con ellos; Oír al muhecin cantar y apresurarnos a buscar sitio para comer, pues de otro modo los camareros y cocineros no te sirven,.... y aun veo turistas que se enfadan por este motivo. Da mucha risa ver al camarero comiendo y al cliente mirar con hambre, esperando que este acabe; La fe por encima del negocio, vale la pena que aun existan gente así...

PD: el teclado arabico es bien bien complicado, así que no espereis mucho mas....

27/7/09

Veo, veo

En estos últimos tiempos, no acierto a saber si mi vista es más pobre o la mirada más clara, o ya nada es lo que parece.
Veo a políticos enorgullecerse de recibir regalos, quitándose la culpa con la mera disculpa de que otros también lo hacen. Veo políticos con perfil aguileño y mirada oscura, a funcionarios depredadores de impuestos, a jueces ciegos y policías corruptos. Veo una dejadez inmensa en todos nosotros; nada nos incumbe, nada importa excepto nuestro propio bienenestar.
Veo gente civilizada, seguramente buenos padres de familia, lanzarse delante de unos toros bravos, les veo morir en directo, mientras todo el país se regocija con su fiesta nacional. Veo como su familia presencia en directo la muerte de su ser querido, la seguirá viendo una y otra vez, repitiédose en todos los noticiarios, en todas las cadenas, sin que nadie diga nada en contra de esta insensatez. Se disculpan esas muertes como si fueran algo lógico dentro de nuestra vida. Veo a toros vomitar sangre mientras supuestos seres humanos se regocijan ante su dolor confundiendo arte con tortura...., supongo que los nazis tambien vieron belleza y arte en la perfecta ordenación y aniquilamiento de millones de seres humanos.
Veo a unos críos violando y asesinando a una cría con total despreocupación frente la vida y el respeto humano..., en esos actos observo los restos, las deposiciones de una sociedad consumista y amante de sí misma. Críamos a nuestras camadas sin acceso a la cultura, a la música, al verdadero arte y a los libros de Verdad: idiotizados por la televisión, marginados por culpa de unos sueldos y unas condiciones de vida tercer mundistas nos olvidamos de ellos hasta que sucede la tragedia.... las siguientes generaciones ascienden peldaños en la sociedad sin ningún estímulo ético ni cultural. Ni la religión verdadera ni la profunda filosofía, que antes ocupaba ese lugar, tienen espacio en nuestro mundo. Peor aún, veo como muchos demagogos alzan la voz pidiendo justicia y mano dura hacia los chavales. Los mismos demagogos que recelan de los métodos anticonceptivos y del aborto. Nadie hecha nada en cara a unos padres ignorantes y despreocupados por el futuro de sus hijos, desechos de una sociedad indiferente. Unos padres a los que se les permite procrear una y otra vez sin que el estado se responsabilice de nada. En esta supuesta cultura civilizada sigue siendo más difícil sacarse el permiso de conducir que el de padre.

Veo como en plena supuesta crisis económica las empresas mantienen los sueldos a los altos directivos, se incentiva un consumo, el mismo que nos ha llevado a esta situación, mientras nuestro abuelos rebuscan en las basuras algo de comida con lo que acabar el mes. Veo como los políticos se llenan la boca sobre medio ambiente e incentivan la venta de coches, se penaliza al viandante, se banaliza la naturaleza con supuestos refugios naturales que no dejan de recordarme las antiguas reservas para los indios americanos que los anglosajones concedieron como regalo antes de un claro exterminio.
Veo mal, supongo, tal vez mi mirada esté cansada, pero sigo viendo más pureza, más ética, en un pequeño poblado tribal del estado de Orissa, que en mi calle. Sigo viendo más respeto por un anciano en los llamados países tercer mundistas, que en cualquier vagón de metro de mi ciudad.
Me largo a ver más cosas, el próximo correo será desde la ciudad imperial de Marrakesh.... inshaallah

12/6/09

.... Héroes???




Si de algo puedo estar orgulloso es de la gente que me rodea, de la que procuro estar rodeado, de la que seguro, procuraré tener cerca y seguiré buscando mientras mantenga un mínimo de sentido común.
Demasiadas veces me siento pequeño ante estos personajes. Hay gente que puede proyectar en pocos segundos toda la carga emocional que llevan dentro; lo que les convierte en especiales, fuera de toda hipocresía y fachada. Gente que, sin creérselo y muchas veces sin apercibirse del tremendo don que poseen, causan un impacto beneficioso para todo y todos. Oasis en desiertos emocionales. Faros éticos en la oscura mediocridad que nos rodea.
Mucho se habla ahora de los nuevos héroes del verano; que si tal paga tanto por tener a "Pascual", que si otro vale tantos millones por conducir o especular. Surgen demagogos que ladran ante este despilfarro, pero que sin embargo callan e incluso adoran en silencio al potentado que los paga.
No acabo de entender como tanta gente prefiere adorar, respetar o escuchar a unos supuestos héroes que tan solo lo son debido al brillante y estupendo disfraz que llevan puesto.
Mis héroes no necesitan disfrazarse, ni llevar los calzones sobre los pantalones, ni volar sobre una targeta de crédito dorada. Mis héroes desprecian las capas rojas o azules, la gomina y los zapatos italianos.
Tengo una ventaja sobre los que adoran falsos y lejanos ídolos: mi devoción hacia unos héroes anónimos y cotidianos me permite estar cerca de ellos. La gente que preferimos este tipo de héroes, tenemos la oportunidad de vivir con ellos, de compartir sus penas y alegrías y de aprender de ellos sin necesidad de recurrir a revistas del corazón, televisiones o deportes que nunca practicaremos. Los otros, muy a su pesar, nunca serán invitados a la "batcueva" o a tomarse un margarita en una azotea de NY,... por más que juren amor eterno y las paredes de su habitación estén empapeladas con el héroe en cuestión.
Por contra, los que adoramos a los héroes de carne y hueso, imperfectos y feos, tenemos la inmensa suerte de pode estar cerca de ellos cuando realizan una gran acción o cuando necesitan descansar, o cuando necesitan un amigo, un abrazo....,. Mis héroes son anónimos y no es cuestión de publicitarlos ahora, igual se enteran que son héroes al leer esto....
Super 1: capaz de erradicar en décimas de segundo cualquier brote de depresión que amenace poseerme: basta con que me vea un momento triste, dubitativo ante la vida o en plena crisis de ánimos que ahí estará para hacerme partícipe de su enorme amor por la vida y por todo lo que contiene.
Super 2: me golpea con su aplastante pragmatismo, no exento de sensibilidad, y logra iluminar las habitaciones oscuras donde residen los fondos morales, dándole un sentido práctico y lógico a los hechos. Cuando dudo sobre que partido tomar, Super2 realiza un análisis lógico, ético y puro de los hechos. No duda ni un instante donde tienes que poner tu fuerza, tu valor. Es imposible ser cobarde a su lado.
Super3: me recuerda constantemente que el amor y la felicidad es lo primero, siempre; por encima de cualquier cosa material, primero debes intentar saciar y saciarte de felicidad. Super3 encuentra la felicidad en las cosas más sencillas: su enorme conocimiento de la naturaleza ilustra, sabe darte respuestas y ejemplos hasta demostrar que la perfección no reside nunca en las obras hechas por el hombre.
Super4: me asombra y me enseña cada día; refugiado bajo una capa de simplicidad, su bondad va un paso por delante de todos los que le rodean. La responsabilidad con la que mide cada palabra, cada acto de su vida es un magisterio que sólo un idiota desaprovecharía....
Super5: tremendo, creo que si se propusiera volar, aparecería mañana en cualquier tejado: Maestro zen, sabe crear en un instante un áurea de tranquilidad y paz a su alrededor independientemente del caos que pueda rodearle. Su humildad se acentúa al ser conocedor de su enorme don, reparte paz, instruye sin hablar y los hechos siempre responden por él...., tremendo.
Super6: qué decir?, a su lado se aprende a despreciar la ira, la envidia, a no chillar cuando se habla, a controlar el modo y el tono de decir las cosas. Aprendes a sentir el dolor ajeno, por consiguiente, Super6 te hace más humano..., un lujo.
Personajes extraordinarios, no exagero, que me ayudan, ayudaron y ayudarán a sobrellevar una vida como tantas, y no están todos; otra ventaja de tener por héroes a personas cotidianas y cercanas, es que siempre hay muchos más de los que esperas, tan sólo hace falta apartar durante un instante la mirada de los brillantes focos mediáticos y acercarse más a las zonas grises y reales de la vida....
¿Las fotos? Los dos del árbol son dos langures de cara negra, muy abundantes en la ciudad santa de Rishikesh: grandes simios asiáticos que en la India son venerados de una manera fanática, pues representan la encarnación en la tierra del dios Hannuman, el fiel esclavo y guerrero de Brahma. Esos monos viven sin ser molestados, alimentados y cuidados por devotos sagnasis. No quería poner la foto de un futbolista, de un actor o una estrella televisiva y me pareció que cualquiera podrá ver reflejada en la indolencia de esos monos, la actitud que muestran los que son adorados creyéndose que lo son por el mero hecho de ser lo que son, sin preguntarse si son realmente meritorios de ello: los monos no se dan cuenta de que no son más que monos y que tan sólo la visión que tienen de ellos algunos humanos, es lo que les convierte en algo divino....
La profe de la otra foto...., no recuerdo el nombre ni de la profe ni de la aldea en cuestión, recuerdo que era una aldea del Himalaya más rural, cerca de Kausani, a pocos kilómetros entre Nepal, India y China. Yo caminaba con la absurda intención de ver una huella de tigre o en su defecto algún chittal, que me habían comentado que abundaban..., paseaba no más, cuando me encontré esta pequeña escuela.
La profesionalidad y pasión con la que me enseñaba la escuela, los avances que realizaban, lo duro que le había costado ser profesora, la inventiva ante la austeridad, el frío del invierno, la alegría cuando la destinaron a esta villa remota...., otra super-héroe, lo dicho, hay a montones....


28/4/09

Etiquetas




El camarero del vetusto y sucio comedor me miró extrañado cuando me vio entrar junto con los dos chavales banghit. Es extraño que un turista entre a comer en uno de estos lugares insalubres y sucios donde comen los obreros de más baja casta de India. Hay buenos restaurantes locales, sucios y tétricos, pero donde los turistas pueden comer a un precio ridículo y sin riesgo a nada, pero este en concreto; con el camero cubierto de suciedad, las manos negras y unas mesas donde las moscas apenas dejan ver el sucio mármol, no me parecía el más adecuado. Sin embargo, los dos jóvenes banghit que me acompañaban lo habían escogido para ser invitados a comer.
El camarero salió del mostrador y procedió a expulsarlos del local creyendo que eran unos pedigüeños molestando a un blanco inocente: levanté la mano, comenté que venían conmigo y la sonrisa se borró de su cara. Aquí comenzó una lucha de castas, miradas y cabezonerías.
El camarero supone que soy de una casta alta por el mero hecho de poder viajar y tener la cara pálida, también sabe que unos banghit nunca osarían entrar en su local por voluntad propia, pues su sitio está aun más abajo en la sociedad: los banghit comen entre deposiciones, basuras y cadáveres de animales. Los banghit comen sobras, comida putrefacta sobrante de los mercados y restaurantes. Los niños lo saben, pues comen donde comen sus padres, pero aun son capaces de rebelarse ante el sistema y aun tienen la entereza y el valor de querer comer ahí.
Pude ver como razonaban ante la oferta de un buen thali. Si el sabib Joan me invita a comer un thali, pensaron, no le diré el sitio más caro que pueda imaginar, escogeré el lugar donde siempre he deseado comer un thali, el lugar que veo cada día. Un lugar donde la gente se sienta en un banco de madera para comer. Un lugar donde la comida está caliente y servida en un plato de aluminio. Un lugar donde el agua es fresca, abundante y limpia.... A estos dos chavales les he visto crecer desde siete años atrás: han salido adelante en condiciones duras, muy duras. Venden postales, hacen recados, y "recolectan" turistas para las tiendas, restaurantes y hoteles.
Los banghit son unos de los intocables más intocables de la India: su casta se dedica a recoger excrementos de vacas, que una vez amasados con cañas secas y secados al sol serán usados por las familias más pobres como madera o carbón. El humo que desprenden estas "tortas" de mierda al arder es blanco y espeso, con un olor inconfundible. Los banghit también se dedican a limpiar las calles de basura, recogen los cadáveres de perros y ratas muertos que quedan en el asfalto, queman ropa impura y desatascan el sistema de alcantarillas....

El camarero se encontraba en un conflicto provocado por mi cabezonería. Ajush y Salim son los dos chavales banghit: siempre que paso por Benarés procuro comprarles algo de ropa e invitarlos a comer de tanto en tanto: son dos amigos muy cómicos dentro de su desgracia. Listos y rápidos; desde el primer día me recordaron a la figura del famoso Kim de la India. Siempre han sido honrados conmigo: les encargo buscarme el tabaco, el te, o hacer recados y siempre vuelven con el cambio exacto: a pesar de su extrema pobreza nunca me han sisado
Una de las preguntas más recurrentes que me hacen en Europa acerca de la India es sobre los intocables, los parias, los achutas, los sin nombre, los dalit. Me dicen que no pueden comprender como una persona se resigna a ser lo que el destino y la sociedad ha concebido para ellos. Desde la cómoda posición europea es fácil arreglar el mundo y encontrar soluciones para todo, y no mirar la viga en el ojo propio.....
El antiguo código de creencias que dio origen a las castas hace unos 1.500 años sigue inponiéndose sobre la ley y la constitución hindú. Nadie se suele preguntar ni piensa, que la simple existencia de una ley que protege a los achuta, en contra de la discriminación por castas, ya es un paso mucho más grande de lo que podamos llegar a imaginar nunca si no se ha visitado ese país. Los primeros libros vedas no hablan acerca de esta discriminación, y muchos piensan que sucedió lo mismo que en Europa: la sociedad se fue estratificando en sectores debido a la masificación y al aumento de la producción y su consecuente creación de riquezas.
Vayamos por partes: las varnas o castas son cuatro y estas se subdividen en un sin fin de subcastas. Todo ser humano proviene de un ser único, un Todo, y de su boca surgen los brahamanes, (sacerdotes y doctores), de sus brazos surgen los kashatriya, (gobernantes y soldados), de los muslos surgen los vaisya, (mercaderes y comerciantes), y de los pies surge la casta mayoritaria en India y la más baja, los sudra, (campesinos y agricultores). Pero hay un grupo de gente, cercano a los 200 millones de seres humanos, que no surgen de ese Todo: los intocables no pueden beber en el mismo lugar donde los demás beben, no pueden comer donde los demás comen. Los trabajos más peligrosos, sucios e insalubres están reservados para ellos.
Conozco al padre de Salim, y aún tras unos años de conocernos, se sigue sorprendiendo que le de un abrazo, pero se resiste a entrar a comer a un restaurante conmigo: Krisnha, mi amigo, me dice que es normal, que a cierta edad cada uno ya sabe el papel que debe representar en la sociedad, de ahí que no exista un atisbo de rebeldía entre los intocables. Se resignan a ser lo que son.
Los niños, los ancianos y los locos son los únicos que parecen rebelarse ante esta resignación. Cuando veo que la gente en Europa cataloga sin saber nada del Otro, encuentro cierta similitud: si eres ama de casa, no tienes estudios, si eres peón, careces de sensibilidad para apreciar el arte, si eres aristócrata, nunca te pararás a mirar que hay debajo de tus pies. Si eres de derechas eres tal y si eres de izquierdas pascual. Pienso que en Europa hay la misma resignación una vez se ha clarificado el rol que nos pertenece, encuentro a faltar algo de rebelión, de testarudez, de mala leche entre el pueblo llano. Nos parece que tal y como estamos es como deberíamos estar....
No dejaré de aprender, de cuestionar, de incitar o de provocar...., aunque tal vez este sea el papel que me toca representar...., qué lío.
Yo tomé un chai mientras los miraba comer con ganas el thali, sonrientes y con un punto de desafío cada vez que le pedían agua al camarero. Después pagué, unos 40 céntimos de euro los dos platos y el te, y seguí caminando pensando en la valentía de Ajuhs y Salim....

16/4/09

Cansancio ...by Oliverio Girondo







CANSANCIO






Cansado.¡Sí!



Cansado de usar un solo bazo, dos labios, veinte dedos,



no sé cuántas palabras, no sé cuántos recuerdos, grisáceos, fragmentarios.



Cansado, muy cansado de este frío esqueleto, tan púdico, tan casto,



que cuando se desnude, no sabré si es el mismo



que usé mientras vivía.



Cansado.



¡Sí!



Cansado por carecer de antenas, de un ojo en cada omóplato



y de una cola auténtica, alegre,desatada,



y no este rabo hipócrita, degenerado, enano.



Cansado, sobre todo, de estar siempre conmigo, de hallarme cada día,



cuando termina el sueño, allí, donde me encuentre,



con las mismas narices y con las mismas piernas



como si no deseara esperar la rompiente con un cutis de playa,



ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,



acariciar la tierra con un vientre de oruga,


y vivir, unos meses, adentro de una piedra.



Oliverio Girondo

30/3/09

Culpables del Yak-42

Una madre que sufre por un hijo en España tiene los mismos rasgos atormentados que una madre que sufre en Argentina, Israel, Gaza o México. Si el más terrible dolor para una mujer, es perder un hijo por causas naturales, enfermedades o accidentes, donde localizar un culpable ajeno a la vida cotidiana puede servir de mínimo consuelo, mucho más terrible es perder un hijo cuando los culpables se sientan en cómodos sofás de cuero y que encima tienen la desfachatez de justificar esa muerte. Cuando las causas son evitables, debe sumarse al dolor, la rabia la impotencia, la ira.... Las madres que pierden un hijo a causa de la guerra sufren el tremendo desamparo de que la sociedad considere su muerte como una causa razonable.
Siempre con la misma mirada sufrida y decidida, siempre los mismos ojos que miran de frente al interlocutor de turno esperando una respuesta, esas madres son el reflejo de una sociedad podrida y poco evolucionada: ya hace miles de años que Solón aconsejó a Creso con estas palabras, "mira de no hacer la guerra, pues si en el orden natural de las cosas son los hijos quienes entierran a los padres, en la guerra son los padres quienes entierran a los hijos. La guerra cambia el orden natural de la vida" .
Ni el criminal Videla y sus secuaces tenían el valor de enfrentarse a las madres argentinas. Madres que no entienden por que una guerra se ha llevado a lo que más querían: poco les importa a la hora de llorarlos si la causa era justa o no, si fue un valiente de la resistencia francesa o un villano invasor de Gaza, si murió como un cobarde o un héroe, si comunista o musulmán, si defendía el nazismo o el capitalismo, si era una fuerza de paz o de odio, si era necesario invadir Grecia hace 2.500 años o Afganistan hace ocho años....
Siento verdadero pavor cuando veo a una madre, como nuestra ministra, enviando hijos de otras madres a unas guerras que para ellos y ellas son incomprensibles... ¿Con qué valores educará a su hijo sabiendo que otros hijos de otras madres pueden morir por orden suya?
Ahora, veo el mismo sufrimiento en las madres de los chavales muertos en el accidente del Yak-42, solo que además, en los momentos más trágicos, vieron como el Sistema, no sólo un partido en el gobierno, sino todo el Sistema, se confabulaba para esconder a sus hijos muertos. Las risas de Trillo en los pasillos del congreso, la desfachatez que esconden las excusas de los generales, el silencio de jueces, doctores, militares y políticos. ¿ De verdad no tienen conciencia del dolor que producen?...
Por que no son más que chavales, porque siempre, sean del país que sean, proceden del mismo estrato social...., carne de cañón no eslava en las guerras rusas, la white trash les llaman en USA, la basura blanca de el medio oeste, de Mobile y Missisipi, inmigrantes chicanos ahora, antes polacos, ucranianos o italianos en busca de una nacionalidad.
En España veo inmigrantes que también murieron por una nacionalidad o son sacados del paro mediante falsas promesas de futuro..., siempre desde lo más profundo de estas españas nuestras. Nunca veo apellidos ilustres entre las bajas de los soldados, siempre la misma carne de cañón tan necesaria para políticos y militares, pero si encima de morir por un país, una vez muertos son tratados como residuos molestos, ¿Cómo esperan...
Es fácil reconstruir ese sufrimiento de esas madres del mundo a partir de la misiva o telegrama que les anuncia el fatal desenlace, ya que millones de madres a lo largo de la historia han recibido del mismo modo la misma noticia: el soldado tal ha fallecido dando su vida por la patria y bla, bla, bla.....
Leo como el forense encargado de identificar a los fallecidos busca consuelo en las explicaciones que ofrece a las madres, pero no está ofreciendo el consuelo a las madres: en esas explicaciones busca el perdón de ellas. Supongo que los generales deben pensar que si todas las madres de los soldados fallecidos se presentaran ante ellos para pedir explicaciones no tendrían tiempo para hacer la guerra, pero me indigna la indiferencia que muestran ante el dolor ajeno.
Leo que los militares dicen que velaron todo lo que buenamente pudieron en la identificación del hijo desaparecido, que procuraron tratar el cuerpo con el mayor respeto posible, aun a pesar de que tal vez, ese no era el hijo que llevaron ante la madre y que fue enterrado entre lágrimas. Leo que pusieron restos de tres cadáveres en un mismo féretro; dos brazos, dos piernas, un tronco y una cabeza. Me gustaría creer que esos militares también están buscando un perdón que nunca deberían obtener por parte de las madres, pero cuando ves y lees con la frialdad que hablan de "bajas".... no me gusta insultar en el blog, así que dejo de escribir.
Al leer historia comprobamos que las excusas y las frases hechas son las mismas desde hace 3.000 años. Madres atenienses revelándose para que no embarquen a sus hijos más jóvenes en guerras innecesarias, partes de bajas relatados con una frialdad asesina y donde sólo importa si el ejército de turno conquistó sus objetivos o se retiró cobardemente.
¿ Cuantas madres en el mundo deben estar agradecidas a capitanes y generales que contradiciendo órdenes, prefirieron cambiar una muerte gloriosa por una "cobarde" retirada.
Leo como los doctores se excusan ante las mismas madres diciendo que ante la gravedad de las heridas y a pesar de haber batallado durante horas en la montaña con un clima infernal y en condiciones durísimas..., nada pudieron hacer. Unos doctores que también evitan mirar, cruzar una mirada con los ojos demoledores de una madre pidiendo explicaciones ante el hecho más terrible que jamás le haya sucedido.
Veo como los políticos reparten medallas póstumas y fingen: explican a las madres que sus hijos murieron mientras realizaban una gran labor por el bien de la nación. Creo que esos políticos no buscan consolar a la madre, sino que necesitan escuchar de alguna manera el perdón de la madre.
Todos buscan excusarse ante la madre y ninguno de ellos, desde Jerjes hasta Bush, de Hitler a Stalin pasando por Aznar, Zapatero, ..., no creo que haya habido un político en el mundo que no haya enviado al hijo de una madre desconocida a morir por el interés propio, nunca en la historia. Sus cómplices, llámense militares, doctores, empresarios, periodistas, arquitectos e ingenieros son igual de responsables que ellos mismos.
Si, todos los hombres son culpables ante la madre que ha perdido un hijo en acto de guerra, todos. . Es por ello que de nada importa el veredicto final del jurado, son las madres quienes juzgan quienes son los culpables.

Cobardes.

23/3/09

Buenos dias...




Sale con cara de sueño al tejado de su casa: debe tener unos cuarenta años. El longui, (una tela blanca anudada a forma de pañal,) como única vestimenta, descalzo. Se que se ha levantado antes, aun de noche, y ha ido a buscar agua al Ganges junto con otros miles de ciudadanos silenciosos mas y que todos han recogido el agua en un cuenco de bronce o latón dorados.

En sus manos lleva una pequeña taza de barro con un poco de gee, tres barritas de incienso y el recipiente dorado. Se acerca a la barandilla y con una cerilla enciende los restos de la vela del día anterior, acerca el incienso, apaga la pequeña llama que prende de las barras con un movimiento de muñeca, no deben soplarse, y lo coloca en un desconchado de la pared. Mueve su mano sobre la llama de la vela y acto seguido se toca la frente y la coronilla.

Hasta las monas, que hace unos minutos jugaban como cabras, saltaban por el tejado y se colgaban del tendedero, parecen respetar este momento. Unas se quedan sentadas mirando al hombre, las mayores, mientras que las jóvenes se marchan a jugar a otro tejado.

El sol empieza a despuntar entre las terrazas de Benares, y mi "amigo" espera con el cuenco elevado sobre su cabeza a que los primeros rayos de sol acaricien su piel. Murmura el mantra. Vierte un poco de agua con las manos alzadas, moja su frente y los dedos: bendice a derecha e izquierda. Eleva de nuevo el cuenco y gira tres veces sobre si mismo. Con cuidado, vuelve a dejar el cuenco a un costado y se sienta en la posición de loto. Extrae de un pequeño pote un poco de colorante rojo y la cal blanca. Se pone el tikka en la frente y dibuja tres rayas horizontales sobre el punto, lo que me indica que es un devoto seguidor de Siva y que esta casado.

Se le ve feliz, relajado consigo mismo, sabiendo, tal vez, pero sin importarle, que 800 millones de hindúes están repitiendo una operación parecida. No todos tienen la suerte de vivir junto a la madre Ganga, el gran río. Esta operación la he visto hacer en poblados de montaña, en la playa, sin incienso, sin mantras, sin pintarse, pintándose mas. Con agua del grifo, con agua del Yamuna, del Kali o del Bramaputra. Algunos dedican tres minutos y otros veinte. Unos esperan al amanecer y otros lo hacen cuando pueden, antes de irse a trabajar o cuando se levantan tras una fiesta.
Mientras nuestro "amigo" vertía el agua estaba recitando el Gayatimantra, el primer mantra al salir el sol, que un amigo, Ajush padre, me explica mas o menos así. -"Tal como los ríos labran diferentes caminos para llegar a un mismo océano, el ser humano a de trabajar el suyo propio. Es inevitable ser río, (vivir), y solo el estancamiento interior, al igual que los ríos, conduce a la pobredumbre".
A Benares acuden peregrinos de toda la India, Bangladesh y Sri Lanka a visitar la ciudad santa. Una de las actividades que les programan es aprender a hacer una pooja, me paso media mañana siguiendo la clase que se ve arriba y no es nada fácil saber hacer una pooja como Siva manda. Veo que muchos son analfabetos y el método es la repetición cansina de mantras y gestos hasta la extenuación. Se lo pasan bien, casi como yo viéndoles. Los mantras se recitan en sánscrito, muchos millones no podrían ni escribirlo, ni explicarme con claridad que están diciendo, pero la mayoría lo recita de carrerilla.

El espíritu de este país de mil caras y formas, de decenas de lenguas y sabores, de montañas y desiertos, por ricos y miserables. Un país donde un campesino del sur profundo no tiene manera de entenderse con un campesino biharí, al norte, y sin embargo, los dos saben que están unidos por una fe inexplicable.
Es inevitable ser río. Es imposible que dos ríos sigan el mismo cauce. Vivir a toda costa.
El hindú no necesita iglesias ni curas para profesar su fe, sin embargo pertenece a una religión en la que abundan los ídolos, las imagenes y los templos de toda clase. Nunca me he encontrado un hindú que me diga que su ...su..religion es mejor, lo tienen claro: cada uno ha de creer en lo que buenamente pueda.
Las creencias son algo personal y cuando viajas por un país que acepta millones de dioses, propios y ajenos, como parte de un todo, sin duda te acercas mas a la palabra tolerancia.

LAS ACCIONES DE NUESTRA VIDA DIARIA COMO EL DESPERTAR, EL ASEO, O ENCENDER UN INCIENSO, NO PARECEN REALMENTE IMPORTANTES Y, SIN EMBARGO, ABARCAN TODO EL COSMOS
maestro DO-DO




18/3/09

Manikarnika. El ultimo adios





Cuando muere alguien que profesa la fe hindu, sus parientes y queridos se unen en dos emociones: el dolor causado por la desaparicion y el consuelo de quienes saben que el espiritu volvera a otro ser vivo. Un ciclo eterno que configura la vida real, el karma que condiciona el destino. No es un adios completo.
Morir en la ciudad santa y ser incinerado en Manikarnika, el ghat crematorio mas sagrado del hinduismo, es la unica manera de librarse de ese ciclo, a no ser que seas un sagnasi, mueras embarazado, seas un bebe de menos de un anyo o te haya picado una cobra.....
Siempre se ha de ser incinerado para que el espiritu no quede en el cuerpo corrupto; en cada muerte, en cada vida, eternamente, pero en Manikarnika esta la puerta al universo....
Al fallecer en Benares, dire lo que he visto y no se mas, el cuerpo es velado no menos de tres dias en el hogar. Las tiendas alrededor de la casa del difunto, cierran un par de horas tras el fallecimiento. El difunto se unta con gee, se le envuelve en lino blanco y sera velado. Se avisara a los dom para preparar el ritual. Los dom son la casta encargada de los ritos funerarios finales: los encargados de traer la lenya, de pesarla, del mantenimiento del ghat, de la correcta incineracion, de la conservacion del fuego sagrado.
Pasados los dias que se crean oportunos, no menos de tres, el cadaver sera envuelto con telas de vivos colores sobre el lino blanco; siempre en tonos naranjas, rojos y amarillos. Se le cubre con flores rojas, blancas y amarillas y con una especie de serpentinas y telas con ribetes dorados que me recuerdan a las navidenyas. Los dom vendran a recoger el difunto con unas parihuelas hechas de canya de bambu y rellenas de hierba fresca y verde. Los familiares portan sobre sus hombros el cadaver hasta Manikarnika atravesando los estrechos callejones de Vanarasi acompanyados por un par de dom. Entonan canticos y mantras, resuenan campanas y platillos, y la gente se lleva la mano al pecho cuando se cruza con la procesion.
Los familiares acompanyan la procesion velando por el correcto fucionamiento de todo. (Me dicen que algunos dom aprovechan para robar joyas y oro que pueda tener el difunto), pero yo no lo se ni acabo de creerlo. Es facil distinguir al familiar directo, al hijo o al padre, pues ira vestido en su totalidad de blanco y se habra afeitado la cabeza y la cara escrupulosamente.
Manikarnika, visto en su conjunto, puede parecer un lugar fantasmagorico, tenebroso y horrible para algunos, pero puedo asegurar que nunca he visto lugar alguno donde la belleza y muerte se fundan en un todo. Belleza sobrecogedora: tal vez aqui es donde mejor puede entenderse esta descripcion.
El ghat consta de tres hileras de balconadas coronadas en lo alto por el templo de Siva donde arde desde hace 5.000 anyos el fuego eterno. Me comentan que nunca se ha apagado y ya lo dejo a vosotros creerlo o no. De ese fuego custodiado por dom y siempre orado por penitentes y sagnasis, el familiar mas cercano prendera un poco de paja y acompanyado por un dom encendera la pira funeraria.
La parte trasera del ghat es un trasiego constante de pequenyos dom cargados con pesados troncos de madera, de puestos de ceniza de sandalo, barberosm tiendas de te, y vendedores de polvo o serrin de sandalo para los mas pobres. Grandes basculas romanas pesan los aproximados 350 Kg de madera, ya sea de sandalo para las castas altas o tronco de palma para los intocables, necesarios para el rito.
Nuestro difunto ha llegado al ghat: si es de casta baja, sera incinerado a la orilla del rio. Las castas medias ocupan los balcones intermedios y las castas altas son incineradas en unas terrazas con unas vistas preciosas del rio.
Sea cual sea la casta, los dom sumergeran el cadaver en el rio tres veces, eso vi, y por completo empapado, lo llevaran a su pira correspondiente que otros dom se habran encargado de preparar de la siguiente manera: Cuatro gruesos troncos de la madera encargada a lo transversal, y dejando lugar para el oxigeno, colocaran troncos finos, paja y ramas. De nuevo otra fila de troncos, ya no tan gruesos y luego el difunto con la camilla y despojado de las flores. Vuelven a untar el lino con gee, y los familiares destapan la cara del difunto y se hacen fotos con el. Estas fotos colgaran del comedor o sala principal.
Los dom acabaran de cubrirlo por entero de madera levantando una pira de un metro aprox. de alto. Algunos espantan a las vacas que se prestan a devorar las frescas flores mortuarias. El fuego de Siva prendera con facilidad: en ese instante, dicen, Siva recitara el Thantamantra al oido del difunto y liberara su alma para siempre. Mientras, un grupo de dom vela para que se realice la incineracion total, ya sea moviendo las brasas, espantando a los perros que merodean el ghats inferiores, o colocanando los restos de la manera mas propicia. El calor se percibe hasta cinco y seis metros a lo lejos. Caminar entre las hogueras, cubrirte de ceniza, oler a sandalo y a carne a la brasa y esquivar vendedores de opio, hacen de este paseo algo unico; algo que no puede verse en ningun otro lugar del mundo.
Terminado el proceso, otros dom se encargan de transportar las cenizas hasta el rio y tamizarlas: buscan pendientes, muelas, o anillos con los que han engalanado al cadaver. Esos restos seran donados al templo de Shiva y una parte de las cenizas seran introducidas en una una vasija de barro y devuelta a los familiares. No es extranyo ver algun sadhu o sagnasi humeando sus panyuelos en las piras y recogiendo cenizas con las que se embadurnan todo el cuerpo o la cara. Verlos caminar decalzos entre hogueras, con sus telas de colores, bendiciendo a la vacas que ahi se encuentran me desconcierta tanto como la vaca que se ha estirado junto a una hoguera y mira complacida el fuego mientras masca las flores que han caido. El mundo al reves: una vaca mirando como se asa un humano....
Cuando el ghat esta lleno, no menos de una docena de hogueras calientan el aire alrededor del ghat. Los pequenyos dom sudan a mares. Se realizan unas trescientas piras diarias los dias de trabajo medio: gente de toda la India desea ser incinerada aqui y poder limpiar su karma, pues tan solo la conjuncion de morir y ser incinerado en Manikarnika, otorga el don de la liberacion. Como el ghat nunca cierra, las 24 horas esta en funcionamiento, los dom tienen unos curiosos turnos. Un dia entero de trabajo, otro medio para purificarse y lavarse y otro medio para descansar. Y asi durante cientos y cientos..., miles ya de anyos, de generacion en generacion. A pesar de ser una casta baja, tal vez sea la mas exclusiva de la India. Solo un dom puede quemar un cadaver en Manikarnika.
Es caro ser incinerado aqui, los rituales de las castas altas pueden llegar a costar cinco y seis mil euros, asi que pregunto como pueden acceder a ese rito las castas bajas, ya que es una suma inimaginable para ellos. Ahi es donde entra el "hospital" de Manikarnika: el hospicio que llaman ellos.
Nada ha cambiado, incluso me parece ver las mismas caras: dos decenas de parias esperan morir en la mas completa soledad. Una gran sala, sin sillas ni camas. Algunas mantas en el suelo.... y ahi esperan; sobre una manta, en el suelo. Consumidos, sin fuerzas, algunos, ni para espantar las moscas. Las cuencas de los ojos hundidas, los cuerpos apenas contienen pellejo y hueso. Gente que ya no pide, que solo espera una muerte que les hara dejar este mundo terrible. Saben que morir en ese lugar les reservara un lugar junto a Brhama. Que no deberan vivir y revivir miles de vidas oprimidas y pobres. Cuando sus cuerpos ardan en Manikarnika,( en los balcones inferiores, sin flores y con madera de mala calidad), todo habra terminado de verdad. Esa es su fe o su esperanza.
El atardecer le confiere una belleza espectacular al conjunto: la ceniza flota en el ambiente dejandome cubierto de una fina capa de Otros, nuevas barcazas cargadas hasta los topes de madera del Himalaya, de los Ghates, de los bosques de Orissa o de sandalo de Birmania, llegan por el rio y los dom se afanan en descargar esquivando a los tamizadores. El vendedor de losas de piedra para los bebes, sagnasis y embarazadas, (estos no se incineran), charla alegre con un dom ocioso. Un hueso de coxis parece anclado en el barro de la orilla, estos huesos son los mas duros y en las hogueras de casta baja es raro que se quemen del todo. Un perro lo olfatea con desgana. Chisporrotean las hogueras y entre ellas un hombre parece secarse las lagrimas: va con la cabeza afeitada, vestido de blaco y esta en cuclillas mirando absorto el ultimo paso por la vida de un ser querido... El ultimo adios.

Vanarasi











EL RECONOCIMIENTO DE LO SAGRADO EMPIEZA, SIMPLEMENTE, CUANDO NOS INTERESAMOS POR CADA DETALLE QUE RODEA NUESTRA VIDA.



17/3/09

Mr. Vishnav


Nav, en hindú es barquero, igual que haldwai es pastelero, o gopi lechero, etc... Los apellidos son la marca mas inconfundible para localizar la procedencia y la casta de un hombre en la India. Pueden ocultar sobre la procedencia o a que se dedican sus familiares, pero a la pregunta obligada, que tanta gracia hace a los turistas, una pregunta que dice...father name?. Ahí, en esos papeles, bajo esos apellidos: el funcionario, el tipo de recursos humanos, el futuro suegro.... cualquiera, podrá adivinar a que se han dedicado las ultimas cien generaciones del tipo en cuestión... y no es fácil falsificar libros de familia: ni aquí ni en ningún lugar.
Tiene unos cincuenta años. Esta hecho de pura fibra y hueso. El pelo blanco, casi cortado al cero deja entrever un cráneo tostado, sin protección, como un césped marchito y amarillento que no impide que la tierra se acartone en verano. No pasa del metro setenta y va ataviado como casi todos los de su profesión: esos pantalones grises de algodon malo que algun empresario hindu debe fabricar por decenas de millones, camisa limpia y vieja, un pañuelo biharí de color indeterminado anudado entre los hombros y la cabeza y una sonrisa roja. Sus manos encallecidas demuestran lo duro que trabaja arrastrando por un gran río un bote de doscientos kilos con los turistas que pueda cargar. En sus ojos flota un delgada bruma, el glaucoma marinero, unos iris castigados a causa del brillante reflejo de la luz en el río.
Me ve sentado en el Assi ghat en completa soledad y se acerca para ofrecer sus servicios. Creo que ya sabe la respuesta de antemano, tal vez me lo pregunto ayer, o la semana pasada o el anyo pasado. Quizas solo tenga ganas de charlar, pero debe intentarlo siempre, aunque muchas veces solo obtenga como respuesta una mirada indiferente. No, no necesito un bote baba. Una de las preguntas mas comunes de Benares es si necesitas un bote. El sol ya se cuela dentro de mi cabeza, este sol hindú, duro y tenaz como pocos he visto a pesar de estar solo en Marzo: creo que hay un sol para cada país, y a este, le toco en suerte uno abrasador y plomizo. Duro. Parece que puedas tocarlo con la mano. Unos chavales se acercan a vender postales. El barquero los despide con rapidez, pero son reprenderles.
Ofrecer un cigarro o un chai es la mejor manera de entablar una conversación en cualquier lugar del mundo. Nos presentamos y pongo a prueba mi pobre hindú. Se ríe ante el horroroso acento, pero contesta encantado y me enseña a entonar, meranam Vishnav he, contesta el. Señala a los críos y mueve la cabeza resignado. Me comenta que hace veinte años no había apenas niños merodeando a turistas; sus padres se hubieran escandalizado de verlos correteando y hablando con desconocidos. La ciudad estaba mas limpia, pero no duda en repartir la culpa entre todos, turistas y locales, peregrinos y viajeros.
Duro oficio el de barquero en Benares: la pesca apenas es un recuerdo del pasado y la super población de barcas reduce las ganancias. Vishnav se compro la barca hace cinco años por 5.000 rupias, unos 90 euros: es una barca pequeña, solo puede llevar como máximo a cuatro viajeros, lo que reduce benefcios. me invita a subir y charlar tranquilos. Subimos a fumar, tiene una pequeña caja con algunos collares de rudras, pulseras y abalorios varios que intenta vender al turista durante el trayecto. Hay días que puede llegar a preguntar a mas de doscientas personas y no conseguir nada: entonces vuelve con las manos vacías a casa y me comenta resignado que eso es lo peor. Ver a tus hijos pidiendo otro chapati y no ser capaz de ofrecérselo. Pero otros días la fortuna le sonríe; unos japoneses, parejas de enamorados que le alegran el dia otros. Le gusta la temporada alta, en diciembre y enero: todo el día cargando viajeros y el sol que parece estar de vacaciones. La pregunta es obligada. Tus hijos heredaran tu trabajo?
Alza la mirada y mira hacia el sur, hacia donde están las universidades, su voz tiene un no se que de orgullo cuando me dice que si ahora se esta rompiendo la espalda, es precisamente por eso, para que su hijo no tenga que hacerlo y acabe ahi, sigue senyalando, y para no tener que casar a su hija con un cualquiera. Le comento que la escuela es el mejor banco que puede tener para su vejez. Parece que le gustan las palabras, pues asiente dando una larga chupada al biri.
No, me dice, ahora es época de examenes en India y su hijo esta en casa estudiando, mientras señala a los otros chavales que campan por los ghtas persiguiendo turistas y los no tan mayores ofreciendo drogas. Imagino las discusiones familiares, el terrible dilema entre la inmediatez del dinero fácil y la incertidumbre de que todo salga como lo ha previsto. que su hijo acabe la escuela, que su hija acabe la escuela. Que trabajen en un lugar con ventilador o para el gobierno o hasta donde puedan alcanzar.
Me encanta esta India de tipos duros y honrados, pues son la mayoría. Una mayoría anónima, que no molesta al viajero ni busca lucrarse con el turista novato. Una mayoría que no recurre al negocio fácil ni a la explotación de sus hijos. Una mayoría que esta cambiando su tierra con el minúsculo grano de arena aportado desde la honradez y el trabajo.
Una mayoría, en la que los turistas deberían fijarse mas para poder entender este inmenso y complejo país.