27/2/09

Aviso a navegantes....


En las antiguas civilizaciones, ya fueran persas, egipcios o griegos, exigían de sus viajeros que fueran personas cultivadas, atentas y doctas en algún arte mayor, pues de sus explicaciones y narraciones dependía la visión del extranjero, del desconocido. Los viajeros, deberían ser duchos en botánica para poder explicar a los suyos la flora diferente que habían encontrado, expertos en armas para poder narrar a los militares los avances o las desventajas armamentísticas de una nación sobre otra. También deberían ser curiosos a todo lo que les rodea y poder explicar a cocineros, pintores o ingenieros las diferentes formas de organizar la química y la física de los elementos que tiene el Otro. Y ya puestos, también debían ser buenos oradores: saber narrar una experiencia, una situación o un suceso de una manera amena, entendible para el profano y grata de escuchar al escéptico no es una tarea que cualquiera pueda hacer.

El viajero tenía, una gran responsabilidad, pues no sólo debía volver sano y salvo a su hogar, sino que se convertía en un puente, un enlace humano y cercano entre pueblos distantes, entre culturas diferentes. La imagen que diera el viajero del Otro debía de ser precisa, sincera y tolerante con la diferencias. Fue, a mi modesto entender, el viajero Herodoto quien refleja con absoluta fidelidad ese espíritu de curiosidad, tolerancia y sabiduría. Sin fotografías ni vídeos, sin la inmediatez de los modernos transportes, Herodoto recorrió una buena parte de su mundo conocido y más allá: sus relatos, la tolerancia con la que describe unas diferencias que por aquel entonces eran mucho más abismales que ahora, deberían ser de obligado estudio en todas las escuelas del mundo.

Más tarde, los romanos cambiaron el significado de viaje por conquista, y parece que nada ha cambiado viendo la actitud de prepotencia de muchos turistas, semejante al que ofrecen las superpotencias con los PVD. Ahora no hace falta ser culto, ni curioso, ni que te importe lo más mínimo otras formas de vida para poder viajar. Hemos llegado a un momento en que la realidad queda simplificada en una fotografía: tal vez seamos víctimas de ese consumo desaforado en el que estamos inmersos, donde todo se sustituye con inmediatez, sin preguntas, sin esperar explicaciones complicadas.

Viajar es una de las experiencias más enriquecedora que pueda realizar el ser humano, pero no basta con Poder para saber hacerlo. ¿De qué me sirve ESTAR si no entiendo lo que me rodea?. No basta con fotografiar al porteador de bultos con un fondo de montañas bellísimo, creo que debo saber explicar a mis amigos cuanto gana ese señor, si llega a fin de mes, si sus hijos podrán estudiar de una manera decente, que expectativas tiene en la vejez, qué imagen tiene del Otro,.... tantas preguntas que lo mejor es callar y dejar que hable; la gente, en todo el mundo, siempre agradece que se las escuche.

Nadie nace enseñado y los lectores deberán conformarse, o no, con un viajero aún inexperto, con pocos estudios y menos doctorados, muchas veces carente de la sensibilidad necesaria para ver lo importante, ahí echaré en falta a Marina, y si habéis llegado hasta aquí, también os daréis cuenta de mi falta de pericia a la hora de narrar. Pero soy curioso, mucho: me gusta escuchar, probar, saber a que sabe lo amargo y lo dulce. Llevo siempre conmigo a Kapucinsky, Antoni de Monserrat, Herodoto..., ellos ayudan y mucho a la hora de abrir los ojos. Y por último, me apasiona estar horas y horas en una calle dejándome llevar por conversaciones, olores, ruidos y por los cientos de trabajos cotidianos: buenos, malos, horribles, graciosos, tristes, que pueblan cada centímetro de India. Con esto me iré apañando.....

El próximo desde Delhi, si todo va bien....insaallah

23/2/09

tan lejos, tan cerca

Indian news
"Si tu vecina es maltratada, ¡llama al timbre!"
Cualquier excusa es buena para llamar a la puerta de una casa en la que se está produciendo un maltrato. Ese es el lema de una campaña iniciada en la India contra la violencia doméstica, que afecta al 37% de las mujeres.

¿Tu vecina está siendo golpeada por su marido? Pues un simple timbrazo a la puerta con cualquier excusa es la fórmula que propone una original campaña de publicidad para aliviar la tragedia del maltrato doméstico en la India, habitual en gran parte de los hogares. La campaña 'Bell Bajao' (llama al timbre, en hindi) ha sido preparada por la organización no gubernamental Breakthrough en colaboración con el Ministerio indio de la Mujer, y es una apuesta por la participación ciudadana en un asunto que afecta a un tercio de las mujeres indias, según los responsables. "Hay que romper con la idea de que la violencia doméstica es cosa privada. Es importante que la gente intervenga y además queremos la implicación de los hombres. Da igual la edad, la riqueza o la educación, cualquiera puede prevenir esa violencia", explicó la responsable de Breakthrough, Sunita Menon.
Reacción a los gritos Los pulcros anuncios televisivos de la campaña inciden en los gritos rotos de una mujer maltratada, hasta que alguien reacciona y acude a la casa en cuestión con cualquier excusa cotidiana -un poco de azúcar, usar el teléfono, una pelota perdida- para cortar la ira del maltratador. En los tres anuncios insertados en televisión, son hombres o niños los que acuden en socorro de la víctima y ofrecen a su verdugo una mirada o actitud de advertencia que consigue avergonzarlo. "Generalmente pensamos que es un asunto privado y que no debemos intervenir", admitió Charu Saxena, una joven de clase media de Delhi, para quien la campaña es "una forma muy sutil de hacer algo con solo llamar al timbre. Es perfecto".
Una empleada del hogar que no quiso dar su nombre dijo que en su vecindario han logrado contener a un hombre que "siempre llegaba a casa borracho y pegaba mucho a su esposa". Más que la llegada de la Policía, ha sido la intervención de sus vecinos la que lo ha frenado. La organización Breakthrough, que se felicita por el éxito cosechado en pocas semanas de campaña, confía en la intervención comunitaria para frenar el maltrato conyugal, una plaga, si se piensa que el 37 por ciento de las mujeres indias está sometida a violencia doméstica, según datos oficiales. "Nuestra campaña recuerda que la violencia no es solo física, sino de muchos tipos. Como pasa en la comunidad, la respuesta debe ser comunitaria. Es que la gente pensaba hasta hace poco que el bofetón de cuando en cuando estaba bien", expuso la representante de la oenegé.

Las últimas estadísticas disponibles, de 2006, revelan una realidad preocupante: un 51 por ciento de los hombres justifica el maltrato en casos de "falta de respeto a la familia" y hay quien también cita como causas el rechazo a practicar sexo o un plato de deficiente sabor. Esos porcentajes, recogidos por el Tercer Sondeo de Bienestar Familiar, son también alarmantes entre las mujeres: el 55 por ciento de ellas afirmó que la violencia era prerrogativa del marido y una de cada tres admitió haberla sufrido en sus primeros cinco años de matrimonio. "La cifra es aún mayor, pero muchas mujeres no lo dicen. La sociedad india es muy tradicional. El hecho de que tantas mujeres consideren normal la violencia ilustra las fuertes raíces de la discriminación, que dura generaciones", afirmó la directora de la oenegé de defensa de los derechos de la mujer Centro de Investigación Social, Ranjana Kumari.
Con la familia política, en muchos hogares indios domina la creencia de que la autoridad masculina no puede ser cuestionada y de que el marido es superior a la mujer, unas ideas reforzadas porque la mayoría de las indias pasan a vivir con la familia política al casarse. Según los datos oficiales, el 41 por ciento de los casi 76.000 delitos contra mujeres registrados en 2007 fueron "actos de crueldad de maridos y familiares" y apenas el 21 por ciento recibieron condena judicial. "Cada vez se quejan más mujeres porque hay más concienciación social. Ahora lo que falta es que se agilice la justicia y que las políticas de protección tengan más fondos. Apenas hay policías para proteger a las víctimas", razonó Kumari. Y mientras la lenta administración se pone en marcha, decenas de millones de mujeres indias aguardan ahora que alguien llame al timbre de casa con cualquier excusa. Y tal vez no solo indias, sino también de otros puntos del planeta.
Bueno, unos me dicen que me voy al otro extremo del mundo, la verdad, es que todos estamos mucho más cerca unos de otros de lo que en realidad pensamos: compartimos problemas, deseos y ganas de solucionarlos. compartimos brutos, estúpidos e insensibles....

4/2/09

Mafia

Los tres hermanos Wellington son originarios de Zuchicatepez, centro América: las hermanas Wellington ya están casadas, las bodas de jóvenes en las zonas rurales de Guatemala no difieren en nada de otras zonas del mundo, el mismo drama. En total suman seis hermanos. Vivían, cuando eran jóvenes, en una pequeña casa de dos habitaciones, así que mientras los pequeños dormían con los padres, los hermanos mayores se las tenían que apañar para encaber su humanidad en la otra habitación junto con los abuelos por parte de padre, aunque estos ya no molestaban apenas, el abuelo se moría lentamente mientras sus pulmones se acababan de descomponer a causa de una vida en las minas de mercurio. La abuela no era más que una sombra de lo que fue tras tres guerras civiles, decenas de entierros y nulas recompensas divinas. Parió catorce hijos, vio como la guerra y el hambre se llevaban a media docena y da gracias al Cristo Negro de que uno de sus hijos tenga un techo donde acogerla: procura molestar lo menos posible.

A primeros del 2004, Luís, el más despierto de los tres varones decidió buscar fortuna en lo que antes se llamaba la madre patria, (a saber lo que tuvo que pasar antes de poder conseguir el visado de turista, el dinero, avales de gente de aquí.... otra historia). Llegó a nuestro país y como era ducho en las artes de la construcción, enseguida consiguió un puesto de trabajo razonable: 1.800 euros al mes como encofrador, más unas horas extras que cada mes caían como agua de mayo. No tardó en acercarse a un banco pensando en la legítima posibilidad de comprar una casa. En la familia de los Wellington, tal vez fuera Luís el primer hombre en generaciones que se atrevía a entrar en un banco con la cabeza alta, con la intención de pedir dinero sin esperar que un usurero mafioso lo desplumase. Aquí, en Europa, las cosas son diferentes pensaría al ver el inmaculado traje y la amplísima sonrisa del vendedor de créditos de turno. Hay que vivir en esos países para comprender la verdadera definición de banquero: allá, los banqueros del mundo tenebroso sólo trabajan para políticos, narcotraficantes, traficantes de armas y familias latifundistas que controlan la riqueza, las tierras y las vidas del ochenta por ciento del país. Sin duda, más le vale al pueblo llano mantenerse alejados de ellos, pero aquí, el director de la pequeña sucursal bancaria no le dejó pensar, le halagó, le dio caramelos, le ofreció más dinero del que pedía. Impensable. Puso en las manos de Luís una hipoteca por valor de 285.000 euros. Luís ni lo podía traducir en pesos; no entendía nada de euribor, raes, tasas y etc..., pero por fin tendría una casa decente fruto de su trabajo, aunque tardara cincuenta años en pagar, sería su casa. No tardó en llamar a su hermano Walter para comunicarle la buena nueva. Cuando se hermano llegó se maravilló de lo bien que le iban las cosas; encontró trabajo de camarero, y a pesar de que el sueldo no era muy alto, unos 950 euros, pero también, entre propinas y horas, conseguía llevar una cantidad decente a casa. Fueron a la sucursal "amiga" donde el mismo director les ofreció una nueva hipoteca para una casa. Es el momento les dijo. Ah, el momento... Luís avaló los 215.000 euros con su casa. Generaciones sin deber nada, y de repende la familia Wellington debía medio millón de euros....
Bien, yo no soy economista ni banquero y alguien me debería decir no tan sólo si existe una mala praxis o si el aval de Luís es legal. Tampoco tengo la certeza, como se dice por ahí, de que los directores de sucursal tienen primas por volumen y no por beneficio. Desde luego, no dudo que el director de la sucursal sigue unas directrices bien concretas. Tampoco me planteo, y esto es lo que duele más, si tuvo alguna duda ética, pues me parece que tantos masters, esades, ieses, etc..., no hacen más que alinear al personal y desprenderlos de valores éticos y morales. Desprenderlos de su escasa condición humana.
He leido por ahí que los bancos incumplieron el Pacto de Basilea y de ahí empezaron los problemas, creo, pero bueno, supongo que la "avaricia", y lo pongo de verdad entre comillas, de los Wellington, también ayudó un poco: mi madre me decía que sólo aceptara regalos de personas que yo supiera que me aprecian, de todo los demás, debería desconfiar pues " Ningú dona duros a cuatre pesetes".
En el 2009, cinco años más tarde, los dos hermanos han de volver a su país habiendo aceptado el banco todas sus pertenencias a cambio de las dos hipotecas. Vuelven más pobres de lo que vinieron, tal vez sintiéndose estafados de alguna manera, sin acabar de entender la jugada.
Mientras escribo esta historia basada en hechos reales, leo en el periódico una entrevista al banquero más poderoso de la eurozona, así lo bautizan, Emilio Botín. Sus palabras, todas, son dignas del mejor trilero de las Ramblas intentando justificar una cantidad indecente de billetes que la policía le ha descubierto en el bolsillo, pero me quedo con unas...
RESPONSABILIDAD. Así las cosas, la banca haría un "flaco favor" a la economía si aumentase "de forma irresponsable" el crédito, porque pondría en peligro la solvencia del sector. Lo que sí sería un problema es que el sistema financiero no fuera capaz de prestar a clientes solventes, bien por dificultades de liquidez o de capital", apostilló.
Se me ocurre una sencilla comparación. Una madre guarda en un enorme jarro de cristal la mermelada que cada año hacen los abuelos, su hijo es un forofo de ella, de la mermelada, pero la madre sabe que aunque pusiera los 10 kilos de mermelada a su alcance, si hijo no podría acabar con ellos, se pondría enfermo pues no controla su ansia o su gula. En un momento dado, la madre, pensando que su hijo se comportará, abandona la vigilancia del pesado pote y deja al niño a solas en la cocina. Cuando el impacto del cristal resuena en toda la casa, la primera reacción de la madre es de pánico, terror; corre hacia la cocina y al cmprobar que no hay heridos su corazón se tranquiliza. Por su mente pasan una sucesión de ideas: no podrán comerse la mermelada, ni ella ni él. De nada servirá chilllar al niño, el daño ya está hecho, y lo más importante, deberá buscar y recoger todos y cada uno de los cristales en cada uno de los recodos de la estancia, pues su instinto le dice que con tan sólo uno de ellos sin controlar, existe un peligro potencial. Mientras, como una cantinela conocida, sonando muy a lo lejos apesar de la cercanía repite sin cesar. -" Yo no he sido mami, yo no he sido"-




28/1/09

Why India ???


Miro el pasaporte recién llegado de Madrid y compruebo que el visado esté correcto. Un conocido cosquilleo recorre mi alma. Esto ya está en marcha. Las preguntas son las de siempre de quien no me conoce mucho: " No tienes otro lugar donde ir?". " Si te gusta tanto, ¿por qué no te quedas?".
Será la quinta vez que visite este país lo cual me plantea que algo de razón han de tener. Puede que sea yo quien tenga algún problema, alguna obsesiva fijación con el lugar o sus gentes, o puede que sea el país quien me dé algo que no me ha dado ninguno de los otros países que he visitado, o puede....

Los occidentales, siempre dados a simplificar, solemos tener a la vuelta de un viaje por India unas cuantas respuestas "bien pensadas". Nuestra descripción, tal vez por miedo a decir que no hemos entendido nada, suele ser concisa y dejando bien claro que está todo entendido. Sin duda, India es un lugar donde encontrar surrealiastas historias herederas de las Mil y una noches, conviviendo con una realidad aterradora, dolorosa y muches veces cruel.
Sin duda, el tropezar en la cotidianedad de la Vida con los dos extremos de ésta es una pequeña enseñanza que siempre sorprende ya que estamos acostumbrados a una monótona vida gris y acomodada en la que nada es digno de sorprendernos. Esta enseñanza debería aplicarse después a nuestra vida cotidiana pero rara vez lo hacemos: la comodidad de nuestro estilo de vida es demasiado acogedora como para romperla con autoexigencias y problemas que suponemos que no nos conciernen.
El europeo suele ser agnóstico, cínico y poco dado a creer en nada que no se pueda poseer, pero en India, las debilidades humanas son tan fuertes como los etéreos vínculos que unen a los humanos con lo divino y metafísico. Esa es la India que el europeo medio como yo percibe la primera, la segunda incluso la tercera vez que visita el país y que siempre fascina, pero sigue siendo, creo, una visión simplista de un país complejo, fascinante y terrible.

Aprender a ver la India tal y como la ven los nativos, es aprender a ver la pavorosa deshumanización con la que se ven obligados a vivir dos centenares de millones de personas. Cuando ves la sumisión que engendra la incultura, te desesperas, pero al mismo tiempo, la luz que irradian ciertas miradas te llenan de compresión y esperanza. Aprender a amar y a criticar. Alzar la voz cuando estás ahí, entre ellos, y no desde aquí. Exigir un cambio a ciertas maneras de tratar al ser humano no significa menospreciar su basta cultura ni su compleja tradición milenaria.

Los hindúes no distinguen entre una India rica y una pobre. Ni entre una india del sur y otra del norte, ni entre una India cultivada y una India ignorante. Ni entre campesinos y habitantes de grandes ciudades. Los dioses no dividen, pero si condicionan la vida de millones de seres humanos..., algo fascinante desde el punto de vista del viajero.
Los hindúes distinguen entre una India Luminosa y otra India Tenebrosa. Es fácil trazar la línea geográfica que separa estas dos zonas. Partiendo de Cachemira, trazaremos una linea recta hasta Delhi y desde ahí rodearemos el Rajastán y descenderemos hasta Mumbai. La gran capital del sur. Seguiremos por la costa atravesando Goa, Karnataka, Mangalore y Kerala. Rodearemos el cono sur y subiremos por el Tamil Nadu hasta llegar a la próspera Madrás y desde ahí disfrutaremos en el sagrado estado de Orissa para finalizar en la próspera y culta Bengala, cuya capital Calcuta concentra el sueño y los deseos de millones de personas. Esta es la India Luminosa: no quiere decir que no haya pobres, miseria y dolor en estas zonas, pero la ilusión por vivir tal vez sea diferente. El pobre del interior sólo tiene un sueño en forma de gran ciudad: Mangalore, Madrás, Bangalore, Bombai, Delhi, Calcuta, aunque después se encuentren con la más cruda realidad, el sueño es la India de la Luz pues en esta India Luminosa parece que queda un rayo de esperanza para los más pobres. La mayoría de los dioses que gobiernan esta India, son dioses compasivos, hedonistas y festivos. Ganesh es especialmente adorado en Mumbai, Krishna y su fuente de amor y leche perpetua adorna la mayoría de las casas del sur junto a la bellísima Saraswati, e incluso en Kolkata, la diosa Kali pierde ese aire de terror que debería tener y se convierte en una diosa festiva y cercana. Es la India del mar y de la luz. Incluso la tierra, por ser zona marítima y de clima más tropical, es generosa con sus habitantes: mangos, cocos, plátanos, piñas, pescado....

La India Tenebrosa está en el centro: estados como Bihar, Andra Pradesh, Chattisgar, el popular Uttar, Madhya Pradesh, no son los destinos preferidos del turista. Incluso Benarés, la ciudad más visitada del interior, parece estar siempre esperando a los futuros cadáveres que serán incinerados en sus ghats. Benarés no brilla, pero para mí sigue siendo un imán irresistible, cada vez que piso sus calles mi cerebro parece funcionar como si fuera la primera vez que lo hace en serio, dicen que es la energía. La India Tenebrosa estáplagada de ríos: los ríos son el lugar donde la gente es incinerada y al revés que la poesía, los ríos son el final del camino. La India Tenebrosa vive entre sándalo, cenizas, dal y trigo.
La India central soporta un clima extremo que va desde el calor aplastante pasando por la asfixia hasta las inundaciones monzónicas que deben llegar a tiempo para no dejar a millones de seres sin sustento. Miles de años siempre esperando que los dioses, o el clima, sean complacientes ese año..., terrible saber que tus hijos vivirán o morirán dependiendo de una corriente oceánica.
No es casualidad que la gente adore a Hanuman, fiel esclavo de Brhama, servidor fiel que acepta de buen grado el papel que le ha tocado en la vida. O a Siva, el señor de los dioses que es adorado con vehemencia; un dios que les recuerda que la destrucción es algo habitual y necesario. Un dios adorado de tal manera que la gente más rural e inculta del granero hindú nunca se atreverá a cuestionar. Una India sofocante, llena de polvo y olores asfixiantes, donde cuesta arrancar una sonrisa de la gente poco habituada al turista. Campesinos anclados durante generaciones a una tierra dura y exigente que recompensa con una ´decima parte del sudor empleada en ella.

A cualquiera le recomendaría que se fuera de vacaciones a esa India Luminosa: con la misma facilidad que podría recomendar Thailandia, Vietnam o Senegal: un lugar donde el turista está a gusto, el clima es benigno y las gentes esperan al viajero con guirnaldas de flores.....
Pero sólo a mis mejores amigos y a las personas que amo les invitaría a viajar conmigo por la India Tenebrosa, porqué al igual que en la vida. Te enamoras y nunca es la más exótica, bella y rutilante de las mujeres o la más perfecta familia, o los hijos ideales aunque una vez enamorado de llos ya no los cambias por nada. Te enamoras y punto, y yo sé que amo con pasión esta India Tenebrosa: su sabor agridulce, su olor, su mirada, su exigencia, su dureza y su calidez. La gente de Bihar parece decir siempre con su mirada, "Qué haces aquí pudiendo no estar, vete a la India Luminosa". No te preguntan por tu país, sino por Delhi, Mumbai o Calcuta, por cómo viven esos compatriotas afortunados de la luz.
Amar no debe confundirse con desear ni querer, y por eso mismo exige un trabajo por nuestra parte, y creo que una persona no realiza su moshka, no cumple con su labor en la vida, si no ha sido capaz de amar con pasión cuatro o cinco aspectos de la vida, si no ha sabido desprenderse de parte de su propia felicidad para poder hacer felices a los que ama.
Ya está, puede que venga y vaya y vuelva, por la sencilla razón de que estoy enamorado de la India, de mi mujer, de mi familia y de mis amigos de verdad.

16/1/09

Una historia más...


Hay historias que nunca deberían haberse conocido pues nunca deberían haber sucedido. Hay historias que una vez conocidas nunca deberían olvidarse. Hay historias que deberían hacernos reflexionar. La historia del Dc. Tharcisse es una de ellas.
El Dc Tharcisse es joven, emprendedor, listo y trabaja en lo que le gusta: debería tener otra historia que contar, pero en su historia se mezclan de una manera absurda, dramática y cruel, las más extremas cualidades humanas. El doctor hubiera podido exiliarse con su familia, o dedicarse a los poderosos de su país y ganar un buen sueldo, vivir seguro. Podría hacer muchas cosas pero eligió trabajar en uno de los infiernos que los humanos hemos creado.
El Dc Tharcisse narra su historia al escritor Vargas Llosa: un relato escalofriante de como ha perdido la fe en el ser humano. Me parece estar escuchando al mismísimo Kurtz: leer como el doctor descubre el corazón tenebroso del ser humano me hace recordar como el gran libro de Conrad no ha perdido validez.
Al principio explica que el principal problema del país son las violaciones, sus argumentos son aplastantes: ni pistolas ni machetes. Esta arma de guerra contra las mujeres provoca desplazamientos masivos de poblados, odio, un terror generalizado en todo el país. Las violaciones son más efectivas para provocar el terror entre civiles que los bombardeos aéreos. Acabar con este terror debe ser una de las prioridades, pero, señala con tristeza, las violaciones son un arma individual, efectiva y barata para los ejércitos, y dependen de la conciencia de cada uno. El doctor duda de que nunca terminen.
Continúa explicando que trabaja 14 horas diarias, siete días a la semana en un hospital cercano a Kivu, Congo, con apenas cincuenta camas, dependiendo de Cáritas, sin poder realizar abortos ni atender homosexuales, con cientos de desplazados esperando a las puertas del único centro hospitalario operativo en decenas de kilómetros a la redonda, y asistiendo en primera persona a los horrores de una guerra que Europa ha decidido olvidar de una manera vergonzante. Todos tenemos en casa algo que procede del Congo, aunque parezca imposible, pero teléfonos móviles, consolas, video-hostias.... El control por sus minas y riquezas naturales añadido a la nueva necesidad del raro coltán más su posición geoestratégica en África, han hecho del Congo un campo de batalla desde hace dos siglos.
El Dc tharcisse flaquea cuando explica el caso de una anciana de 87 años violada por diez milicianos, sus retinas se encharcan al describir a la mujer de 69 que tiene en cuidados intensivos porque no puede extraerle el trozo de machete incrustado en su vagina y morirá a causa de la infección entre atroces dolores... su voz se quiebra cuando quiere mostrar a su interlocutor a la niña de cinco años que nunca podrá andar debido a que sus caderas quedaron aplastadas bajo el peso de una docena de milicianos.
Pienso en que aquí perdemos el tiempo discutiendo si un videojuego es agresivo o no, cuando para usarlo debes utilizar una máquina que debe su bajo precio a turbios juegos políticos y financieros en el corazón de África y en las sedes de grandes multinacionales amparados por gobiernos votados por..., coño, nosotros.
El Dc Tharcisse cobra unos trescientos euros al mes, cuando puede cobrarlos, y su nombre será olvidado en breve: recordaremos quien ganó el mundial de cualquier mierda, el balón de oro y el Oscar.
El Dc Tharcisse nunca será el mismo tras perder su fe en la condición humana, quien sabe que será de él ahora. Ojalá haya vuelto con su esposa y dos niñas a la lejana Kinhasa y recupere fuerzas y ánimos, un tipo como él, dudo que nunca deje de lado el aspecto ético y moral de sus acciones y volverá a cuidar de los suyos.
Quizás el Dc Tharcisse nunca recupere su fe en nosotros, quizá si supiese que hay muchos que miran con espanto lo que sucede...., pero lo que es seguro es que la historia del doctor me ayuda a no perder la fe en el ser humano: cuando veo los bombardeos de Gaza, la miseria en India, la mujer maltratada en casa del vecino. Prefiero pensar que el ser humano es increíble y que tarde o temprano, y que, como la flor de loto, surgirá algo bueno y bonito entre el estiércol.
Aseguro que hay miles de seres humanos como el doctor..., quizá no suficientes, pero los hay. ONG, gente joven que dedica su salud, misioneros de verdad..., los hay: anónimos, entregados, pasionales, a punto de perder la fe. desde aquí deberíamos hacer algo por ellos, son nuestra infantería ante el horror...


EUROPA PRESS
MADRID.- La ONG internacional de ayuda humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) ha suspendido temporalmente su actividad en Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo (RDC), ante la inseguridad
en la ciudad.
Según fuentes de la organización, el personal internacional en Kinshasa ha permanecido en sus casas y ha restringido sus movimientos por la ciudad, en el tercer día consecutivo de enfrentamientos entre los partidarios del presidente Joseph Kabila y de su principal contrincante electoral, Jean-Pierre Bemb

8/1/09

Per tu....

Mi amor me dice que no sale en el blog....., podría decir de ella que..., pero tan sólo os diré porqué me tiene enganchado...., y mejor que yo, un necio de toscas palabras, recurriremos al señor Oliverio Girondo que me fue presentado en buena hora....


NO SE, ME IMPORTA UN PITO
No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias
o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca
o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.
Oliverio Girondo

2/1/09

a Jordi

Me resisto a creer que las cualidades que hacen especiales a los seres humanos no sean más que el fruto de una correcta ordenación neuronal. La generosidad, la abnegación, el dolor, el amor. Sellos de identidad que imprimen muchas personas, más de las que creemos, en sus actos y en sus acciones diarias más alllá de la mera supervivencia. Estos actos deben tener una razón mucho más profunda que un proceso bioquímico, pues de ser como dicen científicos y descreídos, todos los seres humanos deberíamos ser igual de generosos, enamorarnos las mismas veces, sentir el mismo dolor por el prójimo; y todos sabemos que no es así. Hay seres especiales, y esas cualidades, seguro que brotan de algún lugar que unos llaman alma, otros espíritu, otros karma, otros memoria cognitiva, otros...., que más da. Están en nuestro interior en mayor y menor medida y no parece que tenga que ver con nuestro aspecto físico ni con nuestro metabolismo.
La religión, la ciencia, los amigos; nadie nos dará una explicación plausible al hecho de que la vida propine golpes brutales, inesperados y crueles, sin importar los actos diarios, la edad o lo vivido. Por qué unos sí y otros no....
Es por ello que ese dolor que sientes ahora, deberás dejarlo nacer, y verás que nace con furia, envuelto de rabia e incomprensión, sin control ni cauce posible, sin medida. Un dolor que aplasta. Muchas veces se desbordará e inundará tu cuerpo hasta que todos tus sentidos estén anegados por este nuevo dolor. No intentes frenarlo ni extirparlo; se encauzará, se calmará, y aunque nunca dejará de ser dolor, con el paso del tiempo, recorrerá tu alma de una forma tranquila, haciéndote crecer, formando parte de ti y de tus acciones..., y, con el tiempo, hablo por experiencia, agradecerás que ese recuerdo forme parte de tu alma, pues sabrás que una parte del ser desaparecido sigue viviendo, de alguna forma; guiándote de alguna manera en tus actos, haciendo que tu alma adquiera otro peso y otra dimensión.
Está ahí, ahora, dándote la fortaleza que necesitas para con los tuyos.
Ja saps, aquí amb tu

24/12/08

Mis maestros


Sentir interés o admiración por la gente que posee un don especial es algo normal entre los humanos comunes como yo. Siempre ha existido gente que destaca por su inteligencia, dotes físicas, extrema bondad, o incluso por su crueldad o maldad, ya sea desde Vicente Ferrer hasta Einsten, de la madre Teresa a la Thacher, pasando por Napoleón o Cervantes, hasta Himmler o Alejandro. Cuando leo biografías de personajes especiales me gusta saber como se desenvolvían en la vida cotidiana, de qué manera asumían ese don especial en su ego y como lo aplicaban en sus relaciones familiares, en su entorno cotidiano. Me pregunto si además de ser muy listos o muy buenos o muy malos, llegaron a ser sabios, pues creo que ese es el don más especial que puede poseer una persona.
En nuestro entorno y a lo largo de nuestra vida, encontraremos gente que tiene el don de la sabiduría. Su sensibilidad, su inteligencia emocional, su capacidad de empatía con el Otro, están por encima de la media convirtiéndolos en seres especiales. El sentido común que destilan sus acciones, la gran carga moral que llevan en sus genes les lleva a relacionarse sin el menor esfuerzo, a comprender el entorno y armonizar en él: sus palabras nunca estén vacías. Si hablo por mí, tengo ahora el recuerdo para ellos de tres de mis maestros. Su recuerdo es una guía en la mayoría de mis acciones cotidianas.
Según el principio de la reencarnación, sus almas o su karma, son antiguos, llevan generaciones aprendiendo de sus errores en otras vidas, así que su sabiduría no debe confundirse con la experiencia que da la edad o los conocimientos enciclopédicos. Mi primer maestro, la Parés, me hace comprender que se puede vivir toda una vida con total normalidad sin tener que odiar nunca a nada ni a nadie, tenía ese don especial de amar cada segundo de la vida Una curiosa impenitente. Otro maestro fue la Rayos de Kolkata, tiene el don de saber apreciar en un entorno confuso y caótico quien de verdad necesita una sonrisa, un brazo fuerte que le defienda o la caricia para el más desvalido: su enseñanza fue que siempre, siempre, me he de poner del lado del más débil, del que no tiene voz; situación que olvidamos a menudo en este mundo de falsas imágenes.... sin dudarlo ni una décima de segundo. Mi tercer maestro, Riosuyke, me mostró de una manera tangible, amable y humilde, como mantener el equilibrio indispensable dentro de mí para poder aportar paz y serenidad a mi entorno, el equilibrio que da el no rechazar nada, pero nada desear con vehemencia. Muy fácil de decir pero un esfuerzo titánico para mí; el maestro Riosuyke, su familia, lleva quince generaciones respirando filosofía zen en el corazón de Kyoto, casi nada. La figura de el Despierto en Asia..., otro día.

Estos y muchos más, son la cara oculta de la sabiduría catedrática, soberbia y culta.
El maestro Manuel Vicent, (debería ser lectura obligada en los institutos de todo el país), escribe que sólo una pequeña parte de la sabiduría se ha salvado: esa es la que se puede estudiar, aprender y conocer en universidades, tradiciones, costumbres y religiones... pero que existe un vaso oscuro y mucho más amplio situado en las almas de estos sabios, donde se guardan las cenizas de la biblioteca de Alejandría, o los versos que Safo nunca pudo terminar, incluso un teorema de Pitágoras grabado en las letrinas de Éfeso, o las memorias nunca escritas de Lao Tse, o parte de las enseñanzas de Sócrates que Platón no pudo o quiso recordar. Ser sabio supone navegar en ese mar desconocido sin esfuerzo aparente.
La sabiduría no está en las cátedras ni en los libros, sino en las palabras y, sobretodo, en los silencios, de la gente sencilla. Un campesino te habla con rigor y exactitud de la vida mientras su cabeza cabila la próxima borrasca. Un marinero te describe como si oyeses al mismo Virgilio un temporal de levante.. No deben causarnos admiración, puesto que de su mente fluye la sabiduría que se lee en el aire. Cuando uno se encuentra con seres así, con sabios, debería detenerse, respirar hondo y escuchar el sonido del aire...


En cualquier parte donde decidáis estar atentos, adquiriréis sabiduría. Cuando la atención y la comprensión actúan conjuntamente, aparece su compañera, la sabiduría.


Siddartha

1/12/08

EQUILIBRIO


Ósmosis, gravitación universal, climatología, fotosíntesis, evolución ... son algunas de las palabras que describen las relaciones vitales en el funcionamiento de todo lo que nos rodea, palabras con un nexo común: el equilibrio.
La medicina nos enseña que toda relación celular, como la translación de oxígeno o la absorción y producción hormonal tienen efecto debido a la ósmosis; un delicado equilibrio entre minerales y líquidos a escala microscópica; receptor y donante buscan estar lo más densamente parejos, y cuanto más cerca estén de ese equilibrio, más fluida será la relación entre ellos. La búsqueda constante de ese equilibrio celular nos hace nacer, comer, dormir, transpirar, beber, amar, odiar, reproducirnos y morir.
Los planetas, las estrellas, las galaxias, pueblan el espacio, inmutables al paso del tiempo, pues han encontrado un equilibrio universal entre masa, velocidad, espacio. Los pequeños humanos nos sentimos seguros sabiendo que la noche tiene una duración determinada y la luz volverá cada mañana. Nos guiamos siguiendo las estrellas y la luna nos sigue fascinando con sus continuo pero previsible cambio de forma. Equilibrio.
La perfección en la tierra de este equilibrio, a mi modesto entender, tiene forma de árbol: han encontrado un equilibrio tan perfecto, que se olvidaron incluso de como defenderse, los árboles alcanzan cotas de generosidad que ningún otro ser vivo soñaría con alcanzar, ofrecen más de lo que necesitan para subsistir. Una maravilla. Viven tal simbiosis con el planeta que aterroriza ver como son exterminados, con que facilidad se talan árboles que molestan al progreso, a coches, a edificios y carreteras.... Han tardado millones de años en alcanzar la relación perfecta con su entorno; deberían ser una fuente constante de aprendizaje, no de consumo..., en fin.
Los seres humanos hemos roto ese equilibrio vital con nuestro entorno, necesitamos adaptarlo a nuestras, a veces, infantiles necesidades..."- Si deseas que cambie lo que te rodea, tal vez deberías plantearte en cambiar tu primero"-. dice Tao.
Consumimos sin pensar en restablecer lo consumido creyendo que somos merecedores de tales dádivas. Cuando el equilibrio es norma universal, fomentamos la desigualdad. Ahora, en ciertas zonas del planeta, los que "tenemos" dinero, gozamos de este desequilibrio: talamos, devoramos, desperdiciamos, reímos y jugamos a ser dioses, cuando los dioses, ni existen ni existirán.
India vuelve a primer plano, y hasta en el plano mediático hay un desequilibrio sangrante. Esta es la historia de una mosca y una gente... en India, pero podría pasar en cualquier lugar al otro lado de la balanza.... publicarlo, aunque sea aquí, tal vez ayude en algo, no se.. Equilibrar.
Dicen que las peores infamias no se cuentan con palabras, ni se muestran en fotografías, las peores infamias suceden en la normalidad, en silencio, tras el anonimato de una puerta cerrada, tras unos ojos que no quieren ver.
En esta historia no hay héroes políticos que caminan sobre charcos de sangre para salvarse, ni terroristas suicidas, ni hoteles de lujo, ni televisión que retransmita el drama en directo. En esta historia hay dos grupos de gentes: los que sufren en el anonimato, los que tal vez un día se conviertan en semilleros de nuevos suicidas con la valentía que da saber que ya no te queda nada más por perder, y en el otro lado, un grupo de gente que intenta equilibrar lo que la sociedad les ha ofrecido con su trabajo altruista, como tantos muchos grupos anónimos en el mundo.

En Europa, ganaderos y amantes de los perros sufren cada verano una plaga que provoca sufrimientos duros en el animal querido y gran pesar anímico al dueño. La leishmania donovani infantum es un protozoo que transmite un mosquito y provoca la enfermedad llamada leishmaniasis o ..kala azar. A pesar de tener cura, no dispone de vacuna, por lo que todos los centros veterinarios del primer mundo disponen del remedio para curar la enfermedad. Muchos perros mueren debido a que los síntomas se muestran tarde, pero el remedio para nuestras mascotas está al alcance de todos de una manera barata y efectiva.... En los humanos del primer mundo no causa graves problemas ya que sólo afecta a personas con las defensas casi inexistentes, (casos avanzados de VIH, leucemias, tuberculosis), añadiéndose el factor de que deberían ser picados por el mosquito en cuestión. Así pues, para las farmaceuticas, es más rentable conseguir y poner en el mercado un remedio para nuestros animales que para los humanos, convirtiendo la medicina para la leishmania vírica en rara, costosa y de difícil acceso...
El Kala azar es el nombre en bihari del la leismania vírica. Ya he hablado de mi región favorita: en India; Bihar es la pobre entre las pobres, la que sufre sequías, inundaciones, corrupción endémica, la tierra de Buda. En Bihar, las personas más afectadas por kala azar son las que están en contacto directo con el ganado debido principalmente a su profesión y estilo de vida. Los biharis son sencillos, flacos y sufridos, amantes de los dulces, amables y dispuestos, extrañados de sufrir tanto castigo por parte de clima, políticos y dioses.

Las profesiones en la India están tradicionalmente organizadas por castas, de esta forma son determinadas castas las que están más afectadas por la enfermedad. Entre éstas, se encuentra la casta de los musahar, los más pobres y los más excluidos de todo el sistema social. El nombre en sánscrito para los musahar es el de "los que comen ratas".
Los musahar han sido llamados los dalit de los dalit, los más intocables dentro de los intocables. Suelen ser jornaleros del campo que cobran alrededor de un euro al día por su trabajo. Sus posesiones se limitan a lo que llevan puesto y generalmente viven en casas de paja y barro. A veces recogen del campo los últimos frutos que han sido olvidados después de las cosechas para sobrevivir y durante ésta búsqueda también cazan alguna rata que según dicen ‘cocinan muy bien’.Los musahar así como otras castas, viven segregados en las comunidades y, a veces, no acude absolutamente nadie a la zona donde viven, ni siquiera las trabajadoras comunitarias que se encargan de la salud materno-infantil. Allí están, olvidados por todos y sin recursos para afrontar un mínimo problema fuera de la necesidad de comer cada día. Cuando alguien se pone enfermo tienen que pedir dinero a un prestamista que luego devuelven a un interés altísimo y quedan endeudados por mucho tiempo. La mayoría son analfabetos y más triste aún es ver que muchos lo seguirán siendo porque las niñas y niños musahar no asisten a la escuela aunque la tengan al lado de casa. Los pequeños dicen que los otros niños les insultan por ir sucios y por no tener ni lápiz ni libreta y prefieren quedarse jugando y rondando por la comunidad. Ellos suelen permitir esta situación sin protestar demasiado. Entre los hombres musahar hay un alto grado de alcoholismo, esto deja a las mujeres la responsabilidad de una familia con cinco o seis niños además de otros problemas, como el de la violencia doméstica.
Si esto no fuera suficiente, estos meses decenas de musahar morirán estos mese debido a la ruptura de la presa del río Kosi en la frontera nepalí, las tierras se han inundado y las cosechas perdido: la mayoría de los hombres deberán hacer un largo trayecto hasta Kolkata y Patna y convertirse en mendigos, endeudarse hasta la muerte, literalmente.
Médicos sin fronteras lleva trabajando desde el 2007 en un proyecto para substituir la vieja medicina para el kala azar que provoca resistencias y es cara. Trabajar en India, en Bihar, puede llegar a ser muy complicado: la corrupción entre la clase política es endémica, los problemas brotan como setas año tras año: inundaciones, sequías, atrasos en el monzón, epidemias, nula escolarización, analfabetismo.., pesadas barreras para cualquier proyecto decente y serio. Nacer en Bihar es nacer en crisis..
Este año vuelvo para ver de cerca el proyecto, en Marzo, lo que puedo hacer es casi nada, pero de alguna forma me hace ver el mundo un poco más equilibrado...

24/11/08

Daños colaterales....

Dicen que una imagen vale por mil palabras, siendo así, debemos ser la sociedad más reflexiva, dialogante e instruida de la historia viendo la cantidad de imágenes que nos invaden.... pero lo dudo, nos hemos acostumbrado a no dedicar más de medio minuto a imágenes que deberían hacernos reflexionar largo tiempo. Me propongo hacer un ejercicio para que al pasar la página de esta imagen, sus personajes no queden reducidos a espíritus barridos por el tiempo.
Dice el maestro Kapucinsky que cualquier patán con dos euros en el bolsillo es capaz de viajar y Ver, pero para entender lo que vemos es necesario hacer un esfuerzo que no todo el mundo está dispuesto hacer en esta era de consumo fácil. Entender consiste en un trabajo para ponerse en la piel del OTRO. No, no hace falta pasar hambre para intentar comprender al hambriento, pero si sólo nos limitamos a mirarlo, a obviar al desvalido, cometemos un gran error: creo que nos convertimos en cómplices anónimos de una situación que nos desagrada, pero que nos creemos incapaces de solucionar. Ignorar, no querer entender, pensar que esas cosas sólo suceden por ahí..., lejos, quizá en otro planeta, tal vez nos reconforte, pero es mentira..
Este es el campo de refugiados de Kigali 1, al este del Congo. Los habitantes de esta región llevan soportando una guerra incomprensible para ellos y se ven condenados a refugiarse en estos campos donde malviven, son víctimas de abusos, y esperan un final que no intuyen por desconocimiento de la situación. La foto ya dice mucho del caos en el que está sumido nuestro planeta: gente de etnia, ndomg, tutsi o hutu, viendo pasar unos sijs armados. Una etnia del lejano Punjab, que reclama la independencia de su tierra en medio de India y Pakistan, representando al país del que dice querer separase, y éste a su vez representándonos a todos en forma de soldado azul de la ONU, protegiendo a unos congoleños que sólo quieren plantar patatas, pero que para su infortunio, están inmersos en una guerra a causa de un mineral que permite fabricar ordenadores y móbiles para unos ricos que los ven en la hoja de un periódico o en quince segundos de informativo..., en fin, un mundo globalizado.
Una vida angustiosa para esta gente: lejos de la tierra que les vio nacer, de la tierra que cultivaron sus antepasados, (una tierra tan fértil que llega a dar cuatro cosechas de patatas al año). La intimidad es un lujo, el saqueo y el pillaje es habitual: a veces llegan oleadas de nuevos refugiados por otro estallido de guerra y la situación se torna insostenible. Ya nadie sabe quienes son los "buenos", los ladrones y los malos. Los habitantes de Goma y Kivu tan sólo tienen la esperanza de que el oro, el coltán, los diamantes y la madera, se agoten en su territorio para conseguir la paz de una guerra que nunca buscaron. Tan sólo quieren plantar patatas.
Me estuve largo rato mirando la foto y una extraña asociación de ideas relaciona una canción, Guatemala y el Congo; me pongo a pensar en Don Samuel, a miles de quilómetros de distancia en la región de Quiché, hermanado, sin saberlo ni quererlo, con una imagen de un periódico.

- ... y de repente vino la guerra.- El final de la frase me dejó helado, Don Samuel se expresaba casi en susurros, con ese deje chapín en el que parece que las frases nunca tengan un final claro. Hablábamos de su nieto, del futuro que le espera: mientras yo le explicaba las ventajas que tendría por apuntar al crío a clases de inglés voluntarias, el me instruía sobre la historia de una porción de Guatemala. Estuve escuchando largo rato, consciente de estar ante una ocasión única. Un cachiquel de raza, de más de sesenta años, abriéndome su memoria. Me habló de cómo había cambiado el mundo, su mundo, desde que él no era mas que un patojo. Don Samuel recordaba años duros pero felices de su infancia: trabajar entre plantaciones de ñame, aguacates y ocotes, bañarse en el río, el terremoto del 76. De cómo se casó pronto, de cómo sus hijos se liaron en pendejadas políticas, de los primeros gringos, y de cómo, de repente, llegó la guerra.
Pensé en que hablaba del acto humano de la guerra como de una catástrofe natural. Un huracán, un terremoto, un volcán, pero no, fue la guerra la que se lo llevó todo: uno de sus hijos, su pequeña parcela de tierra, ya que tuvieron que emigrar a Oxaca durante diez años y cuando volvieron ya no quedaba nada de la tierra y casa de sus antepasados, se llevó la paz con la que habían convivido entre poblados, demasiados odios enterrados en las cunetas de los caminos... ( viniendo de España, podía entender eso, la cicatriz purulenta e infectada que deja en toda sociedad una guerra civil).

De repente vino la guerra. Don Samuel asumía el hecho de la guerra, con el mismo conformismo con que sus antepasados asumían los desastres naturales, como algo inevitable, como un suceso en el que el hombre tan sólo puede esconderse, una manera de pensar íntimamente relacionada con el fatalismo de quien ve, cada ciertas generaciones, arruinada la cosecha o pasar hambre a sus hijos por culpa de unas inundaciones inesperadas, un terremoto o la explosión del volcán. Entendí que Don Samuel reflejaba con fidelidad lo que en Europa asociamos con víctimas civiles de una guerra: son gente que no odia, que nunca se plantearon invadir un país, ni si quiera con apropiarse las tierras del vecino, gente que tan sólo debería temer a la naturaleza, y a los que la guerra les enseña a temerse a sí mismos, a temer al ser humano como forma de destrucción masiva. Una nueva forma de terror para el ser humano sencillo.

Relaciono a Don samuel y toda la experiencia que me contó con los desgraciados habitantes de Kivu, de Irak, de Afganistan, Georgia, Colombia..., unidos por un fenómeno común. Una plaga que asola tierras sencillas, sin rascacielos ni tiendas de lujo. Que se ceba en inocentes. Que destruye cosechas y cambia el ciclo natural de la naturaleza obligando a que sean los padres los que entierran a los hijos.
Don Samuel estaba feliz de que su nieto fuera a la escuela en una Guatemala sin guerra, pero en su mirada ya no existía la esperanza que aún se puede observar en el hombre que ha vivido en paz, Don Samuel sabe que su nieto ya no sólo podrá quebrarse ante la naturaleza, que el Hombre es, tal vez, la peor catástrofe de este planeta.... y eso le duele.

Caen las estrellas de su manto,

verdea los campos un resquicio de luz.

La pradera ahora es su casa,

donde la espiga brota entre la flor.

Si desmientes la vida

haces parapetos con poemas.

Un día color de melocotón,

cuando todos seamos libres,

cuando las piedras se puedan comer,

y ya nadie sea más que nadie....

14/11/08

Crisis


Una de las ventajas de pertenecer a la "casta" obrera, es que estas crisis cíclicas, ya sean de bolsa, de puntos com, alimentarias o de la construcción, siempre están alejadas de nuestra realidad. La crisis en las clases obreras tienen apariencias comunes: de habitaciones frías y mantas heredadas, de colas eternas en hospitales públicos, de una televisión junto a la sempiterna estufa de butano, de rezos para que ninguno de los básicos electrodomésticos se estropeen este mes, (que resulta ser todos los meses del año). Nuestros padres nos hablaban de cartillas de racionamiento, de pollo algunos fines de semana, de ahorrar hasta el último céntimo para una vivienda por que los bancos no abrían sus puertas a la gente como nosotros, de excursiones domingueras, ropa que no te viene bien. Ahora, sus herederos viajamos por el mundo, compramos viviendas por valor de millones sin tener un centavo en la bolsa, pagamos decenas de euros por un vino inventado exclusivamente para idiotas como nosotros, y ahora, como gallinas asustadas, la palabra crisis parece surgir como algo nuevo en nosotros. Hemos olvidado lo que fuimos y, mucho más importante, no tenemos ni pajotera idea de lo que somos.
Cuando el miedo asome, lo primero que debes hacer es no asustarte, pues lo que busca el miedo es tu desconcierto, que afloren tus dudas hasta negarte tu propia realidad.
Llevo tiempo sin escribir, desconcertado y atónito ante esta "nueva" plaga mal llamada crisis monetaria. Lo primero que me pregunto es si la gente sabe que cojones es una crisis en realidad: vivir con dos euros al día en un callejón de Delhi es estar en crisis. Ver morir a tus hijos de hambre, o que tu aldea sea asolada por una guerra que no entiendes pero en la que te dicen que estás inmerso, es una crisis. Comprobar como una enfermedad que cuesta dos dólares diarios erradicar y mata a millones de personas cada año, diezma a tu familia y amigos, (el acceso a agua potable) y cuyo coste global de erradicar no subiría más allá de los 50.000 millones de dólares, mientras lees en los periódicos que se destinan 700.000 millones de dólares a ayudar a unos banqueros en apuros en un solo país, si que es para entrar en crisis, si no lo estás ya.
Tal vez tenemos una pequeña ración de lo que se merece el primer mundo: por cada ser humano que pasa hambre o sed en nuestro planeta, nosotros derrochamos energía, comida y vida como para hacerle vivir dos mil años. Este desequilibrio no podía durar eternamente. Un desequilibrio que nos empeñábamos en no ver, endulzando nuestras miserables conciencias con fútiles actos de caridad mientras reímos las gracias a descerebrados que ganan cientos de millones..., bufones de la corte bien adiestrados para adormecer nuestras conciencias, para hacernos olvidar, me incluyo por supuesto, que en el otro lado de nuestra inmensa nevera, esta está enchufada a la energía que desprenden miles de seres humanos al morir en condiciones de vida totalmente inaceptables para cualquiera de nosotros. Chupamos su vida, su sangre y su energía y ahora nos quejamos de que ya no dan más de sí, de que si los chinos tienen coches o comen demasiado, de que los africanos ya no quieren ser más energía barata para nuestros electrodomésticos..... Un equilibrio que desaparece: aumenta la tasa de paro en el primer mundo= más de 400 millones de niños están trabajando en lugar de estudiar y jugar....
Crisis, ... de mierda sin duda, de vivir con ella hasta el cuello y mientras no hedía nos complacía revolvernos en ella. Ricos, millonarios y aspirantes a ello nos complacían con sus joyas, lujos y queríamos ser como ellos sin pararnos a pensar ni un solo instante si éramos, eran y son merecedores de ello.
Recuerdo con claridad la charla con el señor del bar? de la foto superior. Un garito situado en uno de los senderos que llevaban desde el lago Dal hasta la cima de la montaña desde donde casi se podían tocar los Annapurnas. me habló del esfuerzo diario al trajinar con las botellas de agua mineral, el fogón de gas para preparar el te, latas de naranjada y nevera portátil que debía hacer cada día, hubiera o no hubiera algún loco que trepara por una de las siete u ocho pistas que llevaban a la cima. Tres hijos y orgulloso de su negocio, de su trabajo honrado, de poder gozar de unas vistas cada día por las que yo había tenido que recorrer nueve mil kilómetros. Fumamos, tomamos el te y en ningún momento el hombre se quejó por su vida, ni rastro de envidia en su mirada. sencillamente, ese hombre era feliz.

1/10/08

Comprometido

Acabé medio libro. Casi trescientas páginas repletas de nada. Es bueno ser crítico con uno mismo antes de hacer el ridículo en público. Me doy cuenta de que la ficción es pueril, ñoña, fría: así que guardo lo escrito como quien almacena un mal recuerdo.
La realidad siempre supera a la más delirante de las ficciones. Me voy a dar una vuelta y a vivir en mis recuerdos: me gustaría saber narrar la tristeza que provoca el hambre en la mirada de un niño, la estúpida emoción al ver mi primer letrero de campo minado, la extraña sensación de felicidad que te invade cuando la soledad es abrumadora, cuando no conoces las constumbres, el idioma, los dioses y los sabores de todo lo que te rodea. Turista accidental de la nada. Me gustaría ser valiente y tener un compromiso con el mundo. Divago. Ojeo el periódico y veo una cara conocida. Miguel vuelve a Barcelona.
Visito la exposición dedicada a la memoria de Miguel Gil situada en el Palau Robert del Paseo de Gracia, -(buscar en internet o en libros y sabréis quien es)
Me doy cuenta de que lo que más me asusta del mundo, es la indiferencia con la que contemplamos la barbarie, el sufrimiento ajeno: sin apenas mostrar emoción por nada, dejamos impunes acciones cometidas en remotos lugares, olvidando con extrema facilidad la tremenda carga de brutalidad que esconde cada noticia de guerra y hambre, sin preocuparnos por apenas nada que esté en el exterior de nuestro círculo virtuoso, sin preocuparnos del que se arriesga por dar esa noticia.
Empieza el frío en el Caúcaso y miles de familias seguirán sin techo ni calor en Ingusetia, Osetia, Chechenia, Georgia, Azerbayán, Daguestán....nombres que parecen fabricados a propósito para el olvido. Me comentan, y tal vez concon razón, la inutilidad de la preocupación o de la protesta, sin duda a causa de la improbable ayuda que les podemos aportar. Nuestras manos, me dicen, están atadas y todo depende de los grandes grupos corporativos, de alianzas geoestratégicas, de suministros de energía....
Parece que el ser humano como individuo ya no pinta nada en el concierto internacional, hasta que un Miguel Gil cualquiera te devuelve a la realidad. Sus imágenes únicas y exclusivas de las deportaciones de albanokosovares en Kosovo, el valor de quedarse en Pristina en un momento en que todos los periodistas eran expulsados y los diplomáticos europeos y norteamericanos huían, el mostrar al mundo los vagones atestados de famélicas familias rumbo a la nada, fueron decisivas en la conciencia internacional, devolvieron los peores recuerdos a la civilizada Europa y desvelaron la mentira serbia de que en Kosovo no pasaba nada digno de ser mencionado.
Su testarudez en mostrar al mundo el sufrimiento del pueblo checheno, tras atravesar montañas y soportar la "frialdad" rusa me ha permitido vomitar a gusto cada vez que veo a Zapatero, al Papa o a Sarkozy lamerle el miembro a Putin a cambio de gas... y volverme más escéptico si cabe.
Si no se escribir, así será, pero en cada viaje aprendo a no eludir responsabilidades escudándome en que el otro es más fuerte y poderoso. Siempre serán más fuertes y poderosos, qué más da. El mal se alimenta de nuestra ceguera, de nuestra indiferencia y descansa en nuestro olvido.
El ejemplo de Miguel, olvidado por instituciones, televisiones y público en general, tal vez no venda, sus minutos televisivos como persona no deben ser rentables.... tal vez la crisis famosa venga por lo que nos venden, mierda a precio de oro. No compro.

25/8/08

Sarajevo & Libros 26-08-1992




Hace poco me preguntaron qué libro quería por el aniversario. Pedí que me encontraran el de Ana Draculic, -"No matarían ni a una mosca". Libros y más libros. Siempre es el mismo formato: unas hojas encuadernadas de buena o mala manera en cuyo interior hay unas letras y signos de puntuación en un orden determinado, que una vez transcritos nos evaden de nuestra cotidianidad. Sudokus vitales. Básicos en la educación, aprendizaje y formación de cualquier ser humano. Hace poco leí un artículo sobre los libros que más habían marcado a cien escritores de habla hispana y pensé en los mís libros básicos. Aquellos que me empujaron a leer. Sin vergüenza, sin dármelas de "lector".... los tres libros que más me han marcado. Sin duda, en primer lugar; las aventuras de los cinco de Enid Blyton, no recuerdo si se escribe así, pero fueron los primeros libros reales, los que me descubrieron un nuevo mundo. Los hijos del capitán Grant,,,buff, desde esa lectura soñé con viajar y ser un Paganel. ¡Y la definitiva, la que me descubrió que no sólo entretenimiento, sino filosofía, arte, humanismo e historia, podían caber en unas sencillas hojas de papel. Tengo un recuerdo vivo de como y cuando leí y releí ese libro,... y que vuelvo a leer. Moby Dick. Tres libros
Cuentan, que durante el sitio de Sarajevo, Karadkic se acercó con unos invitados excepcionales a una de las colinas del barrio de Alifakovac desde donde se acribillaba la ciudad: el general serbio mostró una de las ametralladoras pesadas al "famoso" poeta ruso Luvov y le ofreció el honor de efectuar unos disparos. -¿Hacia donde?, preguntó el poeta, pues desde su posición sólo se veían hogares y edificios. Ningún enemigo a la vista. El general, riéndose, sonrió con indulgencia al invitado y extiendo la mano le mostró la ciudad entera. El poeta, según varios periodistas testigos del acto, no lo dudó mucho: la corta ráfaga partió sin rumbo determinado y nunca se sabrá si las pesadas balas del 7.52mm se perdieron y cayeron por su propio peso, si impactaron en alguna maltrecha fachada o sesgaron la vida de otro inocente más. El poeta, según sus palabras, acababa de experimentar el poder de un dios: repatir la muerte al azar.
Unos días después la biblioteca nacional de Sarajevo ardía hasta los cimientos y con el humo se perdían para siempre incunables musulmanes y ortodoxos de más de 500 años, obras únicas y gran parte de la historia escrita de los balcanes.
Me impresionó la historia del poeta: un supuesto hombre que se dedica a la más alta expresión era capaz de sembrar el terror y la muerte sin apenas dudar un segundo, pero el incendio de la biblioteca me entristeció aún más. Con el poeta, se podría achacar a un sólo comportamiento humano, un hecho puntual que sin duda marcará su nombre para siempre: en las guerras, no sólo participan asesinos con ganas de matar, lo terrible de las guerras es ver al sonriente panadero, o al pacífico maestro, o el indolente funcionario, transformarse en seres que violan, matan y destruyen impelidos por la parte más salvaje del interior del ser humano.
La quema de libros, de historia, es un acto premeditado. pensado con detenimiento no sólo para provocar el terror del instante, sino para borrar de la memoria de un pueblo quién es y quien ha sido. Los ejércitos invasores, desde los romanos y la biblioteca de Alejandría, hasta los americanos en Bagdag, han procurado no sólo matar lo más y mejor posible, también han intentado borrar de la memoria humana la existencia de una forma de vida diferente a la suya.
En esta era de internet y televisión, los libros adquieren una importancia mayor, en un futuro, serán la única referencia palpable, física, de nuestra historia. El 26 de agosto ardía una de los grandes tesoros de la vieja europa mientras la población se escondía de balas y bombas lanzadas por poetas, escritores, panaderos y funcionarios..., y mientras, pongo por ejemplo mi ciudad, Barcelona, se relamía su propia polla pensando en la brillantez de unos juegos que no fueron interrumpidos por los llantos, ni los disparos efectuados a tan sólo mil quinientos kilómetros de Cacho, del pebetero, del dream team. El ser humano mostraba su cara más oscura, o se esconde..... y la historia se repite, se repetirá, dándonos una justa media de lo que somos como especie. Qué bonitas las gestas de Bolt, Phelps, qué fantástico gobierno tienen los pobres chinos, etc... mientras, ahora, en el Caúcaso vuelven a sonar tambores de guerra...

15/8/08

mandalas.....1

Muchos años después me encuentro en una situación... volando sería la palabra. Hacía tanto que no volaba que casi se me había olvidado el sabor de las nubes. Volando fue como pusieron esta poesía de Eugenio Montijo en mi alma. Pensé que nunca podría volver a leerla, pues en algunos momentos, los seres humanos desconfiamos, recelamos o incluso odiamos a la vida. Pero no, la vida está llena de gente maravillosa, sensible, buena y nada codiciosa: no suelen salir en televisión, ni resaltar en el ámbito mediático y por ello parece que no existan para muchos. La verdad es que tan sólo haciendo el intento de volar, notaríamos su presencia. Hacen su trabajo diario de una manera sorda, pero iluminan toda estancia por donde pasan flotando. Gente ingrávida y sencilla...
Conocí a una persona de estas a 9.000km de distancia que me hizo creer que a pesar de haber perdido las alas, éstas vuelven a crecer con un ligero esfuerzo por mi parte... y mi mejor amiga me enseñó con su ejemplo vital, a recuperar la fe en el ser humano; fue entonces cuando creí estar preparado para volar de nuevo.
Para los malos, es muy fácil hacer daño a estas personas: nos aprovechamos de su sensibilidad y bondad, de su falta de instinto de depredación tan habitual entre nosotros, pero si de verdad viéramos la grandeza de su corazón, la fe que tienen en el ser humano o la pureza de sus sentimientos, los Malos tan sólo comprobaríamos que esas ofensas, desplantes o exigencias, no causaron nunca un daño irreparable, pues esas personas tienen el don del perdón y saben que vivir odiando, incluso a sí mismos, es la pérdida de tiempo más absurda que puede hacer un humano. Los malos, al contrario, vengamos las ofensas, respondemos airados a los desplantes, envilecemos el planeta que habitamos, nos complace criticar, y no dudamos en abusar del débil o del ignorante aparándonos en unas inexistentes leyes de la naturaleza.. Es mentira que sólo sobreviva el más fuerte. ¿Quién coño se inventó eso? Si así fuera, sólo habría granito en este planeta. ¿Nadie se acuerda de las mariposas, flores o colibrís que abundan en la "despiadada" naturaleza? Es por eso que la gente mala nunca descansa tranquila, nunca regala sonrisas sin esperar nada a cambio, nunca ven colores en los grises, ni sienten la música, sólo la oyen.
Ahora tengo la suerte de disfrutar de una de esos espíritus. Un alma libre que me hace recuperar poesías perdidas y sentimientos enterrados... es un lujo tener a Marina cerca y quien no sepa apreciarlo debe vivir con los ojos y el alma cerrados. Las personas que vuelan, cuando están cerca de uno, extraen lo mejor de nosotros, su brillo se contagia. Sin duda alguna, el mundo sería mejor si abundaran las personas sensibles, buenas....
La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

10/8/08

Añoranza







Qué bonita palabra para expresar uno de los sentimientos mas desoladores que existen... Añoranza.
Me encuentro en un dilema, pues debería estar preparando la ruta de Pakistan y pensando en volver a mis amigos de Varanasi, Delhi, o Simla, y sin embargo estoy aquí, en el ciber de mi amigo Rahul escuchando una grabación de cánticos musulmanes viendo una Barcelona vacía. Nos miramos y una sonrisa triste cruza despacio nuestros rostros; creo que los dos pensamos lo mismo, qué mierda hago yo aquí si siento tanta añoranza de Asia. Cada uno por sus motivos, razones o amores, pero la sensación de tristeza interior, mientras el muhecín canta de fondo, es abrumadora.
Añoro perderme en bazares y mercados, descubrir y redescubrir sabores, texturas y sonidos que ya forman parte de mi. Añoro la fe que se respira en Asia, sin importarme la religión que se profese en el país de turno. Añoro esa comprensión total de la vida, con respuestas que pueden gustarte o no, ser veraces o no, pero Asia es un lugar con respuestas a todo, desde Iran a China, nunca he encontrado tantas preguntas y soluciones como en esos países. Añoro a la señora Fuji que me hace de madre, a Krish que me hace de hermano mayor y menor a la vez. Añoro las montañas donde no cualquier idiota puede subir, a pesar de que entre los que las suben hay mucho fantasma, unas montañas que se juntan con el cielo y viven los dioses. Añoro el Ganga, la carga vital que arrastra a través de su recorrido, la servidumbre con la que es adorado y la indiferencia con la que es profanado. Añoro esa carga de eternidad que lleva consigo cada piedra, cada mantra cada puja vespertina y cada oración matinal. Añoro la belleza visual de los mandalas, de los saris, de la selva del Nan-Pa junto al Mekong, de las procesiones de budistas bendiciendo hogares, calles, animales y niños en las calles de Luan-Prabang. Añoro la musicalidad que adquiere cualquier palabra en el interior de un templo budista. añoro la adoración a la diosa Kali, negra y bella porque representa lo real y cruel de la vida. Añoro los dulces bengalís, queso pistacho, geg, miel, anarcardo y menta. Añoro la miel con hormigas, los mosquitos, el olor a chinche recién pisoteado y las letrinas infectas. Añoro los thalis, los samosas recién hechos, el arroz al vapor, los huevos de pato cocidos, la guindilla salvaje, el te fresco, la pimienta de Kerala.
Añoro la sonrisa eterna y tranquila de Meshua Baba, un maestro de la vida...
La verdad, estoy en un gran dilema, pues decir adiós a estas cosas sería como decir adiós a mi propia vida, sería como morir un poco por dentro, y todo lo aprendido en Asia, la tolerancia, el respeto, el amor a la vida sin exclusiones...., todo se difuminaría dentro de mí....

27/7/08

TIEMPO

Unos dicen que el tiempo lo cura todo. Otros que es el causante de los males. Me piden que defina el Tiempo...
Unos van y otros vienen. Otros muchos nunca irán. Si no me muevo, estaré siempre en mi tiempo. El tiempo se cuela en mi interior, entre lo que me rodea: familiares, amigos, amores. Se instala en mi casa, entre lo muebles, junto a libros y viejas fotos. El tiempo trae polvo viejo, canas, recuerdos, y luego, sin avisar, casi a traición, se va. Si, el tiempo se va en silencio y se lo lleva todo como una marea. Es entonces cuando sigo pensando, amando y llorando a un tiempo que ya se fue.
La sensación de que el tiempo ha pasado es dolorosa y cuando miras como se va, puedes ver como en su interior habitan, junto a familias, amigos amores y trastos, sentimientos, deseos, anhelos y esperanzas. es cuando te quedas huérfano. Es duro ser hijastro del tiempo, sentir que no perteneces a nada ni a nadie; este dolor se mitiga en parte caminando, encontrando tiempos ajenos, pidiendo asilo en la vida de otros.
Los hijastros del tiempo nos reconocemos enseguida; una mirada en un aeropuerto, la sonrisa amarga tras un café, una frase en un ascensor. los hijastros sabemos que el tiempo sólo ama a sus hijos. Los hijos del tiempo no siempre son felices con ese amor paternal, pero trabajan, aman, crecen y mueren asumiendo con naturalidad la vida cotidiana, casi con un suspiro de alivio. El tiempo ama a sus hijos. Engendran con esperanza, labran su tierra sin dudar en los ciclos de la naturaleza: el miedo es tan sólo un recuerdo vago de la infancia o una niebla espesa al final del camino que sólo atravesarán cuando el tiempo, su gran aliado y protector, los lleve de la mano. Siento una sana envidia por los hijos del tiempo.
El tiempo también me hace comprender: un día me vi joven, fuerte, sano y confiado, pero fue una coincidencia. Una adopción momentanea....fue bonito sin embargo sentirse intemporal. la soledad es relativa pues siempre coincidimos en el tiempo de alguien: son momentos de cobijo, de amor, de seguridad, de esperanza, de alegría y conocimiento.
Coincido el el tiempo de un santón hundú, de una mujer sensible, del cariño de un amigo. Un hijastro del tiempo sabe reconocer en unos segundos esa adopción, ese cobijo que te proporcionan los hijos del tiempo. Para el hijastro, esas adopciones se convierten en una suma de momentos que acaban conformando una vida. para el niño, el campesino, el amigo o la mujer, el hijastro tan sólo espera haber dejado un recuerdo dulce de su paso por el tiempo...por Su vida. Hay momentos que el hijastro desearía quedarse en esos tiempos, pero el tiempo sólo ama a sus hijos y cuando se va, no sólo se los lleva a ellos, se lleva la tierra, el sol, incluso el aire para respirar, y el hijastro, falto de oxígeno y luz, debe ponerse en movimiento para sobrevivir..... Siempre en busca de algo tan etereo, sutil y frágil como el Tiempo, muchas veces ya sin ganas, sin alma, cansado, sólo para sobrevivir....

24/7/08

Palabras


... -Cuanto más hablaban y discutían, menos se comprendían. Luego se hacía el silencio; el odio y el desprecio mutuos era patente. En aquel gemido de mudos y de discursos ciegos, en aquella mezcla de individuos, unidos por el horror, la esperanza y la desgracia, en aquel odio e incomprensión entre hombres que hablaban la misma lengua, se perfilaba de un modo trágico una de las grandes calamidades del siglo XX. Vassili Grosman.

Esta frase bien podría aplicarse a cualquier gobierno de cualquier país del mundo. Incluso hablando el mismo idioma se confunden entre grandes palabras que ya han perdido su significado. Igualdad, hambre, guerra.

Los grandes terremotos sociales de nuestra historia siempre empezaron con palabras. Ver a un respetado e ilustre psiquiatra, que siempre se había relacionado con filósofos y poetas, convertido en un genocida y criminal de guerra es el ejemplo ilustrativo del poder de la palabra. Unas palabras que arrastraron a miles de jóvenes a matarse entre ellos por el bien de unos pocos. Ayer brindé por la detención de Karadzic. Un gran orador. Un artista de la palabra. Un ser despiadado.( recomiendo el libro de Svalenka Drakulic, No matarían ni a una mosca.)

Es curioso como los humanos aplicamos unos mismos fonemas para comunicarnos y no nos entendemos: usamos las palabras sin detenernos a mirar su real significado, tal vez, como nos resulta tan fácil aprender el idioma materno, las palabras acaban perdiendo su contenido hasta que pierden el significado o incluso adoptan otro. Ninguna lengua tiene los mismos fonemas: los que carecen de la rotundidad de la doble erre, lo compensan con una gran variedad de vocales. Quienes disfrutan de la romántica hache aspirada, se pierden la contundencia de la zeta, y sin embargo, nos empeñamos en erradicar esa riqueza del planeta.

Algunas lenguas parecen contener en algunas de sus palabras el significado primigenio de su significado, que en otras lenguas parecen introducidas con calzador. El -" Déjame en paz y lárgate"-, se resume en mandarín con un eficaz, "me-yú". Un golpe en tzutujil se llama choc. En Izabal escuché como los críos de clase se agolpaban frente a la ventana chillando que venía un cristo; miré hacia el lago y vi un animal que sólo había visto por televisión. Ellos montaron un cristo por culpa de un cristo. El basilisco, pues ese era el bicho, es una especie de lagartija acuática, corría como un loco mientras cruzaba el lago... Sobre el agua!! La boca abierta, los antebrazos alzados y las piernas arqueadas dando rápidas zancadas. Un cristo hecho un basilisco.

Cuando alguien te dice que te quiere, el primer pensamiento debería ser de precaución, raramente la gente te dice que te ama y esta traslación de palabras puede llevar a confusiones graves pues el amar está más cerca del dar y el querer se asociaría con el necesitar. Sin duda, hay una diferencia abismal entre querer y amar que el inglés define y separa con radicalidad con el love y el want. Los ingleses diferencian su significado en la vida real, pero como a todos, parece que también deben confundirse, sino estaríamos hablando de la sociedad perfecta donde todos se aman....

Deberíamos tener mucho más cuidado a la hora de hablar y escuchar, aunque algunas veces las palabras nos sorprenden con un nuevo significado mucho más bonito del que conocíamos. En centro América me "molestaba" que las tiendas nunca dieran nada, todo se regalaba a cambio de dinero: en el mercado, en la posada, en la vida cotidiana, se substituye el verbo dar por el de regalar, y así uno escuchaba: -"me regalas un refresco, o una de tamal, o dos libras de aguacates". Me pareció pretencioso decir que se regalan las cosas cuando debías pagar por ellas hasta que un día, mi "china" me dijo muy suave al oído.... "hay que ver mi güero, lo que tardas en regalarme un beso".... ahí lo entendí todo....


10/7/08

tres años............


Hoy he realizado mi primera puja...
A lo largo de estos años he hecho toda clase de tonterías y participado en diversos rituales. En la mayoría de ellos, tan sólo por curiosidad y en unos pocos, sintiendo que necesitaba creer, tal vez huérfano de respuestas; de todos modos me han servido para saber que en algunos lugares o en ciertas atmósferas, hay tal carga de energía en el ambiente, que hasta el más incrédulo... duda. Otras fueron una mera pantomima, de lo que estoy arrepentido.
Bautizado y comulgado sin poder opinar, más tarde apostaté en vano pues no puedes desprenderte de lo que nunca tuviste. Después llegaron los viajes y mi curiosidad aumentó. Me fascinan los lugares donde la fe es una forma de vida, y me es indiferente que sean judíos, budistas, hinduístas, cristianos o musulmanes: sentir como tanta gente parece haber encontrado una respuesta creo que nos da a los incrédulos una cierta envidia. Recuperé respeto por los cristianos el día que vi rezar a decenas de ancianas en la basílica de St María de la Esperanza, en Sevilla, a la macarena. Rezaban en completa soledad, sin aspavientos: me explicaron que habían hecho un largo camino para postrarse frente a esa imagen. Paseé por el barrio ortodoxo de Jerusalén y se puede comprobar como cada piedra suda historia y sangre por culpa de unas creencias. Esto me convenció de que algo abstracto es capaz de gobernar nuestro destino, nuestras vidas... exista o no, ya da igual, sus efectos son patentes. En Asia, encontré una fe real. Gente que cree sin el menor atisbo de duda, pues la religión está tan enraizada en la vida cotidiana que es imposible separar vida y fe. Pero también es cierto que cuando entras en una mezquita, la paz te rodea: es todo tan perfecto. A mi modesta opinión, es el lugar ideal para hacer budismo.... que lío. Pasé una noche junto al fuego junto a un matrimonio maya antes de la cosecha del maíz nuevo. Su fuego, su pachamama, sus ofrendas y rezos a los volcanes, a los lagos; era todo tan cercano a nuestras raíces, que el ritual parecía no sólo lógico, sino necesario...¿ Cómo dudar de la madre tierra?.
Sigo descreído tras ver, oler, conversar y querer creer y aún así hoy me he visto llorando frente a tres barras de sándalo, un poco de agua y una vela que arderá todo el día. Ha salido de dentro, pero sin saber porqué, sabía muy bien lo que debía hacer nada más abrir los ojos... una puja. poco ortodoxa, creo..., pero lógica y necesaria.
Me he levantado justo a la hora que recibí la llamada notificándome el fin de su agonía, apenas unas horas antes del amanecer y ya no he podido dormirme. He esperado a ver el primer rayo de sol. He buscado los restos de una vela, el sándalo, cuatro flores al azar y un poco de agua.
Lo único que me llevé del hospital fue un rosal pequeño, de rosas amarillas, que alguien había traído, ya no recuerdo bien muchos detalles de esos días confusos... a la gorda le gustaban mucho las plantas y no me hubiera perdonado dejar algo vivo abandonado. Lo planté en casa y procuré seguir con mi vida sintiéndome, por primera vez, totalmente solo en el mundo, como si el último lazo que me unía con mi vida pasada se hubiera roto..... y hoy, no he encontrado un lugar mejor donde hacer la puja y reencontrar mi pasado, que bajo esas flores amarillas.

20/6/08

Escribir???


Cada vez menos enchufado: en mi casa sobreviven pocos aparatos que funcionen con electricidad. También sobreviven geranios olvidados, un árbol de aguacate que parece seguir la trágica moda de ser fan de Barcelona y se ha adaptado de maravilla a la contaminación, un dragón sin cola que la gata mutiló en uno de sus tantos duelos a la sombra de la luna. Ya volvieron las golondrinas y de nuevo eligen la terraza para anidar: mi madre me decía que sólo eligen lugares donde se respira paz. Me honra su visita. De vez en cuando, también da color a mi vida gris, una princesa con pijama rosa que se deja caer por la guarida los días que el ogro es social; me duermo rodeado de fotos antiguas y recuerdos desenfocados. En el baño sobrevive algún fantasma en el espejo, también parece tener vida propia los días en el que el barómetro del alma presagia tormenta: esos días, desisto de mi verdadero rostro.
Otros días aparecen amigos; algunos de paso, unos locos, otros fijos y predecibles, tan importantes como semáforos en una gran ciudad, son ellos regulando mi tránsito perdido.
Tres fans y medio que siguen el blog me dicen que ya no escribo: lo hago y mucho. Muchos días las letras se confunden y la mano se niega a seguir trabajando sabiendo que el cerebro desistió hace rato. Vuelvo a llenar folios sin sentirme culpable del calentamiento global y el papel y los libros vuelven a ser grandes aliados...., pero aún me gusta entrar en cibers, de tanto en tanto, con el tiempo como enemigo, escribiendo a contra relog, rectificando párrafos de semanas atrás, maldiciendo en el momento que se apaga la pantalla consumidos los treinta minutos de rigor.
Pese a todo, me gusta ver como las palabras nacen de la nada cuando escribo en casa. Me gusta sentir la conexión entre cerebro, mano, bolígrafo y tacto del papel. Un conjunto...Nada de calidad ni lo pretendo, ningún pensamiento positivo, pero lo intento... Por ello hay cierta dejadez en el blog: el mundo parece ir de mal en peor y no necesita otro agorero más, sino un currante más.
Somos influenciables e influyentes, por lo tanto, fluímos. El estancamiento produce pobredumbre y hedor: pudre el agua de nuestro cuerpo. No entendiendo la vida sin cambio, sin movimiento.
Leo sin cesar noticias desastrosas y me pregunto si no hay más que tragedias, predicciones catastrofistas, y miedos que vendernos. Nos hacen sentir culpables de las crisis, de los gobiernos que nos gobiernan, por no comprar coches nuevos o por usarlos demasiado, por comprar casas y por pedir dinero para comprarlas, por no comprarlas, por no devolver el dinero a los usureros. Consiguen que asociemos que el mundo va mal por nuestra mala conducta y unos cuantos sonríen al ver como temblamos, y ellos, mientras, afilan sus navajas.....
Más descreído que nunca, me refugio en viejos y nuevos libros, en los habitantes ocasionales de casa, en los nuevos brotes del rosal amarillo que estaba muy enfermo y rescaté de un hospital hará tres años, en los malabares, en shiva, en mi vecina María....
No entiendo porqué la gente llena los depósitos del coche cuando tiene miedo, no entiendo la acaparación instintiva de víveres....¿ Tan poco confíamos en nuestro entorno?. Creo que juegan con nuestro miedo...miedo, miedo. ¿ A qué?. Veo a un vecino comprando ingentes cantidades de comida por miedo.... ¿Miedo a que su vecino no quiera compartir la comida con él?... tal vez.
Es tan fácil vivir feliz, coexistiendo con el miedo pero sin dejarse condicionar por Él...... sin miedo joder...

22/5/08

CHINOS

May-Li Han es ya una buena amiga. Llegó a españa hace 18 años y ha sido testigo, como uno más de nosotros, de la transformación de este país. Ahora es muy feliz, me dice enseñándome los tres dientes que le quedan y cortando con sus manos el inmenso brote de bambú que se ha empeñado en hacerme probar. La señora Han vive con su marido y los dos tienen una coqueta tienda de alimentación en uno de tantos barrios obreros de barcelona.... Qué los hay!, aunque los regidores municipales intenten olvidarlo. En los cinco años que llevamos charlando, siempre la he visto de buen humor: yo intento aprender un refrán o una palabra nueva cada semana, y los dos nos reímos de lo lindo con mi pronunciación de bárbaro. La señora Han, vela por mi alimentación y procura que pruebe y cocine como un ser humano, es muy curiosa y atenta a todos los detalles; le gusta preguntar siempre que vuelvo de algún viaje, me invita a que alguna vez visite a su familia, a la que echa de menos. A sus más de sesenta años debe acumular una montaña de experiencias, sinsabores, recuerdos buenos y malos.... Como salió de su región cerca de los montes Chengdu, en el centro de China, la salida del país vía Yunnan- Laos- Thailandia, su estancia en Turquía trabajando para unos familiares, el definitivo asentamiento en Barcelona. Todo esto me lo ha ido explicando en cinco años de relación, entre sonrisas y verduras.
Cuando veo las imágenes del terremoto a mi mente viene el calor con el que fui recibido en China en uno de mis primeros viajes; como La familia Han es de la provincia de Sichuan me apresuro a preguntar por sus familiares: me comenta que están bien, que en el año de la rata siempre pasan desgracias en China, que sus familiares han sido atendidos por el gobierno. Su cara se ilumina cuando me dice que en pocos años ella volverá a pasar sus últimos días en un pueblo cerca de las montañas sagradas de Chengdu.... Sin duda, la señora Han es una mujer admirable.
Oh-Yan y yo nos conocimos en 1998 en Yangsuo. Su hermano mayor tenía una pensión para turistas y ella nos hizo de guía, consejera y finalmente amiga, durante 20 días. La jovencita Oh-Yan, siguió escribiéndonos durante muchos años después. Unas cartas que llegaban a Cerdanyola de papel grueso, un inglés preciso y limitado, con la inspección realizada por el gobierno chino. En ellas nos narraba que seguía soñando con emigrar a América, estudiar, crecer como persona.... En ese viaje de casi dos meses no tuve ni un solo problema con la población china....al contrario: su sentido del humor, su disciplina, sus ganas de vivir y saber... hicieron que me enamorara definitivamente de Asia....
...Me molesta mucho no parar de oir comentarios despectivos o alarmistas contra los chinos: su gobierno es una puta dictadura, están censurados, hay desequilibrios brutales de riqueza...y pese a ello, los europeos seguimos considerando al pueblo chino como una amenaza para el planeta en vez de tener un mínomo de solidaridad como con tantos otros. ¿ Acaso alguien cree que la dictadura iraquí, la de Arabia, la de Guinea, o la norcoreana,son peores que la china?. Me molesta que ni dos dignemos a preguntar a los cientos de ellos que tenemos siempre al alcance por como están en su tierra, que quieren, que piensan de nosotros y en cambio les colguemos la etiqueta que nos mandan desde los medios.....
Tal vez si vivieramos y pensáramos como el pueblo Chino, ...tal vez el mundo sería un poco mejor...